Evolución, madurez y variedad son tres de los veinte mil adjetivos positivos que se les puede aplicar al quinteto ARENA tras la escucha de este nuevo disco. Si con “Contagion” alcanzaron (siempre bajo miras personales) su cenit particular, con “Pepper’s Ghost” reclaman la aparición, por derecho propio, de su nombre entre los grupos más punteros del estilo.
El título de “Pepper’s Ghost”, al igual que su contenido, tiene su particular tono anecdótico. Se lo dedican ARENA al profesor Henry Pepper, creador en 1862 de una ilusión óptica que daba como resultado la imagen de un fantasma. El maromo en cuestión, basada su truco en un juego de cristales con sus respectivas reflexiones, y así engañaba a todo aquel iluso que asistía a los teatros de la época donde empleaba su invento.
Por otro lado, las sietes canciones son dedicadas a diferentes personajes de ficción o no, elegido por cada miembro (alguno habrá hecho doble elección, sino las cuentas no cuadran) de la banda, que aparecen de esa forma personificados en la portada. La Liga de los Hombres Extraordinarios o una porción de los X-Men aplicada al progresivo, para que nos entendamos. Dichoso humor británico…..
Musicalmente ARENA siempre han nadado entre dos aguas, la del nuevo rock progresivo (con ese particular toquecillo británico con reminiscencias a los dioses PINK FLOYD) de bandas como PALLAS, SPOCK’S BEARD o IQ, y la del metal progresivo más elegante y pausado sin alardes innecesarios de virtuosismos; pongamos como ejemplo a sus compatriotas THRESHOLD. Y viene de perlas este ejemplo, ya que en esta ocasión han ahondado más en dicho metal progresivo, sonando en muchas ocasiones –y sin emitir tono despectivo por mi parte- a THRESHOLD; claro que su solvencia y el sonido propio alcanzado tras diez años de existencia, también se conjunta en estos siete temas.
Vaya que sorpresa…… Karl Groom, que no hace falta decir que es el guitarrista de THRESHOLD (vaya, ya lo he dicho), mete las narices en las tareas de producción. Ya decía yo…..
Suena a tópico, pero decidirse por algún tema en concreto es tarea harto dificultosa. Con las iniciales “Bedlam Fayre” y “Smoke and Mirrors” reflejan ese giro de tornas a un sonido más metalizado del que nos tenía acostumbrados, con unos solos de guitarras soberbios y con mucha más presencia que en sus anteriores obras, unos teclados profundos y atmosféricos y unos estribillos muy logrados a la vez que de fácil retención. La delicadeza y el calculado tiento viene de la mano de la hermosa balada “The Eyes of Lara Moon” jugando con esas acústicas marca de la casa; y de “Tantalus”, uno de los temas más sobrecogedores y sutiles gracias a sus líneas melódicas; la interpretación al comienzo de Rob Sowden, acompañado solo de teclados, es de licenciatura.
“The Shattered Room”, “Purgatory Road” y el tema cierre y de corte sinfónico “Opera Fanatica”, son los perfectos ejemplos para resumir todos los recursos que ARENA ponen en práctica. Los contrastes de ritmos es la característica predominante.
Queda demostrado con “Pepper’s Ghost” que los británicos, dentro de su campo, son capaces de abrir varias brechas para no quedarse apalancados en un determinado sonido. No han defraudado a sus seguidores con esta nueva publicación, y eso les hace sumar puntos a su credibilidad. ¿Lo mejor que han hecho hasta ahora? Casi seguro; aunque apuesto que no pararan hasta subir más escalones.
Canciones
- Bedlam Fayre
- Smoke and Mirrors
- The Shattered Room
- The Eyes of Lara Moon
- Tantalus
- Purgatory Road
- Opera Fanatica

