Tras casi 2 años de especulaciones entorno al nuevo disco de DISSECTION, "por fin" la banda sueca, o lo que es lo mismo, su polémico líder Jon Nodveidt se decide a lanzar a través de su propio sello Black Horizon Music este "Reinkaos", un disco que estoy convencido dará mucho que hablar, tanto para bien como para mal.
Como supongo todos sabréis, DISSECTION lanzaron a mediados de la década pasada 2 trabajos imprescindibles dentro del campo extremo metálico asociado al Black y Death; "The Somberlain" (1993) y sobretodo "Storm of the Light’s Bane" (1995), disco este último que les dio el espaldarazo definitivo y les situó en el ojo del huracán de la movida escandinava. Muy pocas bandas, con apenas dos discos de estudio, habían logrado semejante repercusión y reconocimiento por parte de toda una escena, y las que lo habían hecho, era por supuesto dejando atrás sus ideales Underground y sobretodo abarcando estilos musicales mucho más accesibles y comerciales. Sin embargo el caso de DISSECTION fue diferente; Lo suecos gustaban y eran respetados tanto entre los sectores más acérrimos y conservadores del Black Metal como entre todos aquellos que, como en mi caso, nos estábamos familiarizando recientemente con los sonidos más oscuros predominantes en el Metal Negro tras haber ingerido de forma no muy saludable los últimos coletazos de una escena Death Metal moribunda y en pleno declieve. En 1995 el Death metal, nunca mejor dicho, estaba muerto y sepultado, ya no resultaba transgresor, si quiera novedoso. El Black Metal sí. Sin embargo, a pesar del atractivo que podían tener bandas como BURZUM, MAYHEM o DARKTHRONE a nivel estilístico y extra musical (asesinatos, quema de iglesias, suicidios, parafernalia fascista… Y demás chorradas que a ojos de un adolescente pueden resultar muy atractivas), su música no era fácil de digerir, mucho menos para chavales relativamente jóvenes, y requería de un mínimo bagaje musical extremo necesario para poder asimilar la propuesta cruda y minimalista que todos ellos plasmaban en sus lanzamientos. Es en ese justo momento en el que DISSECTION entran en escena. Por un lado poseían una estética cuidada e impactante, inclusive supieron sacarse el Corpse-Paint a tiempo, y solían dejar caer polémica y extremismo verbal a raudales en cada una de las entrevistas que daban (O al menos en las que por aquí se pudieron leer). En el polo opuesto se encontraba su música; La más fiel representación sonora de lo que el Metal Extremo en clave de Black/Death ha de ser, mezclado con las dosis necesarias (Y permitidas) de melodía y "accesibilidad" para poder llegar tanto a los sectores más extremos y curtidos como a los recién llegados, que todavía no estaban capacitados para entender el concepto de un "Pure Holocaust" (IMMORTAL) por poner un ejemplo claro, temporalmente cercano y musicalmente descriptivo. El resultado de todo ello parecía más que evidente; Antes de la explosión comercial masificada del fenómeno DIMMU BORGIR / CRADLE OF FILTH, estoy convencido de que DISSECTION debieron liderar por algún tiempo las ventas de camisetas y discos en el viejo continente en lo que a Black Metal se refiere. De hecho, se hablaba de que DISSECTION, junto a SATYRICON, debían ser los salvadores de la escena y los encargados de liderar la misma en los años venideros. Por desgracia, unos se separaron por causas de fuerza mayor y a los otros la fama les cambió radicalmente (¿Alguien recuerda la entrevista con el malo malísimo Satyr en una de las últimas Grind Zones con motivo de la publicación de "Nemesis Divina"? Haha!, ¡Alguien debería transcribírsela para refrescarle la memoria!). El caso es que DISSECTION, en el momento en el que disfrutaban de un éxito relativamente grande sin haber renunciado ni un ápice a sus credenciales musicales más características ni a sus ideales más Underground (En 1995 la Nuclear Blast no era sinónimo de dinero sino de calidad), Jon Nodtveidt hizo lo que todos sabemos e ingresó en prisión durante los siguientes 8 años. Su gira precisamente con SATYRICON y GORGORTH fue cancelada (Incluídas sus fechas en España) y su trayectoria cortada fulgurantemente, pero eso sí, su popularidad y leyenda creció hasta unos topes inimaginables 3 o 4 años atrás.
Tras pasar una larga temporada entre rejas, Jon Nodtveidt anuncia el renacimiento de DISSECTION. Al poco tiempo da a conocer el Line-Up que le acompañará en sus nuevas entregas discográficas así como en su gira de retorno (cuyas fechas en España, a parte de ser una deuda histórica, serán recordadas como auténticas descargas del más altísimo nivel).
