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The Metal Circus
Review

Virgin Steele – The Marriage Of Heaven And Hell Part II

Virgin Steele – The Marriage Of Heaven And Hell Part II 10
Banda
Virgin Steele
Disco
The Marriage Of Heaven And Hell Part II
Año
1996
Sello
Modern Music / Noise Records

VIRGIN STEELE, la leyenda liderada por el genio David DeFeis, ha permanecido durante 25 años inalterable al paso e influencia de las modas musicales, como si todo lo que se cociera ahí fuera no fuese con ellos. Siendo sin duda una de las bandas más infravaloradas dentro de la escena metálica, VIRGIN STEELE han tenido que soportar a lo largo de su carrera una serie de penúrias, contratiempos e injusticias que todavía hacen más admirable su fé y voluntad por seguir adelante facturando trabajos de una calidad intachable.

Comparados en multitud de ocasiones con MANOWAR, VIRGIN STEELE siempre han tenido que acarrear con ese lastre de ser los “hermanos pobres” de los True Kings of Heavy Metal, algo que cualquier persona que haya profundizado en la carrera de la banda de DeFeis y Pursino, sabrá de sobras lo injusto y desafortunado que resulta en todos los aspectos. La rivalidad que muchos fans han querido atribuir a MANOWAR y VIRGIN STEELE no tiene fundamento alguno pues tanto David DeFeis como Joey DeMaio siempre han mostrado respecto mútuo el uno por el otro, algo lógico y comprensible pues ambos poseen la misma edad y crecieron juntos en el área de Nueva York, a finales de los años 70’s, dentro de la misma escena, con las mismas amistades comunes y la misma veneración por el tándem RAINBOW / SABBATH. De hecho, hasta llegaron a girar juntos en 1987. Sí es cierto que los registros y las cuerdas vocales de Eric Adams y David DeFeis son muy similares, pero eso es algo inevitable, uno nace con la voz que nace, y si ésta es buena, ¿Para qué cambiarla? Además, ¿Porqué se supone que el desconocido, David DeFeis, ha de intentar copiar al conocido, Eric Adams?, ¿Y si se hubiese dado el caso de que fuese al revés? VIRGIN STEELE, aunque muchos crean que su historia empieza con la edición a mitades de los 80’s del gran clásico “Noble Savage”, ya venían dando guerra desde varios años atrás con la publicación de 4 trabajos que hasta que no fueron reeditados hace pocos años por su sello Noise Records e internet dio la posibilidad de dar con información referente a ellos, casi nadie sabía de su existencia. Musicalmente, MANOWAR y VIRGIN STEELE poco tienen que ver, siempre y cuando, lógicamente, uno profundice en la carrera de ambas bandas. MANOWAR desde los principios apostaron por un sonido épico mientras que VIRGIN STEELE, salvo en sus últimos 10 años de existencia y algunos momentos muy puntuales de sus 15 años anteriores donde ya jugaban con la incursión de algunos elementos épicos en su sonido, se han mostrado abiertos a todo tipo de influencias, desde el Blues/Rock de los 70’s hasta el Hard Rock ochentero más comercial o el Heavy Metal clásico de toda la vida, todo ello barnizado por una excelente atmósfera irrepetible repleta de teclados únicos que solo David DeFeis sabe crear. Finalmente cabe destacar que a excepción de sus primeros trabajos, algo parcos y tópicos en cuanto a letras se refiere, VIRGIN STEELE siempre han apostado por darle una importancia vital a sus letras, muchas de ellas complejas, conceptuales y alejadas del simplismo infantil tan propio de MANOWAR, quienes se agarraban una y mil veces a los mismos recursos efectivos y contundentes, pero carentes de contenido “intelectual” alguno.

No me malinterpreten, MANOWAR crearon discos y canciones memorables, pero del mismo modo, su carrera está repleta de actos y actitudes reprochables que no hacen sino evidenciar y otorgar credibilidad a las enormes diferencias que entre ambas bandas existen. Así pues, las comparaciones, aunque existentes, no deberían ser utilizadas para culpar a nadie de plagio y mucho menos oportunismo; VIRGIN STEELE y MANOWAR poseen ambos unas carreras propias, repletas de altibajos y con una identidad claramente definida.

