Tim Donahue, originario de Estados Unidos, caracterizado por su preferencia de tocar con guitarras sin trastes (fretless), graduado en Berkley y todo un genio que sabe desenvolverse entre estilos tan variopintos como el Hard Rock, el Rock Sinfonico o el Jazz, vuelve con un disco que se aleja un poco de lo que ha sido su trayectoria hasta el momento, marcada por álbumes de la talla de “Into The Light”, “Voices In The Wind” o el genial “Still Dreaming”.
Y es que en esta ocasión ha decidido lanzar un discazo de Metal progresivo llamado “Madmen & Sinners”, para el cual ha contado con la últimamente omnipresencia del vocalista de DREAM THEATER, James LaBrie y con la diestra batería de Mike Mangini (STEVE VAI, EXTREME, ANNIHILATOR…).
Seguramente el nombre de Tim Donahue le sea completamente nuevo a mucha gente, pero destacar que en Japón es toda una súper estrella este hombre, goza de un éxito envidiable y no es para menos dada su calidad.
El disco comienza con un tema muy bueno que bien podría colarse en cualquier álbum de DREAM THEATER, “Milles Away”, aun así, el aire y carácter que dota Donahue a su música le hace bastante reconocible si se tiene en antecedentes de su obra, obviamente la presencia de James LaBrie hace que el parecido sea inevitable. Le sigue un tema de corte más sinfónico y en clave acústica, “Let Go”, dada su corta duración sirve de puente para el siguiente tema, destacar la magnifica voz de la que hace gala James LaBrie en este corte, extremadamente dulce y para nada forzada. El tema con el que enlaza es “My Heart Bleeds”, un corte de comienzo atmosférico y cierto regusto experimental, hacia la mitad del tema vuelve esa esencia de canción de DREAM THEATER del comienzo del disco, pero nada llamativo realmente.
“Feel My Pain” se descubre como uno de los temas más cañeros del disco, Mike Mangini se deja las piernas con el doble bombo en esta canción, aunque su sonido queda algo oculto en la promo la verdad, no se si en la versión final tendrá el sonido de batería tan bajo, aun así se oye lo suficiente como para apreciar su gran labor.
Tras otro corte atmosférico con unos cuantos cánticos de cierto aire gregoriano (no se si lo son exactamente, no domino la materia, pero se me entiende creo…) viene otro tema metálico de nombre “Children Of The Flame”, rara vez alcanza LaBrie notas altas a lo largo del disco, en este tema se atreve a subir un poco, pero se ve que su voz ya no es tan versátil como lo fue hace 10 años.
Un riff de lo más original abre “The End”, otra canción a medio tiempo bastante resultona y pegadiza. Con “Wildest Dreams” llega mi tema preferido del disco, una balada sensacionalmente buena, llena de emotividad y con una letra maravillosa. Las melodías vocales son sublimes. Otro complejo y original riff nos asalta con el inicio de “Master of The Mind”, Tim Donahue es un autentico crack en cuestión de riffs y acompañamientos complejos, nunca deja la sensación de que la música esta vacía.
Para terminar nos deleita con un temázo de 15 minutos titulado de forma homónima al disco, “Madmen & Sinners”, donde se recogen todas las influencias anteriores para parir un tema complejo, ampuloso, lleno de detalles, emoción y calidad. Sin duda una grata sorpresa este disco, para amantes de James LaBrie (que habrá muchos), Tim Donahue (que habrá menos) y el Metal progresivo en general.
Canciones
- Million Miles
- Let Go
- My Heart Bleeds
- Feel My Pain
- Morte Et Dabo
- Children Of The Flame
- The End
- Wildest Dreams
- Master Of The Mind
- Madmen And Sinners

