- Banda
- Secret Sphere
- Disco
- SCENT OF HUMAN DESIRE
- Año
- 2003
- Sello
- Nuclear Blast / Mastertrax
Después de escuchar su discreto “A time nevercome”, no me esperaba, ni mucho menos, un disco tan notable como este “Scent of human desire”. SECRET SPHERE, ahora engrosando las filas de NUCLEAR BLAST, han avivado la llama de lo que tristemente se conocía como NEW WAVE OF ITALIAN HEAVY METAL, hoy en día, casi moribunda. Sí, este movimiento que ilusionó con discos del nivel de “Legendary tales” (RHAPSODY) o “Return to heaven denied” (LABYRINTH) parece tambalearse ante el fraude de unos, y los mortíferos y constantes cambios de formación en los otros. La escena powermetalera italiana, del todo fructífera en sus inicios, ha entrado ya en un periodo de decadencia notorio, así, grupos abanderados como ELDRITCH optan ya por un distanciamiento evidente en sus últimos lanzamientos. No obstante, SECRET SPHERE han abogado por resucitar la exquisitez y la elegancia de los dos primeros discos de LABYRINTH, ayudados por el impresionante trabajo en la producción de Achim Köhler (BRAINSTORM, PRIMAL FEAR), estos italianos consiguen deleitar con unas composiciones detallistas y bien conjuntadas. Aunque sería muy injusto no destacar la loable labor de Antonio Agate al frente de los teclados, la banda consigue sonar muy compacta, sin caer en esos desequilibrios instrumentales nada recomendables. Otro elemento importante, sería la voz del ínclito Ramon Messina el cual, a pesar de su horripilante colaboración con los franceses ALKEMYST, consigue, aquí, mostrar la faceta más interesante de su versátil voz, sin exageraciones ridículas en los tonos altos y con una modulación emotiva en los fragmentos calmosos.
Calificar su sonido como progresivo sería reiterar en el error de etiquetaje de nuestros días, pero, power metal a secas, sería una categorización demasiado injusta, mejor será dejarlo en un término medio que recoja las cualidades de ambos, en un esfuerzo compositivo reseñable donde predomina la galanura de sus canciones.
Las once pistas, a priori, desemejantes, pero con un hilo conductor coherente que las enlaza de forma natural en el disco, logran cautivar por instantes por su gran versatilidad rítmica y melódica, ensalzando cortes tan interesantes como “More than simple emotions”, la cual recordará a “The night of dreams”de LABYRINTH en su estructura. Siguiendo la misma tónica elegante, pero, un tanto más pesada (o heavy) encontraríamos títulos como “Surrounding” (con un ramalazo gospel) y “Desire”, esta última con una voz femenina que ayuda a ensalzar la melodiosidad del estribillo. Sus canciones más metálicas se tiñen, no obstante, de un regusto hardrockero interesante en las guitarras de Aldo Lonobile y Paolo Gianotti, haciendo que composiciones como “Still here” o el medio tiempo de “1000 eyes´ show” no empalaguen en estridencia. La inicial “Rain” sería el ejemplo más sintomático de que SECRET SPHERE no eluden su procedencia transalpina en lo estilístico, deambulando entre lo perfeccionista y sinfónico de sus melodías. Una genialidad a modo de introducción abre la última y camaleónica concesión, “Daylight” dejando convivir con soltura e ironía instrumentos de viento, solos plenamente metaleros y pasajes jazz muy laboriosos, cerrando un disco que, aunque similar en muchos aspectos a tantos y tantos discos publicados, consigue encontrar un contrapunto de soltura, de evidente esfuerzo y de singularidad.
Canciones
- Rain
- Still here
- 1000 eyes´ show
- More than simple emotions
- Surrounding
- Desire
- Virgin Street 69
- Runaway Train
- Scent of a woman
- Life part I: walking through the dawn
- Life part II: Daylight
