No voy a llevar a nadie a engaños. Soy consciente de que los últimos trabajos de estos australianos, suscitaban cierto interés en la crítica especializada, pero la frase “futura promesa del power metal” se repite hoy en día hasta la saciedad y nos hace pensar casi de forma automática, en otro grupo del montón de un estilo que, tristemente, carece en la actualidad de ideas de renovación de una manera aplastante. No es menos cierto que la regrabación completa que han realizado DUNGEON de su segundo trabajo “Resurrection” de 1999 (su disco debut se titula “Demolition”), reseña que nos ocupa, también se ha llevado agraciadas críticas. Pero no; servidor, cabeza cuadrada donde las halla y con la ilusión perdida por bandas nuevas que puedan aportar algo novedoso al género, seguía sin dar crédito a lo que leía por ahí, hasta que el destino hizo que el disco de marras apareciera en el buzón de casa. No queda más remedio que ser testigo de la experiencia, y en cierto modo me alegro, ya que DUNGEON me han dado una buena lección: los prejuicios solo sirven para guardarlos en lugares recónditos.
Mucho HELLOWEEN, mucho GAMMA RAY, mucho metal alemán en definitiva, y alguna que otra referencia a IRON MAIDEN y JUDAS PREIST es lo que pulula en los 10 cortes más intro, que recoge “Resurrection”. En ningún momento los alumnos superan a los maestros, eso sí, han tomado apuntes muy completos y el examen final lo han superado con buena nota. Además, DUNGEON tienen ese “algo” que, aunque no los separe varios escalones dentro de la gran masa de bandas del estilo, hace que sus temas te enganchen a la primera y te dejen un gran sabor de boca. Parte de culpa, sin duda, la tiene la excelente voz de Lord Tim (también productor, doble enhorabuena por tanto), con unos agudos de intachable ejecución que te hará recordar a un Michael Kiske en estado de gracia, pero, a diferencia de sus compinches del gremio, sin abusar de forma innecesaria de ellos, es más, no se muestra reacio a mostrarnos su lado más agresivo en “I Am Death”, tema cuyos riffs iniciales te recordará horrores al “Painkiller” de Halford, Tipton y cía.
Temas a todo trapo tipo “No Way Out”, “Paradise” o “Fight” es lo que predomina en este trabajo. Las patentes a seguir no son, ni más ni menos, que los clichés del género, es decir, doble bombo casi a piñón fijo, riffs ultra acelerados y estribillos pegadizos, primando las melodías en todo momento. Pero lo dicho; esta formación imprime en sus composiciones algo inexplicable que les hace especiales. También en la balada “Severed Ties”, muy metalizada por cierto, salen bien parados, sobre todo por la interpretación de Lord Tim, acompañado de sutiles coros en algunas partes, para recoger esa atmósfera melancólica que consiguen. El tema cierre “The Legend Of Huma” merece también una atención especial; tintes épicos y un ritmo a medio tiempo machacón (que se retiene de primeras), en un principio, ya que después tornan a acelerarse con melodías propias de IRON MAIDEN, son las características principales de este corte, el más largo del redondo, donde su vocalista realiza, si no el mejor trabajo del disco, el más completo.
Debemos agradecer a Limb Music la idea de volver a grabar este disco, por lo desapercibido que pasó en su momento para el resto de los mortales, ya que “Resurrection” es una de las mejores obras de estos australianos. Tal vez la frescura inicial, al igual que en muchas bandas, no la podamos encontrar en sus publicaciones más recientes y tengamos que recurrir a este segundo disco cada dos por tres para quitarnos el sabor agrio que puedan desprender. Y es que, es una tónica que se repite en la actualidad y de forma preocupante (¡ni las vacas sagradas se salvan ya!) en el grosso de bandas de power metal, metal alemán, metal melódico o como diantres se quiera llamar. ¿Dónde están LOST HORIZON cuando se les necesita?
Canciones
- Death From Above
- Resurrection
- Paradise
- No Way Out
- Wake Up
- Fight
- Severed Ties
- Time To Die
- I Am Death
- Judgment Day
- The Legend Of Huma

