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The Metal Circus
Review

Deicide – The Stench Of Redemption

Deicide – The Stench Of Redemption 9
Banda
Deicide
Disco
The Stench Of Redemption
Año
2006
Sello
Earache

Cuando todo parecía indicar que los últimos días de DEICIDE como banda estaban más cerca que nunca, Glen Benton y Steve Asheim se han sacado un as de la manga, de hecho varios ases, y han dado un giro de 180 grados en la trayectoria de DEICIDE para situar al grupo de nuevo donde se encontraba 10 años atrás, por lo menos, en términos de calidad.
Tras editar en 1995 "Once Upon A Cross", un disco algo infravalorado en su día por la prensa escrita, pero en mi opinión, sublime, y que ayudó a mantener la llama del Death Metal todavía encendida un poco tiempo más cuando todo parecía indicar que el género estaba ya en pleno declive, DEICIDE se fueron directos al precipicio al igual que prácticamente toda la escena Death Metal americana que había maravillado al mundo pocos años atrás con su propuesta brutal y novedosa. "Serpents of the Light", sin ser ninguna maravilla de disco, contenía la famosa canción homónima que acabó por convertirse en su tema más popular de los últimos 10 años. De cualquier forma, por muy decente que fuese el disco, en 1997 nadie parecía mostrar un ápice de interés por el Death Metal. Los siguientes "Incineratehymn" y sobretodo "In Torment in Hell", pasaron con más pena que gloria, hundiendo poco a poco el nombre de DEICIDE en la miseria. Cierto es que estos 3 últimos trabajos de los americanos, apenas contaron con apoyo alguno por parte de su sello Roadrunner, quienes se limitaban, por cuestiones contractuales, a lanzar el disco y poco más. Ello demuestra una vez más que firmar por un chorro de discos por un sello discográfico es cuanto menos un suicidio pues la situación del panorama musical es tan inestable que todo lo que es moda y superventas un día deja de serlo al siguiente. Sea como fuere, este ambiente enrarecido descentró de bien seguro a los miembros de DEICIDE, y sobretodo, a su pareja de guitarristas, los hermanos Hoffman, más preocupados por sus honorarios, royaltis y retribuciones, que en involucrarse en las tareas de composición del grupo.

Una vez finalizan sus obligaciones contractuales con el sello Roadrunner, DEICIDE firman con Earache Records quienes por entonces parecían haber vuelto a confiar plenamente en el Death Metal como género de música rentable. No obstante, ya era demasiado tarde y la ruptura con Brian y Eric Hoffman parecía inminente tras más de 15 años en el grupo. “Scars of the Crucifix” fue un gran disco, pero no causó el revuelo que de él se esperaba. Aún así, DEICIDE, altamente influenciados en mi opinión por VITAL REMAINS (Glen Benton se involucró con el grupo en la grabación de su popular “Dechristianize” y parte de su pertinente actividad de directo), mostraban una voluntad importante por darle una nueva vuelta de tuerca a su sonido, que no temática lírica, introduciendo ciertos elementos más melódicos y depurando un poco más si cabe su técnica instrumental.

Tras el despido de los hermanos Hoffman, Glen Benton y Steve Asheim contratan a 2 nuevos guitarristas; Por un lado Jack Owen, quién había abandonado hace poco a su banda de siempre, los CANNIBAL CORPSE, y por el otro, a un cada vez más reconocido Ralph Santolla, cuyo currículum, salvo en el caso de su efímero paso por DEATH, cuenta con bandas bastante alejadas de lo que DEICIDE proponen, como ICED EARTH, SEBASTIAN BACH y los Hard Rockeros MILLENIUM.

Una vez más, el proceso compositivo del grupo ha sido el mismo de siempre. Steve Asheim compone todo el material con su guitarra, lo lleva al local de ensayo, se lo muestra a los guitarristas, estos depuran las partes de guitarra, añaden los solos y armonías pertinentes, Glen Benton se añade al cotarro y los temas van tomando forma. Si bien este proceso, con los hermanos Hoffman, podía ser algo lento, tortuoso y no muy fructífero, sobretodo en los últimos tiempos, debido a la desidia más que preocupante de Eric y Brian en esforzarse lo más mínimo, parece haber dado sus frutos de nuevo con Jack Owen y Ralph Santolla ya en el grupo de forma estable.

