Sustentar una banda que canta en alemán, hace metal industrial y tiene un show en directo incendiario es una labor ciertamente árdua. La manera en que RAMMSTEIN han sabido progresar, innovar y sorprender año tras año es, ciertamente, remarcable. En el mundo de la música de corte metálico, donde la afirmación ‘ya no hay bandas capaces de llenar estadios’ está a la orden del dia, RAMMSTEIN son la salvación mas visible de un genero que en pocas ocasiones es masivo. RAMMSTEIN consiguen meter a miles y miles de personas en cada una de sus citas en España, algo que en el terreno metálico solo consiguen IRON MAIDEN, METALLICA y pocos más. No hablo de tres mil personas. Hablo de 10.000 personas por noche. Eso es poder de convocatoria. Solo una propuesta tan variopinta y, a la vez, tan marcialmente férrea como la de los alemanes podía conseguir la atención de fans tan dispares como los que se dan cita en sus shows.
Igualmente dispar es el contenido de su nuevo disco, “Rosenrot”. Siguen siendo una de las pocas bandas que pueden asegurar que siguen fieles a sus principios, pues la música de RAMMSTEIN ha cambiado bien poco a lo largo de los últimos siete años. En palabros de los americanos “si no se ha roto, no lo arregles”. Quizá puede haber un quítame allá ese single comercial de tanto en tanto, pero por lo demás, RAMMSTEIN siguen siendo tradicionalmente alemanes: obcecados en su planteamiento y decididos a meterselo a presión a todo el mundo. Y por suerte, lo han conseguido.
Uno de los principales puntos a favor de “Rosenrot” es, sin duda, el sonido más prominentemente orgánico que ha conseguido la banda germana. Dejando de lado el sonido sintetico y casi artificial que emanaba de la batería en anteriores discos, “Rosenrot” nos presenta un sonido agresivo, puro y con mucha rabia. Lo que no cambian son los muros de guitarras, elemento imprescindible en el sonido de la banda. Temas como “Mann Gegen Mann” se benefician enormemente de esa avalancha de acordes a volumen infernal mezclados con coros tan marciales e imponentes que es imposible no pensar por un momento en el pasado más oscuro de Alemania, por la propia mala leche que inspiran algunos temas.
Entre los mejores momentos del CD cabe destacar especialmente el medio tiempo “Stirb Nicht Von Mir”, donde Till Linderman comparte protagonismo con la vocalista Sharleen Spiteri dando forma a un dueto precioso que pocas veces se puede ver en los discos de una banda como ésta. De todos modos, no hay tregua en todo el CD y con pesos pesados como “Rosenrot”, “Zerstören” o “Wo Bist Du” la banda te vuela la cabeza sin necesidad de demasiados artificios. Para los más aburridos, cabe decir que en éste último tema mencionado la similitud entre la estructura lírica y la del hit “Du Hast” es bastante obvia.
La polémica viene de la mano del muy cacareado “Te Quiero Puta”, el tema con estribillo en español. Parece ser que, siguiendo la norma clásica, lo primero que Linderman y cia. miraron en un diccionario cuando vinieron a España para grabar el disco fueron los tacos, y eso queda patente en el tema. Chorradas a un lado, es el tema con más mala leche del disco. Lineas de bajo esquizoides, Linderman misterioso y agresivo, gemidos de fondo…
En definitiva, sin sorprender en demasia, RAMMSTEIN han sabido hacer una nueva obra capaz de agitar a miles de fans en todo el mundo. No es la primera vez ni (esperemos) será la última.
Canciones
- Benzin
- Mann Gegen Mann
- Rosenrot
- Spring
- Wo Bist Du
- Stirb Nicht Vor Mir (Don’t Die Before I Do)
- Zerstören
- Hilf Mir
- Te Quiero Puta
- Feuer Und Wasser
- Ein Lied

