El pasado mes de febrero se produjo el debut discográfico de esta joven formación valenciana de heavy metal con este homónimo álbum. Dirían algunos que el deber u obligación sería apoyar a las nuevas bandas ya que, sin éstas, el futuro del género se percibe muy oscuro, pero, el problema va más allá. Quiero decir que el alabar por alabar a los grupos nacionales que comienzan su aventura por los tortuosos mundos discográficos, allá ellos, no debe ser del todo saludable debido a que el optimismo por la sangre fresca debe estar acompañado de, al menos, un ligero resquicio de originalidad, de capacidad para aportar algo nuevo y, lastimosamente, no es el caso de VAHLADIAN.
Instrumentalmente, el disco consigue deleitar ante el buen hacer de los músicos, incluso la producción del mismo es más que notable contando con los inconvenientes presupuestarios que seguramente dificultaron la labor, pero, poco más, la banda cae en el error de imitar lo que se hace en países más industrializados los cuales siempre han tenido bandas mejores, es decir, grupos que han marcado un rumbo a seguir, publicando mejores discos y, también muy importante, cantando en inglés. Aún así, VAHLADIAN no se quedan en el power metal típico Limb con el que deleitan la mayoría de las insulsas bandas de por aquí, y buscan algo más afanoso. Bien pensado, el mezclar las actitudes musicales más puramente powermetaleras, con elementos progresivos (cambios de ritmo constantes y lucimientos instrumentales) tampoco es algo muy original, pero, visto lo decepcionante de la escena nacional, es de agradecer.
La introducción “Áureo Lamento” ya despunta estas ansias progresivas que, no obstante, se van diluyendo pista a pista desmoronándose en un power metal con toques más ambiciosos. Mediante la escucha, van cayendo pistas tan prescindibles como “La ira” o “Reinas de la oscuridad”, aunque también nos encontramos con títulos notables como la muy aceptable “Por la sangre, vida” o “Muros de cristal”. Ahora bien, el conjunto del disco no despierta optimismo alguno, a pesar de las colaboraciones del guitarrista madrileño Jorge Salán en “Lágrimas negras”. Siendo un poco más justos, es necesario destacar que VAHLADIAN son una de las mejores propuestas surgidas del underground peninsular, alejándose en ejecución al tradicional metal etíope alcanzando mucha profesionalidad interpretativa.
Canciones
- La ira
- Áureo lamento
- Por la sangre, vida
- Reinas de la oscuridad
- Lágrimas negras parte I
- Lágrimas negras parte II
- Despliega tus alas
- Muros de cristal
- Gloria
- Victoria