VIRGIN STEELE se formaron en 1981 de la mano de Jack Starr, quién al poco tiempo reclutó a David DeFeis y junto a los ya presentes Joey Ayvacian y Joe O’Really (bajista que sustituyó a Kelly Nichols, un tipo que en palabras de David DeFeis era bastante malo. Curiosamente, el tal Kelly Nichols acabaría en las filas de L.A. GUNS logrando así relativo éxito antes que los propios VIRGIN STEELE). Con dicha formación, VIRGIN STEELE grabarían su primera demo gracias a la cual, Mike Varney, fundador de uno de los sellos americanos de metal más importantes de todos los tiempos, Shrapnel Records, lograron colar un tema en la compilación que éste solía editar por entonces llamada U.S. Metal, algo similar a los Metal Massacre de Metal Blade, aunque sin tanto renombre.Viendo el éxito que el tema obtuvo a raiz de la cantidad de correo que recibieron de fans (David DeFeis llegó a recibir cartas incluso de gente tan deconocida por entonces como METALLICA o QUEENSRYCHE), VIRGIN STEELE deciden editar la demo por su propia cuenta llegando a vender unas 10.000 copias, algo impensable para una banda sin contrato. Como era de esperar, las ofertas por parte de sellos empiezan a llegar y la banda opta por la que les hace un recién nacido sello británico, Music For Nations, siendo así “Virgin Steele One”, la primera referencia tanto del ahora famoso y ya desaparecido sello como de la banda VIRGIN STEELE (¡Y pieza de coleccionismo cara, muy cara!). Con la edición de su primer trabajo y una escena en pleno apogeo, DeFeis y compañía realizaron giras por Usa con gente como MOTORHEAD, THE RODS, RIOT, KROKUS o MANOWAR, con quienes posteriormente también girarían en 1987 por Europa. Al poco tiempo, la banda se encierra de nuevo en el estudio para grabar su segundo trabajo “Guardians of the Flame” y un Ep de nombre “A cry in the Night” (que en Usa se llamaría “Wait for the Night”). Es en este momento que empiezan a aparecer las primeras diferencias musicales entre el guitarrista Jack Starr y el resto de miembros del grupo, lo que propicia que Jack acabe abandonando la banda que, curiosamente, había creado él unos años atrás. Su puesto es cubierto por un viejo amigo de la banda, y más en concreto de David DeFeis; Edward Pursino, quién actualmente es el 50 % de VIRGIN STEELE tras 20 años en la banda e infinidad de participación en los créditos de los mayores himnos del grupo. Con Edward a bordo, se empieza a gestar “Noble Savage”, el primer gran clásico en su gigantesca trayectoria repleta de aciertos y errores garrafales. “Noble Savage” nos presenta a unos VIRGIN STEELE mucho más metálicos y menos rockeros, incluso rozando el Speed Metal de la época (“We Rule the Night”), el Hard más baladístico y popero (“Where are you running to”) y el metal épico que posteriormente sería su seña de indentidad más característica (“Noble Savage”). Con su flamante nuevo album en la calle, VIRGIN STEELE realizan más giras y firman por el creciente sello alemán Spv, mientras que David DeFeis y Edward Pursino son contratados como mercenarios para ayudar y dar forma al segundo trabajo, “Stay Ugly”, del proyecto de Gordon Kirchin llamado PILEDRIVER, banda underground que llegó a batir records de ventas en los Usa con su primer y mítico disco “Metal Inquisition”, del que se han despachado casi un cuarto de millón de copias hasta la fecha. A la vez, y a la espera de que se arreglen los poblemas legales derivados de la demanda que Jack Starr realiza a David DeFeis por la propiedad del nombre VIRGIN STEELE, los 4 componentes de la banda, David, Joey, Edward y Joe deciden no perder el tiempo y graban un nuevo disco, “Nightmare Theatre”, que finalmente sale a la luz como EXORCIST y no como VIRGIN STEELE. A día de hoy, EXORCIST son considerados una leyenda, y es que hasta hace no mucho, los miembros de VIRGIN STEELE solían negar su involucración en dicho proyecto, no sabemos si por repudia hacia el sonido Speed/Black/Thrash Metal garajero de “Nightmare Theatre” o simplemente por cuestiones legales, logrando que la leyenda y el misterio que rodeasen a esa grabación y a esa banda fuesen bastante grandes. Curiosamente, si prestas atención a la canción “Call of the Exorcist”, seguramente la mejor de todo el disco, encontrarás unos riffs de guitarra y melodías de voz idénticas a las de una pieza relativamente nueva de VIRGIN STEELE, “Fire of Ecstacy” de la saga “House of Atreus”. Llegados a 1987, la banda se embarca en una gira europea con BLACK SABBATH que presentaban”The Eternal Idol” para entrar posteriormente al estudio y dar vida a “Age of Consent”, un disco que mucha gente cree que es de una década después, fecha en la que se reeditó finalmente en Cd regrabando los temas de nuevo. Tras ello, empezaron los problemas en el seno de la banda, lo que provocó que VIRGIN STEELE estuvieran en el dique seco hasta 1992, 4 años repletos de problemas con su manager y agencia de management que casi acaban con la banda. El retorno de Defeis y cia vería la luz en 1993 bajo el nombre de “Life Among the Ruins”, un buen disco que sin embargo depcecionó a mucha gente debido a la cantidad de material hard rockero, repleto de toques glam y blues, ante una ausencia total del sonido épico característico de VIRGIN STEELE. “Life Among the Ruins” fue editado por el sello Shark Records, propiedad del señor Alex Thubeauville, quén posteriormente volvería a trabajar con la banda como productor ejecutivo en la saga de “The Marriage of Heaven and Hell”, ambos trabajos editados por su nuevo sello Modern Music. Tras el fiasco que supuso este “Life Among the Ruins”, VIRGIN STEELE, o lo que es lo mismo, David DeFeis y Edward Pursino, aceptan que en Usa poco hay que hacer, el metal allí tiene sus días contados y su público potencial se encuentra en Europa por lo que deciden contentar a sus fans europeos con una saga épica de Power Metal hasta la fecha insuperable e inigualable. David y Edward se ponen manos a la obra y componen cerca de 60 canciones de las cuales, la mitad conformarán sendas partes de la saga “The Marriage of Heaven and Hell”, la segunda parte de la cual, es motivo de la presente reseña.

