Segundo paso discográfico de esta banda de la Capital que se autodefine como un cruce entre Motörhead, Black Sabbath y Barricada, y que, ciertamente, acierta bastante en el disparo. Si ya dieron que hablar en su anterior disco, esta vez han conseguido incluso distribución en Europa y Sudamérica, por lo que estamos ante un grupo promesa y luchador.
La producción siempre es mejorable, pero poseen un deje sucio y abrasivo que casa perfectamente en su onda y propuesta metálica. La apertura de “Yo te digo Bien” sí que demuestra que suena bastante a si Lemmy hubiera cedido su puesto de vocalista al Drogas, aunque afortunadamente la banda consigue cierta personalidad y va algo más allá del “suena como”. Posiblemente sea su mejor tema juntamente con “Habla la guerra” y la puramente Motör “El mundo estremeció”.
Ciertamente es un disco que va ganando con las sucesivas escuchas pues a las primeras de cambio llega a sonar como una banda más, pero poco a poco, uno va apreciando que su apuesta tiene bastante más de lo que las primeras impresiones nos dejan. “Mentiras” posee un gran estribillo y una buena dosis de velocidad.
Como bien he dicho en la búsqueda de estilo propio hay quizá una cierta repetición de esquemas que le da algo de linealidad al disco, pero repito, cuando le pillas el punto cada corte posee elementos diferenciadores suficientes. En cuanto a letras la cosa está bastante bien y gusta el hecho de tirar, a veces, de la sabiduría popular del refranero; tantas veces olvidado y muchas veces reivindicado por Barricada. Su temática es pura crítica social y superación personal.
Los temas son directos y sólo dos sobrepasan los cuatro minutos, ideal para el estilo desarrollado por el grupo. “Hasta quedar sin voz” es otra andanada speedica a doble bombo. El medio tiempo “Fuiste Tú” es un ejercicio puramente Sabbathico que nos demuestra que el grupo a velocidades menores tiene también mucho que decir. Doom arrastrado y muy trabajado, otro gran acierto.
La banda ha conseguido una agenda muy apretada de fechas, todo un logro, así que pronto los vas a tener en tu ciudad con ganas de demostrar que su hábitat natural es el escenario. Vale la pena echarles el ojo y la oreja, palabra.
Canciones
- Yo digo bien
- Mentiras
- Nadie me dirá (lo que tengo que hacer)
- Habla la guerra
- Silencio
- Hasta quedar sin voz
- Fuiste tú
- El mundo estremeció
- Ya es tarde
- El hombre al que odiar
- Marcas y heridas
- Todo te da igual
- Inmune

