Lo han vuelto a hacer. Si ya con “Invisible Circles” AFTER FOREVER nos regalaron una obra con un enfoque bastante alejado de los dos primeros trabajos de la banda, ahora, con este “Remagine” nos vuelven a deleitar con un giro que retoma el sendero de la sorpresa por su evolución a pasos agigantados respecto a sus obras pretéritas, a modo de tercera etapa.
Ya con los primeros álbumes de la banda me negué a calificar a AFTER FOREVER como un grupo de gothic metal al uso, siendo bastantes los pincelazos que nos dejaban entrever unas miras más amplias de las que tienen la mayoría de grupos del estilo, por lo cual siempre me referí a ellos como una formación de heavy/gothic, aunque ni yo mismo sabía muy bien si estas dos palabrejas juntas desvelarían suficiente información para el ávido lector. Ahora, con este disco, los holandeses me han dado toda la razón al traspasar sobradamente y con la cabeza bien alta los límites que circunscriben a un estilo muchas veces tan evidente como el gothic metal para adentrarse en terrenos colindantes y profundizando en las raíces e inquietudes musicales de todos los componentes. Terrenos que podrían resultar pantanosos para muchos, pero que terminan por resultar de peligrosidad inocua para unos músicos que saben cómo hacérselo para salir del barrizal sin pringarse.
Tal y cómo dije al principio, si bien los dos primeros maravilloso discos de la banda nos mostraban a unos AFTER FOREVER más góticos, pero con pinceladas black y potentes guitarras, tras la salida de Mark Jansen de la banda “Invisible Circles” resultó ser una sorpresa en la que composiciones mastodónticas de innumerables arreglos se daban la mano a lo largo de todo una aventura conceptual de cierto enfoque progresivo. ¿Qué tenemos ahora entre manos?
“Remagine” posee esa magia para la cuál no existe fórmula alguna y cuya naturaleza intrínseca hace diferentes a las grandes obras más allá de su calidad explícita. Esto es, se te erizará el vello sin necesidad de flipar con tecnicismos, producto esencialmente de la perfecta mixtura conseguida entre la alucinante voz de Floor, el gran quehacer compositivo de Sander Gommans y las buenas maneras a la sentida ejecución del resto de componentes. Sin ser para nada un disco demasiado complejo, estos chicos nos ofrecen su obra más madura y nos demuestran su gran pasión musical al amparo del buen gusto, la melodía, la contundencia, la delicadeza y la emotividad.
Qué decir de Floor. Sin duda, actualmente es la gran voz femenina del metal con mayúsculas. Echadle un vistazo a este compacto y luego dadme la razón. ¿Cuántas vocalistas hay capaces de cambiar en pocos segundos de un registro bluesero a un registro totalmente soprano teniendo tiempo para deleitarnos con tesituras heavies, delicadas voces góticas o cadencias arábigas a lo largo de un disco con tales dosis de potencia y técnica? No es que se trate de una apreciación personal, pues más allá de las preferencias de timbre y afinidades diversas motivadas por la disparidad en cuanto a gustos nadie me podrá negar que la voz de Floor Jansen es la más perfecta técnicamente, siendo sus cuerdas vocales el instrumento que, contemplado de forma individual, destaca con diferencia a pesar de la elevadísima calidad del conjunto..
No puedo dejar de hablar de los temas en sí, pues de tal forma podréis comprobar las razones por las cuales la variedad que atesoran será capaz de dejarte clavado al asiento. En contra de lo que suele suceder en el 80% de las ediciones discográficas que llegan a nuestras manos hoy en día, “Remagine” es un disco de calidad creciente que consigue dejarte cada vez más ensimismado a medida que los temas se van sucediendo. Sobra decir, pues, que aquí no encontraremos los consabidos temas de relleno. El disco lo abre una inquietante intro bastante truculenta que da paso al primer tema del álbum, “Come”, con unas guitarras densas y de producción gruesa que apoyan la agresiva a la par que misteriosa voz de Floor, que en el estribillo cambiará totalmente de registro para embelesarnos con unos ademanes operísticos que tirarían de espaldas a más de un fan de Tarja Turunen. Tema redondo para abrir y en el que ya nos damos cuenta que para apoyar a las orquestaciones (mucho más comedidas que antaño) el nuevo teclista Joost se hará servir de algunas sonoridades algo más electrónicas que dotarán de interesantes matices a los temas más potentes.