Juntamente con sus shows en directo por toda Europa, DISSECTION lanzan un Ep de adelanto llamado “Maha Kali” que siembra la discordia entre todos sus seguidores. Mientras que unos cuantos alaban la canción incluída en el susodicho Ep, la inmensa mayoría coincide en que algo ha cambiado en el entorno musical de DISSECTION. La música sigue siendo melódica, pero ha perdido parte de la velocidad y sobretodo maldad que poseía años atrás. Sin ser una mala canción, “Maha Kali” muestra a unos DISSECTION algo descafeinados, desorientados y sin rumbo aparente. Antes de su publicación, los fans estaban dividios en dos bandos; Por un lado estaban los que creían que DISSECTION volverían sonando como siempre y por el otro los que creían que se subirían al carro de la moda y se pondrían a imitar vagamente a ARCH ENEMY, IN FLAMES o SOILWORK o cualquier banda por el estilo nu-metal/melodic-Death. Quizá, a todos ellos se les pasó por alto pensar que Jon ha estado casi una década en prisión, aislado de la escena, de las nuevas tendencias, centrado en sus libros y realizándose un lavado interior necesario propio de un asesino adolescente que ha madurado y seguramente ha comprendido la magnitud de lo que hizo. Por ello, resultaba en parte comprensible que lo nuevo de DISSECTION fuese todo menos lo que el 100 % de sus fans esperaban o profetizaban. De cualquier forma no se confundan, “Reinkaos” no posee absolutamente nada de nu-metal, hardcore, metalcore, emo, metal industrial, melo-death del de ahora ni nada por el estilo, No. En todo caso, dejémoslo en que “Reinkaos” podría sonar a como lo hacían los discos de Death sueco melódico Made in Gothenburg 10 años atrás, (GROTESQUE, EBONY TEARS, MISCREANT, EUCHARIST, DECAMERON, LIERS IN WAIT, ABLAZE MY SORROW, CEREMONIAL OATH, IN FLAMES, DARK TRANQUILLITY…) , poco antes de que Jon fuese encarcelado. ¿El porqué de todo ello? Pues sinceramente, no tengo ni la más remota idea, pero cualquiera que en su día estuviese realmente metido en aquel sonido tan particular que encandiló a muchos seguramente compartirá conmigo tal comparación. No obstante, lo que hace que “Reinkaos” resulte una “decepción” en toda regla no es el estilo musical de sus temas, sino la calidad de los mismos. Algunos de ellos, que no todos ni mucho menos, son simplones, monótonos y descafeinados hasta unos topes irritables. Con “Maha Kali” muchos pensaron que aquello no era más que una broma pesada. Poco después la banda puso a disposición de sus fans “Starless Aeon” y “Xeper-I-Set” y muchos creyeron que tampoco serían representativos del sonido global de este “Reinkaos”. Sin embargo, con el disco ya en la mano, la decepción es comprensible; Todo el disco sigue los mismos patrones que esas 3 canciones, ni más ni menos. Adiós pues a la épica de “The Somberlain”, “Thorns of Crimson Death” o “Storm of the Light’s bane”. Adiós a la velocidad de “Night’s blood”, “Unhalloweed” o “Black Horizons”. Adiós a la atmósfera lúgubre y tremendamente oscura de “Where Dead Angel’s Lie”, “Heaven´s Damnation” o “Soulreaper”. Lo que queda son un puñado de canciones, muchas de ellas notables, melódicas e incluso pegadizas, pero lejanamente cercanas al legado de DISSECTION en términos de oscuridad, maldad y velocidad.
“Reinkaos” se abre con la intro “Nexion 218” cuyos primeros arpegios limpios de guitarra son calcados al “Retribution – Storm of the Light’s Bane”. Tras unos redobles de caja entra la guitarra distorsionada y ya podemos apreciar 2 características que van a ser constantes a lo largo de todo el disco; Por un lado los riffs entrecortados de Jon Nodtveidt, realmente desechables, y por el otro, el sonido de guitarra, ¡por favor!, ¿Dónde fue a parar aquella reverberación exagerada que alejaba la presencia de la guitarra o la caja y timbalas de la batería a un plano sonoro muy lejano como si del mismísimo infierno sonasen? Afortunadamente, la intro se salva con unas melodías épicas, bastante notables, que desembocan en “Beyond the Horizon”, un tema que lejos de ser la continuación de “Black Horizons” (¡Más quedríamos algunos!), se salva y acaba por convertirse en una de las piezas más destacadas de todo este “Reinkaos”, gracias a su tempo, acelerado en comparación con el resto del disco, pero aún así lentísimo en comparación con lo que la banda solía hacer tiempo atrás. De nuevo Jon vuelve a meter los malditos riffs entrecortados cuando lo que debería hacer es rasgar los clásicos acordes menores a toda velocidad y obligar al señor Tomas Asklund, que de tocar rápido sabe un rato, a soltar Blast-Beats a mansalva. “Starless Aeon” le precede. Sin duda es otra buena composición, pero peca de lo mismo; Riffs entrecortados por todas partes. Quizá el recuerdo del pasaje que precedía al puente de “Unhalloweed”, muy similar al riff principal de este “Starless Aeon”, te traiga a la mente recuerdos de