- Banda
- Gary Moore
- Disco
- One Night In Dublin
- Año
- 2006
- Sello
- Eagle Vision
La marca que THIN LIZZY dejaron tras su paso por los 70’s y parte los 80’s fue una marca indeleble. La figura de Phil Lynott como el poeta, el rompecorazones, el cowboy, el rock star adicto a cualquier exceso, es la seña de identidad más clara de una banda que, pese a ser desconocida por muchos, fue la que plantó la semilla de muchas cosas que vendrían después. Esas guitarras dobladas tan propias de IRON MAIDEN, por poner el ejemplo más inmediato, tienen su origen en lo que THIN LIZZY crearon: una banda donde dos guitarristas dibujarían con melodías el perfecto acompañamiento para las palabras sabias de Lynott. Y lo mejor de todo es que treinta años después de todo aquello, la música sigue siendo tan valida y tan fresca como siempre. Uno puede escuchar el “In Rock” de DEEP PURPLE hoy en día y puede determinar que muchas de esas canciones suenan caducas, aunque sean excelentes composiciones y sean clásicos indiscutibles del rock. Sin embargo, la validez de THIN LIZZY en tiempos actuales y veinte años después de la muerte de su líder queda justificada con lo actuales que suenan las obras que la banda concibió en su día. Si a alguien no se le mueve involuntariamente el pie mientras escucha “Angel From The Coast”, “Emerald” o “Black Rose” es que tiene un pequeño problema de movilidad. Y para alguno de esos incrédulos que siguen convencidos de que la aportación de THIN LIZZY al Metal es nula, que le peguen una escucha al “Garage Inc.” De METALLICA. Si “Whiskey In The Jar” no suena fresca y actual que baje Dios y lo vea.
Pataletas de crítico estúpido a parte, el lanzamiento que nos ocupa en ésta reseña es (oh!) una celebración del legado de la mítica banda irlandesa. La madre de Phil Lynott, Philomena, quiso honrar la memoria de su hijo con la construcción de una estatua en pleno centro de Dublin, la cual fue descubierta el 20 de agosto de 2005 con la asistencia de multitud de fans de la banda y de muchos de sus ex –miembros. Esa misma noche, en el recinto The Point se celebró un concierto en el que Gary Moore, seguramente el guitarrista más famoso salido de la banda, se rodeó de amigos con los que había compartido algún momento en la clásica banda. En el show colaborarón Brian Downey (como batería permanente en el evento), Scott Gorham (en “Black Rose” y “Cowboy Song”), Eric Bell (en “Whiskey In The Jar”) y Brian Robertson (en “Emerald” y “Still In Love With You”). Así mismo, el bajista de JETHRO TULL, Jonathan Noyce, echó una mano tocando en todo el show y acompañando a los clásicos inmortales de la banda de Lynott.
Algunos acusaron a Gary Moore de egocéntrico cuando se reveló que el set list del show había incluído temas como “Walking By Myself” o “Parisienne Walkways”, propiedad de la carrera en solitario del guitarra. Si bien es cierto que el primero puede ser prescindible en un show como éste (aunque Brian Downey tocaba en la versión original!), el segundo es la colaboración definitiva entre Moore y Lynott, y uno de los motivos por los que la pareja se volvió a asociar fuera de THIN LIZZY a mediados de los 80, cuando colaboraron en el single “Out In The Fields”. En el show se observa que no hay malicia por parte de Gary a la hora de empezar el show con un tema propio, pues inmediatamente después se pone las pilas y arranca con “Jailbreak”, el tema que da título a uno de los grandes album de LIZZY. Posteriormente Moore se decanta por las dos versiones (lenta y rapida) de “Don’t Believe a Word”, algo que viene haciendo en varios de sus shows en directo desde hace años. Tras esto, comienza el baile de invitados con la entrada en escena de Brian Robertson con quien interpreta “Emerald” y la balada “Still In Love With You”. Aunque el errático Robertson está bastante deteriorado con el paso de los años, su estilo a las seis cuerdas sigue siendo impecable, y lo demuestra compitiendo con Gary en los fragmentos doblados de cada uno de éstos temas.
La mejor aparición del DVD es la de Scott Gorham. El guitarra más clásico de LIZZY junto a Moore aparece para tocar los tres clásicos definitivos de la banda: “Black Rose”, “Cowboy Song” y “The Boys Are Back In Town”. El público se vuelve loco y el duo de guitarristas disfruta increíblemente sobre el escenario haciendo feliz a la gente. Creo que nunca he visto a Moore tan contento sobre el escenario, de hecho! El habitualmente malhumorado guitarra irlandés parecía disfrutar genuínamente de éste tributo a su fallecido amigo de la infancia.
Para el final del show, Eric Bell decide salir del olvido y marcarse un “Whiskey In The Jar” sencillamente perfecto. En el solo, no cambia ni una nota, todo igualito a la versión original. Tras esto, Moore se marca un breve fragmento del mítico “Old Town” y luego procede a interpretar un sentido “Parisienne Walkways” que el público canta con más potencia que él. Para acabar de echar la lágrima, Moore improvisa un cumpleaños feliz a Phil al final de “Parisienne…”. El espectáculo de oir de fondo a toda esa gente cantando a voz de grito algo así a su ídolo desaparecido es sobrecogedor. A fín de cuentas, Philip Parris Lynott habría cumplido 56 años esa noche. Descanse en paz.
Canciones
- Walking By myself
- Jailbreak
- Don’t Believe a Word
- Emerald
- Still In Love With You
- Black Rose
- Cowboy Song
- The Boys Are Back In Town
- Whiskey In The Jar
- Old Town
- Parisienne Walkways