“Boundaries Are Open” es un tema tremendamente pegadizo que podría perfectamente convertirse en un clasicazo atemporal. No sé si ellos serán conscientes del temazo que les ha salido, pero las melodías vocales de Floor unidas a ese estribillo de coros con cierto regustillo ochentero alcanzan una pregnancia embriagadora que erizará el vello a más de uno, entre los que me encuentro;“Living Shields”, por su parte, es un corte más rápido cuyos coros del principio me han recordado bastante a los del “Dark Chest of Wonders” de NIGHTWISH que se torna agresivo y algo más pesado con la primera aparición de los gruñidos de Sander Gommans. Un riff 100% METALLICA dará paso sin embargo a la voz de Floor, que añadirá sus líneas vocales al tempo cercano al thrash metal con el que nos sorprende el tema en algunos instantes. Como contrapartida a este arrebato de intensidad, el teclado algo pomposo de “Being Eveyone” nos anuncia el relevo de la mano de un corte de enfoque sustancialmente distinto, con una Floor que para nuestra sorpresa nos deleita al principio con la plasticidad de su timbre para acercarse sobremanera al de Sharon Den Adel de WITHIN TEMPTATION. El estribillo, en cambio, recupera el gancho contagioso de naturaleza más clásica, donde tienen cabida coros masculinos en un segundo plano en una onda incluso setentera.
“Attendance” vuelve a lograr dibujar en nuestra cara una mezcla entre sorpresa y satisfacción por el original enfoque del tema, cuyos primeros compases son netamente ambient en una onda DIARY OF DREAMS, que con la entrada de las guitarras adquirirá motivos industriales con un juego de dualidad de voces gutural – femenina (dualidad que por norma general no impera en este disco de forma directa) que quizá te pueda hacer recordar en esta ocasión a los THEATRE OF TRAGEDY más doom del “Aêgis” El comienzo “Free of Doubt” nos devuelve a los AFTER FOREVER del “Prison of Desire” y del “Decipher” de la misma manera que “Blind Pain” lo hacía a modo casi anecdótico en el anterior “Invisible Circles”, aunque en esta ocasión los ademanes progresivos que hacen acto de presencia y el abanico más amplio de registros empleados por Floor dotan de nuevas dimensiones a esta mirada al pasado.
“Only Everything” es el tema más largo (seis minutos y medio) de un disco cuya media en cuanto a duración de los cortes está en torno a los 4, aunque para nada la brevedad de algunos temas es recriminable, ya que cada cosa está en su sitio y todo el minutaje está siempre al servicio de lo que las composiciones requieren Tras comenzar de una forma altamente calmada desemboca en un ritmo thrash metal en donde las guitarras vuelven a hacernos recordar los primeros pasos de la banda dentro del mercado discográfico, volviéndose a lucir Floor en cuanto tiene la oportunidad. “Strong” comienza como una magnífica canción pop que termina erigiéndose en la balada heavy que realmente es con la entrada de guitarras sollozantes y cargadas de emotividad que tras un lento fraseo dejan paso a los compases finales del tema sin que apenas nos enteremos. “Face Your Demons” es posiblemente una de las canciones más completas que hayan compuesto AFTER FOREVER jamás, un tema que realmente os dejará anonadados por su locura estilística. Tras un inicio trepidante con un riff de lo más heavy de esos que incitan a cabecear, la voz de Floor nos pone sobre alerta con unas tesituras más en la línea de lo que podría ser una Doro Pesch; acto seguido voces cercanas al gemido con inquietantes teclados aterradores como trasfondo en una onda MANDRAGORA SCREAM darán paso a un estribillo de puro AOR americano que te dejará clavado al sillón. Estribillo por otro lado fascinante que más de una banda de hair metal ochentero ya hubiera querido para sí, con nuestra diva haciendo unos coros de lo más interesantes para luego desgañitarse a gusto con un trasfondo de guitarras pesadas. La recta final del disco llega con “No Control” un tema en su mayor parte cañero cortesía de los ritmos acelerados que emanan de la batería de Andre y de las guturales cuerdas vocales de Sander Gommans, con la única concesión al interludio progresivo muy a lo DREAM THEATER que encontramos a mitad del tema y que se ve apoyado por las voces masculinas limpias de Bas Maas. Se trata de un corte muy en la línea de los últimos TRAIL OF TEARS que seguramente servirá para darle un descanso a Floor Jansen en los directos cuando sea menester.
