Es imposible escapar a la mención sobre la idiotez de su marcha de una banda como SPOCK´S BEARD para, de manera muy predecible, insistir en las mismas fórmulas musicales que ya lo encumbraran con la banda mencionada. Neal alegó haber recibido la llamada de un tal Jesús (léase cristianismo) y, a partir de ahí, optó por abandonar a Ryo, Nick y compañía, sin dejar de lado su proyecto TRANSATLANTIC, para embarcarse en una aventura en solitario algo más intimista.
“Testimony” cuenta la historia, a modo conceptual, de cómo Neal se encontró con el cristianismo, y de cómo éste le abrió los ojos ante el mundo. Hablar sobre el tema relacionado con el disco no creo que sea propio, pero, lo que sí es necesario citar es el buen hacer del músico al lograr transmitir al oyente las sensaciones “místicas” y “terrenales” halladas en su pensamiento. Aunque en algún corte como “Sing it high” se caiga en lo ridículo del cumbayá confesional, el americano combina notablemente partes progresivas propias de los setenta, orquestaciones, coros femeninos que flirtean con el gospel más corrosivo y temas lentos buscadores de emotividad.
“Testimony” se compone de 29 cortes, divididos en cinco partes y dos cds, los cuales, enlazados con aparente naturalidad, componen más de 2 horas de música. Ciertamente, Neal consigue aburrir en muchos de sus pasajes, acrecentado esto por una sensación pop comercial somnolienta, no obstante, existen muchas piezas dignas de mención como la completa y definidora “California nights”, “Break of day” o la alocada “The storm before the calm”. El disco se inicia y concluye con la misma pista, “The land of beginning again”, un corte que ya intuye su carácter cautivador y “facilón”.
Uno de los detalles que ya deberían considerarse nauseabundos es la enésima colaboración de Mike Portnoy como batería, fijaros a lo largo del año en cuántos discos ha tocado; sin duda, uno de los principales causantes del paro en el mundo, el señor “Loyalties”.
Volviendo al disco, las comparaciones que desatará con “Snow”, el anterior disco de SPOCK´S BEARD bajo el liderazgo de Neal, serán inevitables. De hecho existen muchos paralelismos entre ambos lanzamientos, aunque, la principal diferencia sea ese carácter más manso que desprende “Testimony”, perdiendo ese aspecto melancólico que tanto agradó en “Snow”.
Obviamente el disco agradará de buena manera a sus seguidores, pero, visto lo visto en términos musicales, no consigo entender el porqué de su marcha. Siempre entenderé que un músico de black metal abandone su grupo para dedicarse a tocar rancheras, ahora bien, para hacer algo tan similar no creo que valga la pena.
Canciones
- The land of beginning again
- Overture no. 1
- California nights
- Colder in the sand
- Sleeping Jesus
- Interlude
- The prince of the power of the air
- The promise
- Wasted life
- Overture no. 2
- Break of day
- Power in the air
- Somber days
- Long story
- It´s all I can do
- Transformation
- Ready to try
- Sing it high
- Moving in my heart
- I am willing
- In the middle
- The storm before the calm
- Oh, to feel him
- God´s theme
- Overture no. 3
- Rejoice
- Oh lord my god
- God´s theme 2
- The land of beginning again

