Los suecos Construcdead atacan de nuevo con su tercer disco bajo el brazo y mucha mala hostia para repartir. Caña, mucha caña para los amantes del metalcore es lo que ofrece este "The Grand Machinery", que por momentos oscila entre los PANTERA más burros del Great Southern Trendkill y grupos más modernos como KILLSWITCH ENGAGE, por poner algunos ejemplos.
Formados en Estocolmo en 1999, han atravesado varios cambios en su formación hasta llegar a la que ha grabado este "The Grand Machinery". Lo particular en este caso es que el cantante, Jens Broman, se incorporó a las filas de la banda apenas unos días antes de entrar al estudio. Ni corto ni perezoso, compuso las letras de las canciones y se metió de lleno en la grabación, gritando como un poseso. El resultado de este "aquí te pillo, aquí te mato" es ciertamente bueno, y Broman escupe rabia sin parar a lo largo de los escasos 39 minutos que dura el disco. Sólo se salvan un par frases con melodía, el resto son berridos al más puro estilo Anselmo.
Las canciones van directas al grano, sin florituras de ningún tipo. Tras una ruidosa intro, el combo descarga con "A cog in the machinery", con una batería rapidísima, a lo grindcore. La marcha sigue con "The Lustfull" e "In a Moment of Sobriety", temas trepidantes con cierto regustillo a thrash metal. En otros temas se dejan entrever influencias de otros grupos, como en "8 Inches of Flesh", con un sonido muy a lo LAMB OF GOD.
Lo más destacable del grupo es la contudente base rítmica. Erik, que ya ha participado en proyectos como TERROR 2000, maneja la batería con precisión y fuerza, y con la ayuda de un bajo bestial, llevan en volandas al resto de la banda. En grupos de este tipo, en los que la melodía brilla por su ausencia en muchos momentos, resulta vital conseguir una buena producción, ya que un sonido apagado anularía por completo sus canciones. De todas formas podemos estar tranquilos, porque en Suecia atan los perros con longanizas y las producciones suelen rayar siempre a un gran nivel, como en este caso.
Siguiendo con las canciones, los únicos momentos sosegados llegan con dos temas instrumentales, "The eye of revelation" y "Forever Cin". La primera es bastante prescindible, aunque la otra tiene una melodía sencilla y pegadiza que sirve de descanso entre tanta tralla sin piedad. Una de las pegas que se le puede poner al disco es que, si no te gustan mucho este tipo de bandas, puede que se te hagan repetitivos y acabes cansado de tanto chunda-chunda. Si por el contrario te gusta el estilo, seguramente disfrutarás con este bofetón de poco más de media hora de duración. No hay solos de guitarra, no hay canciones complejísimas de diez minutos y tampoco hay escalas de vértigo. Lo que sí hay es doble bombo a tope y escupitajos. Muchos escupitajos.
Canciones
- Grand Machinery
- A Cog In The Machinery
- The Lustfull
- In A Moment Of Sobriety
- 8 Inches Of Flesh
- The Cynical Revolution
- Treachery
- The Eye Of Revelation
- Pater Noster
- Rusty Armour
- Forever Cin
- Hatelist

