Esto de asignar etiquetas se puede convertir en todo un arte, ya que el que suscribe no es muy dado a encuadrar a una banda en un estilo a la ligera. Mejor unas notas orientativas: ¿Cómo creéis que puede sonar un grupo que hicieron sus pinitos como banda tributo a PINK FLOYD, y que además han conseguido como logro personal que el ex vocalista de GENESIS, Ray Wilson, colabore en uno de sus temas (“Roses”)?
Pues eso, no es muy difícil de imaginar.
“World Through My Eyes” supone el cuarto trabajo de los alemanes RPWL, desde que debutarán a principios del nuevo siglo con un trabajo de sugerente título “God has failed”, y de difícil estilo a definir. Ellos se mueven dentro del rock progresivo, de eso no hay duda, pero no fijemos la idea de encontrar exorbitantes muestras técnicas, quedémoslo con las atmósferas y partes lentas propias de la música que pueda acompañar a una clase de yoga. Y es ahí donde reside la magia de esta banda.
Claro está que los oídos que se presten a pegarle una escucha a este álbum, o a alguno de los tres anteriores publicados, tienen que haber superado un severo test de oxidación, o tener una templanza casi absoluta. Lo mismo, y hablando de cortes de larga duración, que “Everything Was Not Enough” o la canción título te envuelve y pierdes el sentido del tiempo, “Sea-Nature” con unos teclados de los más psicodélicos que he escuchado en mi vida, amen de las desviaciones mentales reflejadas en música de EMERSON, LAKE & PALMER, pueden llegar a una desesperación de forma natural, aún pasado de vueltas a base de anfetaminas. Seguramente que a Roger Waters le serviría esta canción como banda sonora de sus sueños más eróticos.
En cambio, para los seguidores del estilo, hay temas y pasajes bastantes interesantes, como la inicial “Sleep” (el título no va con segundas), con devaneos ambientales de música arabesca, o la excelente y ya citada “Roses” con un estribillo de lo más llamativo de todo el redondo, aunque su línea melódica vocal te pueda recordar más a THE POLICE que a cualquier grupo de la nueva oleada de rock progresivo (SPOCK’S BEARD, ARENA, etc).
Un estilo difícil de digerir para la gran mayoría, pero no por ello carente de originalidad y calidad, y en su ejecución no digamos, siempre bañado con la cálida voz de Yogi Lang, también productor del trabajo y al que hay que darle la enhorabuena por su buen hacer. Su música es muy flexible e incluso sorprendente por su gran abanico de posibilidades musicales tanto en una canción en sí como en la totalidad del disco.
Por cierto, curioso nombre, ¿corresponderán estas siglas a las revoluciones de los viejos tocadiscos, 33 o 45?
Canciones
- Sleep
- Start The Fire
- Everything Was Not Enough
- Roses
- Lights
- Sea-Nature
- Day On My Pillow
- World Through My Eyes
- Wasted Land
- Bound To Reach The End

