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The Metal Circus
Review

Edenbridge – Shine

Edenbridge – Shine 7.8
Banda
Edenbridge
Disco
Shine
Año
2004
Sello
Massacre / Mastertrax

Hay quien siempre ha acusado a esta banda de parecerse sospechosamente demasiado a NIGHTWISH. Ahora quizá lo tengan más fácil para despotricar, ya que en “Shine” esas referencias a la banda de Tuomas parecen hacerse algo más patentes. ¿Cómo influencia o como consecuencia? Pues, la verdad, yo creo que ninguna de las dos. Esto es debido a que para mí ésta no es una banda clon; evidentemente aquí hay influencias de sus compañeros fineses, pero han dejado el escáner y la fotocopiadora de lado y han decidido decantarse por el puré tres delicias en detrimento de la ecléctica macedonia. De hecho, si un servidor tuviera que establecer una comparación se decantaría antes por los WITHIN TEMPTATION del “Mother Earth” que por el grupo de Tarja Turunen y compañía.

Se podría decir que estos austriacos les pasan por encima a otras bandas de su país, ya que mientras grupos como VISIONS OF ATLANTIS se adivinan más obvios y monocordes en EDENBRIDGE conviven las buenas composiciones, el buen gusto y una evolución tan lógica como estilizada, abriendo algo más el abanico. Esto es debido a que un disco como “Shine” no nos azota en clave de sorpresa sino que los anteriores trabajos de la banda, cuatro obras en total, ya apuntaban las maneras que ahora se ven explicitadas. Quizá eran algo más góticos y menos power, pero aún y así, consecuentes unos con otros.

Se podría decir que la banda la lideran básicamente dos personas: el fundador del grupo, guitarra y compositor Lanvall y la bella voz de la señorita Sabine Edelsbacher. Junto con el resto de componentes, se encargan de recrear unas composiciones potentes pero cuyas guitarras y dobles bombos siempre se ven apaciguados por la voz de la cantante, que, de hecho, se erige como pieza angular de las composiciones, al igual que lo hacía la señora Turunen de NIGHTWISH sobretodo en discos como “Wishmaster”. A pesar de ello, la voz de Sabine es, obviamente, bastante menos operística que la de Tarja. Aunque los miembros y la compañía disquera definan a la banda como Epic/Angelic Bombastic Metal nosotros nos vamos a pasar por el forro sus pajas mentales (con perdón) y definiremos al grupo como practicante de un interesante metal sinfónico que encandilará a más de uno. Sin ir más lejos, la primera canción, que da nombre al disco, nos enseña las principales armas de las que el grupo se va a hacer servir para intentar elevarnos hasta los cielos con su embaucadora música: guitarras cortantes, presentes pero no arrolladoras, que se encargan de hacer escalar la composición hasta alcanzar un realmente precioso estribillo que posiblemente consiga erizar el vello a más de uno con esa sabia combinación de coros con la voz de Sabine, estribillo tan resultante como exento de toda ornamentación gratuita, todo sea dicho. Lo que aquí aparece es lo que tiene que estar, lo indispensable y lo que piden las composiciones. La canción, que dura unos nada desdeñables ocho minutos y medio agiliza su desarrollo tras cruzar su meridiano, acelerando algo el tempo e introduciendo solos y alguna que otra divagación sonora bastante adecuada.

Los temas por lo general superan las cinco minutos, algo que ciertamente se agradece, ya que la banda sabe cómo desarrollar las canciones y no duda en rozar una dirección algo más progresiva cuando es necesario, siempre al servicio de las composiciones en sí y nunca en pos de devaneos virtuosistas. El resto de cortes siguen en mayor o menor medida estas directrices, aunque cubriendo de forma coherente todo el campo de acción que se les supone a grupos del estilo, esto es, sonido limpio, voz angelical, acicalados coros, arreglos de teclado, algunos riffs clásicos del power metal, cierta reminiscencia oriental, alguna que otra balada y, por lo general, ínfimas o nulas concesiones a la agresividad. La verdad es que salvo un par de temas algo más aburridos el disco ralla por lo general a un muy alto nivel, a buen seguro fruto del constante trabajo que ha atesorado a esta banda desde que se formaran hace algo más de media década. Por cierto, este grupo debe tener cierta obsesión con los puentes, ya que de cinco discos que tienen este es el tercero donde parece un puente en su portada. De acuerdo, la temática fantasiosa que atesoran las letras, con los viajes al Edén como constante en muchas ocasiones, nos dan pistas al respecto, pero no deja de ser curioso.

A la hora de intentar destacar algún tema quizá me quedaría con las características melodías folk y dinamismo de “Wild Chase”, con los inquietos desarrollos de la extensa “The Canterville Ghost”, con el onírico medio tiempo “What You Leave Behind” y, por supuesto, con el emotivo e indispensable corte inicial, “Shine”.

Bastante en la onda de WITHIN TEMPTATION, LUNATICA, VISIONS OF ATLANTIS o NIGHTWISH, sin ningún tipo de duda estos austriacos enamorarán a los seguidores de este estilo que ahora parece haber alcanzado ya su cenit. Dentro de esta retahíla de grupos, EDENBRIDGE merecen estar en el selecto pelotón de cabeza, de eso no me cabe duda.

Canciones

  1. Shine
  2. Move Along Home
  3. Centennial Legend
  4. Wild Chase
  5. And The Roads Goes On
  6. What You Leave Behind
  7. Elsewhere
  8. October sky
  9. The Canterville Prophecy
  10. The Canterville Ghost
  11. On Sacred Ground (bonus track)