Desde mi punto de vista los italo-austríacos GRAVEWORM marcaron un punto de inflexión en su carrera con su anterior “Engraved in Black” haciendo su propuesta algo más accesible y, digámoslo así, “comercial”, aunque lo cierto es que su música nunca había sido especialmente extrema en el pasado. Aún y así, su black metal melódico me parecía bastante más original de lo que lo es ahora, ya que en sus composiciones más recientes quedan obviados ciertos elementos distintivos que los caracterizaran tiempo ha, tales como los arreglos de violín que bañaban ciertos pasajes.
Su música, no en vano, sigue siendo bastante válida, y aunque uno prefiera obras como “Scourge of Malice” o “As the Angels Reach the Beauty” no hace ascos a las nuevas creaciones en forma de canciones que componen este “(N)Utopia” que, todo sea dicho, con sucesivas escuchas he sabido apreciar más y darme cuenta de que supera en varios aspectos a su predecesor. Eso sí, tras darle un puñado de oportunidades me sigue quedando esa sensación de que ciertos cortes se encuentran bastante por encima del resto, aspecto que puede ser valorado tanto positiva como negativamente, dependiendo de cómo se mire.
Así pues, mientras que temas como “I-The Machine” o “Which Way“ vienen a ser un buen ejemplo de trémula incisión bisturí en mano con teclados de fondo para ambientar tal acto de refinado sadismo, “Never Enough“ o “ Timeless“ no destacan por nada en especial. Aunque tampoco molestan, hecho bastante a tener en cuenta y que contribuye especialmente a que el disco sea valorado positivamente en su cómputo sin peligro de atragantarnos. La tónica de los temas, y esto siempre ha sido así, se apoya muchos más en las ambientaciones que en la agresividad en muchos de los cortes que estratégicamente se encuentran esparcidos por el compacto (sin ir más lejos, el “title track” es un buen ejemplo), llegándose a erigir ruedas dentadas articuladoras de sus argumentos musicales, ya que, para quien no lo sepa, GRAVEWORM utilizan los medios tiempos como estandarte, circunscribiéndose los blast beats a ciertos momentos puntuales, como podemos comprobar en “Outside Down “, sin duda otro de los momentos más inspirados del álbum. Por cierto, si tenéis niños pequeños por casa os recomiendo que les pongáis esa tenebrosa especie de canción de cuna que es “Deep Inside” (a cargo de los teclados de Sabine) justo antes de irse a dormir. Seguro que os agradecerán el trauma cuando sean mayores.
Cabe mencionar que la banda ha experimentado algunos cambios de formación de cara a la grabación de este disco, hecho que muy probablemente tenga que ver con algunas diferencias sustanciales a la hora de enfocar el trabajo de algunos instrumentos; respecto a ello destaca la inclusión de Lukas Flarer (que además ha formado parte del proceso compositivo) que ha dotado de más contundencia a las guitarras que, manteniendo las mismas dosis contenidas de agresividad, se caracterizan por un sonido más grueso.
Muchos pensarán que GRAVEWORM actualmente se encuentran haciendo black metal para niños, pero la verdad es que a ellos se la trae sin cuidado. Lo cierto es que la música accesible, más allá de gustos personales, no va reñida con la calidad, y en este nuevo disco de Stefan Fiori y compañía podemos encontrar un buen puñado de temas bastante variados entre sí a punto para ser disfrutados dejando de lado los prejuicios.
Canciones
- I-The Machine
- (N)Utopia
- Hateful Design
- Never Enough
- Timeless
- Which Way
- Deep Inside
- Outside Down
- MCMXCII