Las melodías arábigas siempre fueron una seña de identidad de AFTER FOREVER y lo cierto es que, siendo el exiliado Mark Jansen el responsable principal de tales influencias, el grupo ha ido dejando en un plano cada vez más secundario este aspecto, quizá ahora más patente en EPICA; sin embargo, Floor y compañía se niegan en rotundo a deshacerse totalmente de estas influencias mesopotámicas y si bien en “Invisible Circles” dichos guiños aparecían en “Through Square Eyes” ahora éstos nos vienen dados en el corte que se encarga de cerrar el álbum, “Forever”. El inicio del tema nos muestra a una Floor que experimenta con su voz hasta el límite de parecer que desafine adrede, para dar paso a unas alternancias entre su ella y las incursiones limpias de la voz de Bas Maas (recurso este último que viene a ser una de las novedades del disco y que es utilizado de forma bastante puntual pero acertada en este “Remagine”) que se van sucediendo sobre un ritmo de naturaleza progresiva.
El disco contiene en su edición limitada tres bonus tracks que no han sido incluidos en nuestra copia promocional, pero que intentaremos escuchar en cuanto esté en nuestra mano.
De la portada… mejor no hablar. O mejor sí. Hortera. Eso es lo que es. Las portadas de la banda nunca fueron nada del otro mundo, pero tampoco hacía falta que nos torturaran con esto ahora. Los componentes del grupo, Floor al frente, salen con unas pintas bastante semejantes a las de la última andadura del grupo de pop español MECANO (buscad la portada de “Ana/Jose/Nacho” de dicha banda y sabréis de qué os hablo). ¿Se querían modernizar? Quizá habrá a quien le guste, a mí me parece rematadamente fea y nuestra querida frontwoman sale hecha un estropicio. Tampoco creo que dieran mucho en el clavo con las sesiones de fotos para “Invisible Circles”, en las que salían ataviados con unos atuendos de color turquesa algo ridículos también. Pero bueno, supongo que suficiente deberíamos tener con coincidir en el plano musical, dejando de lado la estética adoptada, que seguro que habrá a quien le agrade.
El hecho de que a lo largo de esta crítica hayáis podido encontrar tantas referencias a otras bandas no es sino indicativo de la variedad y buen gusto que atesoran a este álbum, que lejos queda del mero “collage”, os lo puedo asegurar. Un disco bastante más directo que “Invisible Circles” pero que esconde en sus entrañas un patrón compositivo tremendamente interesante que no obstaculiza la obtención de un resultado abrumador en forma de temas redondos. O cómo madurar para seguir besando el cielo y parir uno de los mejores discos del año. Han superado todas mis expectativas. Sublime.
Canciones
- Enter
- Come
- Boundaries Are Open
- Living Shields
- Being Everyone
- Attendance
- Free of Doubt
- Only Everything
- Strong
- Face Your Demons
- No Control
- Forever

