Tercer trabajo de estudio de los empedernidos y compulsivos fumadores de hierba CEPHALIC CARNAGE. Bajo la etiqueta de rocky mountain hydro-grind se esconde una de las bandas más raras del planeta, amantes del grind más técnico, y que suponemos en sus horas libres se dedican a componer música bajo los efectos de la ingestión masiva e indiscriminada de marihuana. Sus temas provocan sensaciones cercanas a lo que comúnmente se conoce como “colocón” y es que no es para menos, aquí nos vamos a encontrar con riffs repetidos 532 veces seguidos, contratiempos imposibles, interludios ruidosos, influencias de la música jazz, efectos caleidoscopios…
La propuesta de estos CEPHALIC CARNAGE podría estar cercana a la de unos CRYPTOPSY o unos DYING FETUS aunque algo más enfermizos si cabe y técnicos. Ellos recomiendan atiborrarse de cannabis antes de escuchar sus discos y no andan desencaminados si lo que uno pretende es asimilar todo esto.
Visto lo visto, uno podría pensar que estos lunáticos son incapaces de hacer música al estar 25 horas al día sometidos a los efectos de la plantita verde, pero nada más lejos de la realidad, me río yo de muchas de las bandas que se autoproclaman equívocamente progresivas visto lo de estos CEPHALIC CARNAGE. ¿Los PINK FLOYD del death metal? Si obviamos que estos chicos podrían ser los hijos de David Gilmour, Roger Waters y compañía sí, solo que deberíamos cambiar la palabra ácido por marihuana.
Javi Metal

