Tercera y algo inesperada obra de estudio del guitarrista de RHAPSODY OF FIRE. Rememoramos y luego vayamos con los cambios más explícitos. La primera parte de la hasta ahora trilogía estaba ambientada en un pasado remoto, por lo cuál en el aspecto musical nos encontrábamos con una recreación más allá de lo que los propios RHAPSODY habían logrado hacer con su segunda y más excelsa obra de todas, “Symphony of Enchanted Lands”. Para quién aquí suscribe, además de ser el mejor trabajo de LUCA TURILLI en solitario, en su momento aquél disco constituyó la segunda parte (en lo musical) de la citada obra de la banda de Alex Staropoli. La segunda obra en solitario del guitarrista del sempiterno flequillo, por su parte, estaría ambientada en un futuro post-apocalíptico y, con la ayuda de algún que otro apoyo en la electrónica para dotar al cd de la ambientación necesaria, constituiría también una refrescante muestra de lo que Luca nos podía ofrecer, pues sin llegar a las maravillosas cotas del primer álbum de nuevo se nos brindaba un disco con buenas ideas y un pequeño lavado de cara (muy a pesar de los detractores del “sonido RHAPSODY”).
Y por fin llegamos a la actualidad de LUCA TURILLI. Una actualidad en la cuál el guitarrista aparece con dos proyectos. Uno destinado a seguir explorando la faceta más electrónica que tan sólo insinuaba en su segunda obra de estudio (Luca Turilli’s DREAMQUEST) y otro a cerrar su hasta el momento trilogía con un disco ambientado en el presente, el disco que nos ocupa, “The Infinite Wonders of Creation”. Como analogía involuntaria de lo que viene a ser el presente en la música metal, Luca quita protagonismo a las voces a su hasta ahora intocable Olaf Hayer para brindar espacio a las voces femeninas solistas de la tal Bridget Fogle, que hace un trabajo a la altura de las circunstancias y cuyo principal valuarte es la versatilidad, pues se muestra competente tanto en los pasajes más calmados como en los que requieren más garra ( como en el tema de apertura “Mother Nature”), Lo cierto es que si bien la primera vez que escuché el álbum me dejó un tanto frío (quizá porque esta vez no sabía muy bien que esperar), pero a partir de sucesivas escuchas logré destapar el tarro de la emotividad. Es tan sólo un aviso para que los más inquietos logren darle tiempo. Otra de las novedades es que, del mismo modo que en su proyecto electrónico, Luca Turilli se nos destapa como teclista, haciendo un trabajo más que digno en cortes como la algo espacial “The Miracle of Life“ o la oscura “Angels of the Winter Sawn”, en la que Olaf Hayer se estrena en este disco cantando a dúo con Bridget, logrando una vez más un efecto que se merece un aplauso, no ya sólo por su solvencia, sino por no haber sido explorado antes en los trabajos de la banda.
También destaca el hecho de que ahora los temas no son tan largos (la mayoría ronda los cuatro minutos y poco más) y que Luca ha preferido profundizar en la laboriosidad de los estribillos elocuentes y trabajados en detrimento de los desarrollos instrumentales y cambios de ritmo. ¿El resultado? Realmente bueno, y lo dice alguien que siempre anduvo atraído por esos temas interminables y épicos. Es tan sencillo como saber manejarse lo mejor posible con las premisas que trabajas. Puesto que ahora tocaban temas de duración media pero emotivos, el guitarrista y compositor se ha apoyado mucho en el recurso de la potente voz femenina de Bridget. A este respecto, debo añadir que la única vez que habíamos tenido la oportunidad de experimentar algo parecido fue en aquél tema que se incluía casi a modo de intermezzo en “King of The Nordic Twilight” de nombre “Princess Aurora”, donde también las voces de una fémina lograban erizarnos el vello. Y es que este disco es el más sosegado (¿quizá por ello también el más maduro?) de LUCA TURILLI, y si no échenle un vistazo a temas como “Silver Moon” o “Altitudes” (del cual en la primera edición del disco también se incluye un bonus track en “piano version”), ambos de corte baladístico y orquestal.
Eso sí, no pensemos que Luca se ha ido por los Cerros de Úbeda para siempre, pues ahí tenemos “The Miracle of Life”, que a pesar del sideral comienzo recuerda mucho por el estilo de composición y por las líneas vocales de Olaf al primer trabajo de la banda, o el corte que cierra el disco, que vuelve a ser un tema épico de casi nueve minutos de duración en el cuál tienen cabida todas las influencias hasta ahora mostradas. Asimismo, el resto de la banda que acompaña a Turilli vuelven a ser el también productor Sascha Pâeth al bajo y Hunecke-Rizzo a la bateria.
La portada juega a combinar pirámides, circunferencias y figuras geométricas con las que mismamente ya han experimentado otros grupos como THERION o STRATOVARIUS con bastante fortuna al dotarlas de esos colores metalizados, ayudando a revestir toda la imaginería visual de un presunto halo místico y trascendental.
Lo único que no me hace nada de gracia de lo que se traen entre manos RHAPSODY OF FIRE y compañía es el mamoneo que se llevan con Joey DiMaio y MANOWAR: Esperemos que los gadgets absurdos de los segundos no se repitan o repercutan en la carrera de los primeros… por el bien de la humanidad. Y de los Valles Encantados, si lo desean. De momento, gocen sin reparos de este “The Infinite Wonders of Creation”, un disco de una factura impecable, especialmente para todo aquél que busque que la delicadeza prime sobre la agresividad.
Canciones
- Secrets of Forgotten Ages
- Mother Nature
- Angels of the Winter Dawn
- Altitudes
- The Miracle of Life
- Silver Moon
- Cosmic Revelation
- Pyramids And Stargates
- Mystic And Divine
- The Infinite Wonders of Creation
- Altitudes (Piano Version, bonus track)