“The Stench of Redemption” sorprende en muchos aspectos. Por un lado, Glen Benton canta mejor que nunca, aunque sí es cierto que no tira tanto de sus voces chillonas como solía hacerlo antes (A mi sinceramente siempre me gustaron más sus registros guturales que los agudos semi blackmetaleros). Steve Asheim está soberbio, pletórico, de hecho nunca antes su batería había sonado de esta forma. Sus ráfagas de blast-beats con redobles de caja por todas partes a la velocidad de la luz dejarán petrificado a más de uno. No es que antes no ejecutase sus partes con esta maestría y precisión, pero las pobres producciones de los últimos lanzamientos de DEICIDE afectaban de forma muy preocupante a las pistas de batería que quedaban deslucidas, apagadas y hundidas en un amasijo de decibelios descontrolados. Finalmente, quienes realmente han hecho que este disco suene como suena, son la pareja de guitarristas, cuyo labor, queda muy lejos de lo que cabría esperar de 2 tipos con semejante currículum. Jack Owen ha sabido introducir su estilo tan característico de tocar la guitarra en las estructuras musicales de DEICIDE e incluso ha mostrado una faceta suya mucho más melódica, sobretodo en los solos, que hasta ahora parecía inexistente. Por la contra, Ralph Santolla, quien muchos podrían creer no está capacitado para tocar Death Metal, cerrará muchas bocas con su trabajo. De hecho, esa experiencia adquirida tras tantos años tocando música Hard/Heavy le ha valido para imprimir su sello melódico y técnico en la maquinaria de DEICIDE. Todo ello podría dar a entender que los americanos se han “aflojado”, pero no es así. La música sigue siendo tan brutal, rápida y feroz como de costumbre, pero ahora resulta algo más controlada, cohesionada, coherente y sobretodo diversa. Y es que ese era el gran problema de DEICIDE en sus últimas 3 o 4 obras de estudio. A pesar de ser discos de no más de 30 minutos, los temas siempre transcurrían de una forma monótona evidenciando las escasas diferencias que entre canción y canción existían. Sin embargo, todo parece haber cambiado en “The Stench of Redemption”, un disco que suena indudablemente a DEICIDE pero que posee una diversidad de elementos que dota a cada una de las piezas que lo componen de una identidad propia y fácilmente reconocible tras unas pocas escuchas.

“The Stench of Redemption” se abre con el tema homónimo, una pieza de marcado carácter Death Metal americano y que sin duda, más se acerca a los DEICIDE clásicos de “Deicide” o “Legion”, con esas ráfagas de blast beats tan características de Steve que tanto gustan a sus seguidores. Sorprende, en mi opinión, muy gratamente, que de los 4 minutos que dura el tema, prácticamente la mitad no son más que un ejercicio de virtuosismo y melodía en el que se enzarzan Jack Owen y Ralph Santolla, tocando prácticamente todos los palos solistas posibles, incluyendo unos fraseos neoclásicos por parte de Ralph sublimes. Tras habernos enseñado sus credenciales basados en la brutalidad, la técnica, la velocidad y la melodía, “Death to Jesus” nos devuelve a los DEICIDE más directos, los de su última etapa, sin tanto ornamento y con una estructura bastante simple pero efectiva, apoyada por una producción que sin lugar a duda hace ganar muchísimos enteros a este disco. “Desecration” se mueve en unas coordenadas algo más pausadas, envolventes y atmosféricas recordando bastante a los medios tiempos de DEATH o MORBID ANGEL por ejemplo, con un riff principal atonal muy parecido a los que solía facturar Jack con CANNIBAL CORPSE. Con la entrada del punteado de guitarra, Steve Asheim imprime una velocidad endiablada al tema que sirve de marco perfecto para que de nuevo los señores Santolla y Owen demuestren de qué pasta están hechos. Aprovechando la velocidad impresa en el tramo final de “Desecration”, DEICIDE arremeten con “Crucified for the Innocence”, un gran tema que gustará de bien seguro a los fans del Death Metal más épico de VITAL REMAINS o de los últimos BEHEMOTH. “Walk with the Devil in Dreams you Behold” nos muestra el lado más Thrash Metal de DEICIDE y cómo éste se fusiona con su estilo característico. Incluso por momentos suenan tan fieros en el estribillo que podrían competir con los señores de MARDUK en sus días más gloriosos. Una vez más, la pareja Santolla / Owen arrasa con todo soltando punteados gloriosos por todas partes. Con “Homage for Satan”, DEICIDE hacen un guiño a sus compatriotas de SLAYER de quienes son unos grandes deudores, dando vida a la que es seguramente la mejor pieza de todo el plástico, con un estribillo muy efectivo donde la doble voz de Benton se muestra más ofensiva que nunca. De nuevo Owen y Santolla ejecutan un pasaje repleto de punteados donde se van alternando para acabar los dos doblados en la más clásica tradición heavy metalesca. Si no has tenido ocasión de ver el video que han filmado de este tema, no pierdas la ocasión y pégale una ojeada porque vale realmente la pena. “Not of this Earth” vuelve a recordarnos a los SLAYER más fieros como si de una versión de los californianos en clave de Death Metal se tratase. Si siempre has querido saber como sonaría un cruce entre Pete Sandoval y Dave Lombardo, presta atención al trabajo de Steve Asheim porque no tiene desperdicio alguno. DEICIDE prosiguen sin soltar el pie del acelerador con “Never to be seen Again”, un tema con unas melodías de guitarra dobladas que le deben mucho a la escuela Black Metal sueca, cuyos representantes, han sido prácticamente todos teloneros de DEICIDE en alguna que otra gira (Y digo yo que algo se pega). “The Stench of Redemtion” se cierra con “The Lord’s Sedition”, la pieza más épica de todo el disco y la mejor en mi opinión junto a la homónima e inicial y “Homage for Satan”. “The Lord’s Sedition” es una composición de casi 6 minutos de duración que se abre con unos arpegios limpios de guitarra bastante tenebrosos que dan paso a una serie de punteados épicos por parte de Ralph y Jack que te recordarán bastante a los últimos DEATH del malogrado Chuck Schuldiner. El tema transcurre a unos tempos bastante moderados, pausados y atmosféricos, hasta que el final de los punteados nos avisa de que DEICIDE están a punto de entrar a destajo. Una vez se ponen con ello, son imparables, y podrían competir con los MORBID ANGEL más feroces de “Altars of Madness” o los DEICIDE de “Legion”.