épocas mejores, sin embargo, por entonces militaba en el grupo Tobias Kellgren cuya rapidez a los parches hacia ganar muchos enteros a todo el álbum. “Black Dragon” se abre con una intro de guitarra limpia arpegiada que desemboca en uno de los muchos punteos rockeros que Jon se marca en todo este “Reinkaos”. ¿Que están bien hechos? Pues sí, pero el 90 % de ellos no encaja con lo que se espera de DISSECTION. Dicho de otra forma; Eddie Van Halen podrá hacer unos solos fantásticos, pero no tienen cabida ni razón de ser en un álbum de DISSECTION. El resto del tema prosigue con unos riffs de octavo de Egb bastante mediocres y tontorrones que convierten esta pieza en algo completamente prescindible y carente de gancho alguno, igual que “Dark Mother Divine”, seguramente la peor canción del disco. Por momentos, si cierras los ojos y mandas callar a Jon, parece que estemos ante el último Hit de HAMMERFALL, EDGUY o GAMMA RAY. No quiero desmerecer a estas bandas ni mucho menos, pero esto NO es lo que se espera de DISSECTION. “Xeper-I-Set” es otra de las piezas notables del disco que se salvan de la quema. El ritmo se acelera ostensiblemente a pesar de que Jon sigue insistiendo en entrecortar la canción constantemente. Por primera y creo que última vez, el señor Nodtveidt realiza uno de sus berridos escalofriantes que nos hace despertar de la monotonía que suponen sus voces a lo largo de casi todo el disco. “Chaosophobia” no merece prácticamente comentario alguno; Intro de 40 segundos simple, tonta, aburrida y vacía. Sobraba. “God Of Forbidden Light” nos devuelve a los DISSECTION más melosos y pegadizos en una canción que seguramente podría haber aparecido en “Storm of the Light’s Bane”. No obstante, cabe resaltar que habría sido sin duda la pieza más floja de todo el disco. “Reinkaos” es otra de las más destacadas de todo el disco con un inicio bastante épico y melancólico y un pasaje posterior arpegiado que recuerda bastante al del “Where Dead Angel’s Lie”. Es una lástima que el tema sea instrumental porque prometía. “Internal Fire” nos muestra a unos DISSECTION algo menos melódicos, como no, entrecortados, mostrando que dicho recurso no hace sino restarle muchísima fuerza a la canción. Los mismos riffs rasgados tocados a toda velocidad, con unas buenas ráfagas de Blast-Beats encima y un Jon Nodtveidt algo más chillón y cabreado habrían dado como resultado un muy buen tema de DISSECTION, sin embargo parace que Jon no desea salirse de los patrones que predominan en todo el disco. Finalmente “Reinkaos” se cierra con “Maha Kali”, tema que ya comentamos por aquí en su día en la reseña que yo mismo hice del Ep de mismo nombre y que sin duda, vendría a ser posiblemente la mejor canción de todo este disco.
Me duele enormemente haberme visto obligado a decir todo lo que aquí he dicho. Pero es lo que opino, por más que me pese. DISSECTION nunca debieron volver, o no sin al menos tener las cosas muy claras. En todo caso, si ésta era la voluntad de Jon Nodtveidt, lo que habría resultado más sensato y coherente habría sido volver con otro nombre y dejar el de DISSECTION para la posteriodad, con 2 discos de matrícula de honor y una leyenda negra que ya la quedrían para sí el 90 % de bandas de Black Metal actuales.
Por suerte, o por desgracia, según como se mire, Jon Nodtveidt ha anunciado que tras “Reinkaos” lo deja (Queda en el aire saber si al menos girarán para presentar el disco y despedir a la banda). ¿Qué sentido tiene anunciar un retorno tan esperado a bombo y platillo para dejarlo 2 años después? Sus argumentos resultan algo reveladores, “Reinkaos es el mejor álbum que podíamos hacer y ya no tiene sentido intentar superarlo”, ¿No será que el palo ha sido tan grande que Jon prefiere dejar las cosas como están antes que hundir un poco más la reputación de DISSECTION? Quién sabe. De cualquier forma, sea cual sea el motivo que le ha llevado a tomar esta decisión, bienvenido y respetado será. De todas formas, tras un disco de “Reencuentro” que debería servir para situarse de nuevo en la escena y ponerse al día, creo yo que habría sido lógico lanzar un segundo, ya con las ideas más claras.
Tras todo lo expuesto aquí, solo me queda recomendarle este disco a aquellos fans más recientes de la banda que no han tenido que esperar 10 años para esto y que seguramente, no están condicionados por tal espera. De la misma forma, estoy más que convenvencido que “Reinkaos” gustará a gente que quizá desconocía a DISSECTION, pero que sin embargo se ve atraída por los productos melódicos con toques Death procedentes de Suecia o el Heavy Metal europeo más moderno con voz rasgada. Tuya es la decisión, ¡Yo ya expuse la mía!.
Canciones
- Nexion 218
- Beyond the Horizon
- Starless Aeon
- Black Dragon
- Dark Mother Divine
- Xeper-I-Set
- Chaosophia
- God of Forbidden Light
- Reinkaos
- Internal Fire
- Maha Kali

