¡Los portugueses MOONSPELL retornan con fuerza! Vaya que si lo hacen. Y es que parece que con los años y tras haber comprobado que los experimentos son buenos, pero hasta cierto punto, retoman la senda que comenzaron de manera más sólida con “Wolfheart” en 1995, como si se tratase de una manera de volver a confabular con todos sus fans. Sería osado el remontarnos a tiempos del “Under The Moonspell” o “Anno Satanae”, pero no será por falta de guiños a esa época. Sonidos ultra cavernarios, oscuros y plagados de misterio y tenebrosidad.
Bien es cierto que “The Antidote” y “Darkness and Hope” en menor medida ya habían sembrado la semilla del reencuentro con sonidos más metálicos y agresivos, sin abandonar el mundo de tinieblas y oscurantismo que siempre ha acompañado a los de Ribeiro.
Un álbum rico en variedades y que conjuga a la perfección la brutalidad y la insinuación. Sonidos góticos, voces guturales y guitarras pesadas que no llegan, en todo caso, a los índices de velocidad y aglomeración del Black o el Death metal. Parece que los teclados de nuevo vuelven a tomar un protagonismo muy importante, y la atmósfera general creada en cada tema es la beneficiaria de esta elección.
En el apartado más puramente técnico destaca la labor en la producción de Waldemar Sorychta, perfecto conocedor de la banda y que ha vuelto a participar en los trabajos de los portugueses. MOONSPELL se han decidido de nuevo por este destacado profesional que es un referente dentro de la escena metálica, y sobre todo en este género, siendo el elegido de muchos otros como LACUNA COIL o TIAMAT. Mención aparte requieren las composiciones que denotan un gran trabajo de Fernando Ribeiro y sobre todo de Pedro Paixao, cuyo trabajo suele quedar relegado. Y es que poco podemos decir de Ricardo Amorim, que no es que derroche unas increíbles dotes a las guitarras. Tampoco la música de MOONSPELL se ofrece para ello.
Trece son los temas seleccionados que conforman este nuevo “Memorial”, incluyendo la intro “In Memoriam” y temas instrumentales de corta duración como “Proliferation” o los interludios “Sons Of Earth” y “Mare Nostrum”.
Pues bien, este memorial de los confines de la tierra ofrece además temas más que destacados que a buen seguro pasarán a ser fijos en los set-list de directo de los portugueses. Si hubiese que elegir un único tema, ese sería sin duda “Luna”. Menos de cinco minutos de dolor, sentimiento y anhelo. Atentos a la letra, que es de nuevo un punto importante en las canciones de estos músicos. Este tema está sin duda llamado a ser una compañera inseparable de “Vampiria”, en versión moderna.
Si hay algo que quizá no se utiliza en demasía en esta oportunidad, estos son los elementos folclóricos, que todavía perduran en la retina de los devotos de “Wolfheart”. Estos sonidos han sido sustituidos por elegantes pasajes lúgubres de corte prácticamente vampírico. Prueba de ellos son los cortes “Memento Mori” o el cierre “Best Forgotten”.
Por otro lado hay canciones que bien podrían haberse incluido en “Antidote”. Sólo hay que analizar la estructura y la tipología de composiciones como “Finisterra”, con un Mike Gaspar desatado a la batería.
El resto de apreciaciones y conclusiones queda en manos del oyente. Desde aquí sólo podemos decir que este trabajo inspira buenas sensaciones, conlleva trabajo bien hecho y una producción pulcra y parece querer marcar una línea definitoria en la música de los portugueses.
Canciones
- In Memoriam
- Finisterra
- Memento Mori
- Sons of Earth
- Blood Tells
- Upon the Blood of Men
- At the Image of Pain
- Sanguine
- Proliferation
- Once It Was Ours!
- Mare Nostrum
- Luna
- Best Forgotten

