No es nada habitual recibir discos de bandas ceutís, por lo que es todo un placer darles la bienvenida a Sheilan a Themetalcircus. Llevan ya bastante tiempo peleando en la escena (creados en 1987) hasta que ficharon por Santo Grial y deciden reemprender su aventura musical tras muchos años de silencio. Son uno de los referentes en Ceuta y su actividad no ha tenido excesiva continuidad. Si su disco debut iba por terrenos más clásicos esta vez optan por actualizar su sonido a los tiempos que corren y nos brindan un EP de seis temas bastante atractivos en los que muestran orgullosos todas sus cartas.
De entrada sorprende Carlos Jiménez a las voces pues demuestra una amplia paleta de registros en la que juega con voces limpias y guturales. Hay mucho trabajo en composición y la cosa suena absolutamente actual y modernilla. Dejes a lo In Flames, a lo Faith No More pero también a Sober; que por cierto, participan en el disco como inviatados. Destaca la melódica “Volver a nacer”, accesible y con un bajo muy presente. La verdad es que la base rítmica tiene mucho protagonismo, pero sobretodo el bajo de Pepe Lázaro. La batería corre toda a cargo de Manu Reyes de Sober. “Un nuevo amanecer” nos da la bienvenida y nos sorprende por los cambios de textruas, ritmos y voces. Posiblemente el corte más atractivo. Gran trabajo de guitarras en los riffs y los efectos de programación dando un toque sideral. La vena Sober toma la melódica “Malos hábitos”, esta vez sin guturalidades, pero con mucha clase. “Inquietud” es un corte más pesado y contundente, a medio tiempo pero agresivo y cargado de riffs más doom. Gran juego con voces limpias dobladas por guturales y con unas guitarras realmente metálicas y afiladas. Juego de dualidades en “Para toda la eternidad”. Con un inicio a lo Ultravox para golpear luego con un riff y unas voces a lo Sepultura. Gran contraste y otro de los temas que más enganchan.
El disco mejora con sucesivas escuchas y se nota la calidad de la grabación y la masterización (ese Ue Nastasi). Las cosas han cambiado mucho desde 1987 y posiblemente hay que hablar de unos nuevos Sheilan, pero bienvenidos sean. La cosa suena muy bien, compacta y contundente y el material es carne de directo. Se nota que han cuidado mucho la composición y las partes instrumentales. La verdad es que la banda debería marcarse alguna gira por la Península pues la cosa promete. Posiblemente con Sober sería el cartel ideal.
Canciones
- Un nuevo amanecer
- Malos hábitos
- Volver a nacer
- Inquietud
- Para toda la eternidad

