Si en los 80 fue el momento de Eric Singer, Vinny y Carmine Appice, Tommy Aldridge y demás super-baterías de la época, el nuevo milenio se ha caracterizado por la aparición de una raza de percusionistas cuyas habilidades y potencia tras el kit de batería desafían toda lógica humana en lo que a resistencia y coordinación se refiere. Algunos ejemplos son Dave Weckl, Virgil Donati, Mike Portnoy y sobretodo, éste descubrimiento que se produjo a principios de este nuevo siglo, cuando los solos de Mike Terrana comenzaron a causar furor por toda Europa. Su corta estancia en METALIUM sirvió para darle a conocer, aunque fue su consolidación como batería de RAGE la que más alegrías trajo a los fans del metal. Su trabajo en “Soundchaser” o “Unity”, por poner dos ejemplos, es fantástico. Por no hablar, claro, de sus colaboraciones con AXEL RUDI PELL, SQUEALER y demás nombres de la escena metálica europea. Aunque ahora parece que Terrana ya está estancado en cuanto a popularidad se refiere, hubo una época en la cual no eras Heavy hasta que no habías visto un solo de Terrana en un festival. Allá donde iba, el hombre hacía solos, ya fuera en una banda telonera, en una banda cabeza de cartel, en un clinic, o mientras se preparaba unas tostadas para desayunar. Pero la bestia que hay tras el kit contrasta con el tipo de gustos musicales variados que podemos apreciar con este “Man Of The World”.
Ya con TABOO VOODOO (con los que estuvo a punto de venir a tocar por España, pese a que se canceló todo a última hora) Terrana dio muestras de su amplio gusto por la fusión, el progresivo y los estilos músicales menos simples. Uno puede pensar que una banda como RAGE le limita instrumentalmente, algo que queda asegurado con los desvaríos rítmicos e instrumentales de los diez temas que componen “Man Of The World”. Lo cierto es que es un estilo mucho mejor como vehículo para expresar sus habilidades, de eso no cabe duda.
Tras sentarme a comer un dia con el hombre y oirle hablar de la MAHAVISHNU ORCHESTRA, mi imagen del simpático troll incansable cambió considerablemente y dejé de verle como otro batería metálico sacude-cabezas. Posteriores conversaciones sobre otros estilos músicales ampliaron esa impresión y la escucha de este disco no hace más que confirmarlo. Texturas instrumentales limpias, distorsión cuidada, melodías casi setenteras y psicodélicas… todo un buen ejercicio de prog al estilo KING CRIMSON, los GENESIS más puros o bandas más oscuras como los COLOSSEUM de John Hiseman. Temas como “Native Tongue” o “Easy Does It” –ésta última en una onda mucho más funk-jazz-lounge – son verdaderas piezas de lujo. No se trata de un álbum para escuchar en directo, sino más bien para dejar de fondo mientras hacer cualquier otra cosa.
Las colaboraciones de Cyril Achard o Ferdy Doernberg le dan al disco un aire de “reunión de colegas” pues si le sumamos a Victor Smolski, que también tiene sus partes de guitarra y bajo en el disco, se trata de un disco hecho a base de Terrana y sus amigos, aquellos que han trabajado con el –o trabajan actualmente- en otras bandas. Sin duda, una buena elección.
Prestad especial atención al solo de 11 minutos que se incluye, grabado en Tokyo en el año 2002. Terrana destruye su kit de batería a baquetazos. Algo digno de escuchar con cierta frecuencia!
Canciones
- The Omen
- Native Tongue
- Easy Does It
- Revenge Of The Cachaca
- Spin Drifter
- Sonata #9 Pathetique / Beethoven
- One For The Road
- Five – Alive
- Jungle Alley
- Sorcery
- Drum Solo (Tokyo, Japan 2002)