Para todos aquellos que os hagáis con una copia de la edición limitada a 4000 copias que Earache ha puesto en circulación hace poco de “The Stench of Redemption”, DEICIDE han grabado por primera vez una versión, en este caso, bastante curiosa del clásico “Black Night” de los DEEP PURPLE, rebautizada para la ocasión como “Black Knight”. Tuve la ocasión de poderla escuchar de forma “confidencial” hace unos meses y no puedo sino decir que hay que tenerlos bien puestos para convertir ese tema de los 70’s en un auténtico torbellino de Thrash/Death.

La única pega que he sabido encontrarle a este Cd son las letras. Una vez más, Glen Benton apuesta por dejar de lado cualquier intención por profundizar un poco más en su temática satánica y arremete con su parafernalia centrada prácticamente en repetir “Satan” 10 veces por tema. Si ya sabes como se las gastan DEICIDE en lo que a letras se refiere, no esperes cambio alguno en “The Stench of Redemption”. En este aspecto es más de lo mismo.

DEICIDE siempre han sido sinónimo de polémica y eso es algo que no va a cambiar a estas alturas. Agarrarse a los tópicos es una tarea poco productiva y en muchos casos peligrosa pues muchos de esos tópicos, no suelen ser más que estúpidas falacias de todos aquellos que te rodean y te odian, que en el caso de DEICIDE, son muchos.

En mi opinión, a los músicos se les debería juzgar única y exclusivamente por la música que facturan, sin más, ¿O acaso a un informático le gustaría que sus aptitudes laborales fuesen puestas en duda por una infidelidad matrimonial, un gusto obsesivo por la papiroflexia o una atracción sobrenatural por los canapés de anchoas y las películas para adultos?. No lo creo. Mucha gente, sin tan siquiera haber oído en su vida a DEICIDE, tiene crucificado a este grupo, nunca mejor dicho, por supuestas declaraciones y actitudes de su líder Glen Benton a quién se le ha a dicho de todo menos guapo. Lo que esta gente debería saber es que muchas de las palabras que se le atribuyen a Glen Benton, nunca salieron de su boca. Y eso es algo que sucede cuando tienes a un montón de individuos que por un motivo u otro, están esperando la oportunidad adecuada para desacreditarte con cualquier tontería que pueda resultar morbosa e incluso humillante. Por desgracia, la inmensa mayoría de fans de a pié, prefieren creer todo aquello que resulta de “dominio público” antes de cerciorarse de la autenticidad de los hechos y los comentarios (Recurso en cualquier caso más fácil y que no conlleva ningún esfuerzo).

A todos aquellos que justifican su odio y empatía hacia DEICIDE apoyándose en las chorradas de turno atribuidas al señor Benton, no puedo sino invitarles a que ojeen la jugosa entrevista que le realizamos al señor Steve Asheim vía telefónica donde éste, derrumba gran parte de los tópicos atribuidos a DEICIDE en los últimos años insistiendo una vez más, tal y como ya hiciese Chuck Schuldiner en su día, en que hay que apoyar la música, no los rumores, y en este caso, la propia música, habla por sí sola. Por ello, creo conveniente que te saques de la mente todo aquello que has oído y leído acerca de este grupo, te hagas con una copia de “The Stench of Redemption” y entiendas el porqué de la grandeza de esta banda y la importancia, tanto para DEICIDE como para el Death Metal en general, de un disco como éste.

Canciones

  1. The Stench of Redemption
  2. Death to Jesus
  3. Desecration
  4. Crucified for the Innocence
  5. Walk with the Devil In Dreams You Behold
  6. Homage for Satan
  7. Not of this Earth
  8. Never to Be Seen Again
  9. The Lord's Sedition