Después de mucha especulación, de falsos rumores, de falsas expectativas… ya está aquí lo que los fans de HELLOWEEN llevan pidiendo a gritos desde hace diecisiete años. El disco que nos devolverá a los antiguos HELLOWEEN (musicalmente), el disco que volverá a situar a HELLOWEEN como una fuerza mayor en el panorama internacional…en otras palabras: la tercera parte de “Keeper Of The Seven Keys”, aunque titulada de manera mucho más al complementar el titulo con eso de “The Legacy” en lugar de “Part III”. Primer y astuto paso de la banda para desmarcarse de inmediatas comparaciones con los dos anteriores volumenes. Después de tanta rumorología… ¿cumple el disco con las expectativas? Podría ser. Al menos, se trata del lanzamiento más consistente de HELLOWEEN desde “The Time Of The Oath”, del cual hará en breve 10 años de su edición. ¿Es esto algo bueno? Por supuesto. Adiós a los discos con cuatro temas buenos y el resto de relleno… “Keeper Of The Seven Keys – The Legacy” es un disco para escuchar del tirón, sin saltarse ningún tema.
El primer CD se abre con un tema larguísimo que ya hemos podido escuchar como “cara-b” (si es que eso sigue existiendo) del single de “Mrs. God”, titulado “King For a 1000 Years”. Se trata de un tema de tintes progresivos por lo cambiante, y bastante duro y conseguido, con buena profusión de guitarrazos de los de la antigua usanza, aunque sin ser un “Keeper Of The Seven Keys” ni nada por el estilo. Es simplemente un tema largo de los HELLOWEEN de antes, aunque con un sonido de ahora y evidentemente, teniendo en cuenta que canta Deris y que las guitarras son algo diferentes pues ya no hay ningún tipo llamado Kai y apellidado Hansen en la banda. El asunto continúa con “The Invisible Man”, un tema algo más irregular, aunque con partes melódicas más que validas, caso del fraseo de guitarra de Gerstner en la parte sosegada de la canción, con piano incluído. Sin embargo, el tercer tema “Born On Judgement Day” es todo un puntazo: power metal del de toda la vida, con retazos de speed metal, guitarras imbatibles, coros enormes y un Andi Deris que se sale en todo momento.
Una vez ya entrados en matería, encontramos un tema algo más hard-rockero llamado “Pleasure Drone”, que es más propio quizá de los HELLOWEEN de principios de los 90, concretamente de los del “Master Of The Rings”. El trabajo de Dani Loeble a la batería es más que notable, y se aleja bastante de lo que hizo Mikkey Dee en “Rabbit Don’t Come Easy” y posteriormente Stefan Schwarzmann en la gira del disco. Se trata de un batería mucho más contemporaneo, mucho más dado a rellenar espacios con fills de esos que ya se echaban de menos, y lo más importante es que la batería no suena tan sintetica como la de la mayoría de bandas actuales. Es un sonido de batería típicamente ochentero, aunque no por ello suena con menos definición ni nada por el estilo. La esencia esta ahí, que es lo importante, y aunque este hombre no tenga el carisma de un Ingo, a fin de cuentas la cosa se trata simplemente de que interprete bien las partes que le tocan.
El disco sigue adelante con el single ya por todos conocido, “Mrs. God”, del cual tenéis mas referencias en la crítica que realizamos en su momento. Es un tema misterioso, de estribillo pegajoso, punteos pegadizos y coros que se adhieren a tu cerebro como si fueran pegamento. Ha sido una buena elección como single, aunque hay temas en el disco que podrían haber sido una mejor opción. El primer CD se cierra con “Silent Rain”, que suena a speed-metal en un tanto por ciento bastante elevado de sus cuatro minutos y veintiún segundos. Batería a la velocidad de la luz, y un trabajo rítmico más que bueno por parte de Michael Weikath y Sascha Gerstner.
El segundo Cd tiene un extraño inicio. Los primeros segundos de “Occasion Avenue” incluyen el sonido de una persona buscando música en el dial de una radio, donde se va encontrando con diferentes temas de HELLOWEEN como “Eagle Fly Free” en su versión original, una versión en directo de “Keeper Of The Seven Keys” sacada de la última gira de la banda…hasta que el tema en si comienza: otro viaje de 11 minutos por los elementos más típicos de HELLOWEEN, un buen montón de cambios de ritmo y bastantes ambientaciones diferentes. Algo menos logrado que “King For a 1000 Years”, pero igualmente bueno.
El momento de encender los mecheros llega con “Light The Universe”, una balada lacrimógena donde colabora la mujer de Ritchie Blackmore y vocalista de BLACKMORE’s NIGHT, Candice Night. Ésta hace un dueto con Andi Deris que queda muy logrado, nada de Pimpinela ni similares. Ambos unen sus voces en el estribillo provocando una agradable sensación de ver que finalmente HELLOWEEN han echado toda (o casi toda) la carne en el asador –por mas que odie decir esa frase tan trillada, aunque es lo que más se ajusta a la realidad.
El Hard-Rock vuelve de la mano de “Do You Know What You’re Fighting For”, el cual te hará hasta mover las piernas sin darte cuenta con su fraseo de guitarra inicial. Deris suena más macarra que nunca cuando canta. Las cosas cambian en el estribillo, donde vuelve ese toque power en la entonación y coros. El fraseo/riff principal, quizá son cosas mias, vuelve a recordarme a los WHITESNAKE de antaño, como ya sucedía con la ultima canción de “Rabbit Don’t Come Easy”, “Nothing to Say”.
La recta final del disco viene de la mano de “Come Alive” y “The Shade In The shadow”, dos temas cortos y concisos. El primero, mas reminiscente de los primeros años de Deris en la banda y el segundo más propio de la etapa de los “Keepers”, pero salvando las distancias temporales y las propias del personal que forma hoy el line-up de la banda. Los dos últimos temas son “Get It Up”, con guitarras dobladas y que recuerda un poco a los viejos himnos de la bandaal estilo de “I Want Out” o cosas por el estilo –nuevamente, tened en cuenta que han pasado veinte años y la banda tiene otros miembros- , y finalmente “My Life For One More Day”, un tema bastante speedico y bastante ochentero que cierra el disco dejando buen sabor de boca.
Se nota que HELLOWEEN han trabajado arduamente en ésta ocasión para conseguir un resultado que tenga contentos a los fans durante un tiempo. Y digo que se nota porque deben haber sufrido lo suyo para componer cosas que recordaran un poco al espiritu “Keeper”, aunque no es posible establecer un puente comparativo mas allá del titulo. Al menos no es posible si queremos argumentar algo que tenga pies y cabeza, porque este disco no lo han hecho Ingo, Weikath, Kai, Markus y Kiske. De esa formación solo quedan dos miembros y otros tres que le echan ganas a raudales. El resultado es ilusionante…pero ahora hay que ver que depara el futuro para la banda germana. ¿Quién ha dicho reunión?
Canciones
CD1- The King For a 1000 Years
- The Invisible Man
- Born On Judgement Day
- Pleasure Drone
- Mrs. God
- Silent Rain
- Occasion Avenue
- Light The Universe
- Do You Know What You’re Fighting For
- Come Alive
- The Shade In the Shadow
- Get It Up
- My Life One More Day