Sin ánimo de desmerecer ni restar méritos a la labor del grupo en la primera parte de dicha saga, creo firmemente que la segunda parte es infinitamente superior en todos los aspectos. “The Marriage of Heaven and Hell” se abre con el himno entre himnos, ese torrente de potencia, velocidad y furia decontrolada que es “A Symphony of Steele”, precedida de una introducción épica de teclados que te transportará hasta la vieja civilización griega. “A Symphony of Steele” es un tema sencillo, conciso, sin florituras ni excesos de ningún tipo; Directo, pegadizo y potente, con un David DeFeis que hace honor a su apodo “The Lion”, lanzando unos rugidos que más en este tema que en cualquier otro, provocarán las quejas y las comparaciones con Eric Adams de MANOWAR. “Crown of Glory” es un tema más pausado y emotivo donde de nuevo el vocalista David DeFeis demuestra el porqué de su grandeza a través de unas melodías de voz de una factura y elegancia intachables. “Crown of Glory” al igual que la gran mayoría de los temas de “The Marriage of Heaven and Hell Part II”, nos muestra a unos VIRGIN STEELE que apuestan por la elaboración de un sinfín de pasajes, cambios de ritmo y tonalidad, capas y más capas de teclados y coros bastante originales y únicos, todo ello dentro de una misma pieza musical, algo que le da una riqueza y variedad de matices importante a su música.

