La banda británica reconoce que en el presupuesto de la grabación de este disco, se incluía una partida para la compra de drogas en cantidades industriales.

La relación de las drogas con Black Sabbath en sus comienzos, es más que conocida por sus seguidores. En particular, la cocaína tenía una partida en el presupuesto para la grabación de su nuevo y cuarto disco. En un reportaje para la revista Rolling Stones, los cuatro miembros originales de Black Sabbath rememoran el proceso de grabación de ‘Vol.4’ y, como no podía ser de otra manera, sale a la luz muchas historias sobre el consumo drogas en aquellos años. Aunque las declaraciones del batería Bill Ward se basaba en un simple “sin comentarios”, el resto de sus antiguos compañeros sí que fueron más explícitos.

La cocaína y Black Sabbath

El consumo de cocaína por parte de los miembros de Black Sabbath en los años ’70 llegó a convertirse en una obsesión. No hace mucho se tuvo conocimiento de que  en 1972, la formación británica tenía un presupuesto de cocaína de 75.000 dólares de la época.

“En ese momento, la cocaína era buena y solíamos llevarla en un avión privado”, rememoraba el guitarrista Tony Iommi, y añadía que “Todos éramos unos malditos contrabandistas, si lo piensas bien”.

El bajista Geezer Butler profundiza más en aquellos recuerdos, y señala algunas técnicas de contrabando para conseguir el ansiado polvo blanco: “Teníamos un distribuidor que solía aparecer de vez en cuando. Solía ​​tener esas cajas de detergente para lavar, como Persil y Oxo, y en lugar de detergente en polvo en ellas, había cocaína. Y, literalmente, se vaciaban esas cajas de cocaína en medio de la mesa. Era una pequeña montaña”. 

Ozzy Osbourne también tiene muchas batallitas que contar, y reconoce que hasta algunos altos funcionarios de su país hacían trabajos extras de camellos para la banda, aunque añade que “cuando estás metido en ese polvo de mierda, todo parece fantástico durante cinco segundos y luego te conviertes en miserable”.

La influencia de las drogas en las canciones

Este excesivo consumo de cocaína llegó al nivel artístico, y la canción “Snowblind” (que reflejaba los altibajos de la banda), era un ejemplo de ello.

“Compusimos ‘Snowblind’ porque fue el descubrimiento más asombroso de nuestras vidas”, afirma Ozzy Osbourne. “Pensamos que eso era el éxito, pero resultó ser nuestro peor enemigo. Estábamos metidos hasta la cabeza en esa mierda, y fue terrible. Ahora me digo a mí mismo: “¿En qué diablos estaba pensando para creer que fue una buena noche de fiesta?” La noche nunca terminó”. 

“Supongo que se trataba de tener miedo de volverse adicto”, explicaba Butler sobre su letra.