“From Chaos to Creation” es una bonita pieza instrumental de apenas 2 minutos de duración donde los STEELE se decantan por su lado más épico, dando paso a las 2 canciones, para mi gusto, menos emotivas y potentes de todo el trabajo, “Twilight of the Gods” y sobretodo “Rising Unchained”, 2 temas notables que en comparación con cualquiera de los restantes que conforman esta obra maestra, no dan la talla de sobresaliente. El primer respiro de “The Marriage of Heaven and hell Part II” llega con “Transfiguration”, una balada repleta de sentimiento donde a parte obviamente de la voz de David DeFeis, destacan los fantásticos punteos de guitarra de Edward Pursino y el delicado piano del propio DeFeis. El disco prosigue con otra de las grandes composiciones de VIRGIN STEELE de toda su carrera; “Prometheus the Fallen One”, cuya relajada introducción, es de lo más épico que he podido escuchar en muchos años. Cuando ésta da paso al tema en sí, destaca muy por encima del esto la forma en que David DeFeis entona sus estrofas encima de base instrumental relajada, como no, épica y bastante atmosférica, logrando un lucimiento personal inigualable. Tras “Prometheus the Fallen One” llega “Emalaith”, la balada por excelencia de VIRGIN STEELE, un tema de 10 minutos cuya cantidad de emotividad no se puede expresar con mundanas palabras. De hecho, supongo que algunos recordarán los pitidos que se llevaron DeFeis y Pursino en su última actuación por nuestra tierra hace 4 años como teloneros de HAMMERFALL y FREEDOM CALL cuando interpretaron este tema en su versión acústica… Ya se sabe, no está hecha la miel para… En fin, me abstendré de formular ningún comentario personal por temor a más que posibles represalias por parte de los fans de ambas bandas. El disco prosigue con una power-ballad impresionante llamada “Strawgirl” donde de unevo David DeFeis vuelve a lucirse logrando unas cotas de emotividad con su voz espectaculares. Tras estas 2 largas piezas más relajadas que son “Emalaith” y “Strawgirl”, llega la parte más potente y agresiva de “The Marriage of Heaven and Hell Part II” compuesta por “Devil/Angel”, “Unholy Water” y “Victory is Mine”. La primera de ellas resulta a leguas un homenaje más que descarado a los JUDAS PRIEST de los días de “Ram it Down”, ¡Compruébalo por tí mismo!, de veras que clama un poquito al cielo el parecido, desde los riffs y el solo de Pursino hasta las melodías de voz de DeFeis. “Unholy Water” nos devuelve a los VIRGIN STEELE más épicos y no tan agresivos y directos, con una pieza donde de nuevo la estrella indiscutible es David DeFeis, quién hace una labor con sus registros más agudos sublime. “Victory is Mine” supone el gran colofón a este “The Marriage of Heaven and Hell Part. II”, siendo una pieza descaradamente heavy, pegadiza y épica con uno de los mejores estribillos de todo el disco. Finalmente, el disco se cierra con la instrumental “The Marriage of Heaven and Hell revisited”, donde encontrarás algunas melodías que si has escuchado la primera parte de la saga, te serán familiares.

En líneas generales, “The Marriage of Heaven and Hell Part II” es un disco mucho más relajado , emotivo, delicado y con mayor presencia de medios tiempos que cualquiera de sus obras posteriores, igual de efectivas, pero decididamente más orientadas hacia el Power Metal europeo, eso si, siempre con la marca distintiva de VIRGIN STEELE, la misma que les ha hecho ser una de las bandas más originales y distintivas de toda la escena, con un estilo más personal, repleto a partes iguales de metal épico, emotividad, sutileza, gusto por el detalle, velocidad y garra.

Circula por ahí fuera, desde los tiempos de “Invictus” por cierto, ese tópico sin fundamento alguno que tilda a VIRGIN STEELE de un mero plagio de MANOWAR. Antes de apuntarte a la moda del “hablar sin haber escuchado” (algo muy frecuente en estos días del mp3 y las bobinas con miles de discos), dale una oportunidad a esta fantástica banda cuya intachable trayectoria merece un mínimo de atención y desde luego, mayor reconocimiento.

Canciones

  1. A Symphony of Steele
  2. Crown of Glory
  3. From Chaos to Creation
  4. Twilight of the Gods
  5. Rising Unchained
  6. Transfiguration
  7. Prometheus the Fallen One
  8. Emalaith
  9. Strawgirl
  10. Devil / Angel
  11. Unholy Water
  12. Victory is Mine
  13. The Marriage of Heaven and Hell Revisited