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The Metal Circus
Review

I

I 9.4
Año
2000
Sello
Black Mark

Deduzco que quién visite esta web desde sus inicios conocerá, al menos aunque sea de nombre, al polifacético Dan Swano, un tipo sueco cuya actividad musical y extramusical ha brillado con luz propia en la última década. Si mi memoria no me hace una jugarreta, mi primera toma de contacto con la música de este tipo (que no con su nombre, asiduo como productor en muchísimas de las bandas de la época como MARDUK, ANCIENT, DISSECTION, UNANIMATED… Y presente en casi todas las entrevistas que éstas daban) se dio en los tiempos en los que publicase con su banda principal de por entonces, EDGE OF SANITY, "Infernal". Por aquella época llegó a parar a mis manos un disco que con el tiempo cambiaría mi forma de entender, no solo el death metal, sino la música en general, el fabuloso y eterno "Crimson" que había visto la luz un par de años antes. Hasta entonces, Dan Swano y sus EDGE OF SANITY ya habían dado algunas muestras de progresión en su sonido death metal sueco con sus trabajos anteriores, sin embargo alcanzarían la cima en cuanto a experimentación se refiere con "Crimson", un disco donde el death metal y el rock sinfónico se unían de forma magistral dando como resultado algo inédito hasta la fecha. De una vez por todas, Dan Swano había podido sacar a relucir su desmesurado gusto por las bandas de rock progresivo y sinfónico de los años 70’s y 80’s sin dejar de lado su otra gran pasión, el death metal. En el pasado, ya había tanteado el terreno con otros tantos proyectos de soft rock sin ningún tipo de éxito y repercusión.

"Crimson" fue pues el punto de partida hacia todo lo que vendría de forma simultánea o posteriormente. A la par que "Crimson" se estaba gestando en la cabeza de Dan Swano, un nuevo proyecto surgió de su mente, NIGHTINGALE. El primer disco de su nueva andadura musical llevaría por nombre "The Breathing Shadows" y saldría en 1995 con su sello de siempre Black Mark. "The Breathing Shadows" todavía no mostraba las credenciales que con el tiempo definirían el estilo de NIGHTINGALE. Lo que predominaba en este trabajo era una especie de Goth/Rock bastante descafeinado, con unas buenas melodías vocales limpias, unos buenos arreglos de teclados y guitarras, pero un sonido de batería desastroso debido a la utilización de una caja de ritmos. Posteriormente Dan reconoció que el poco tiempo que le dedicó a componer, grabar y mezclar todos los temas, en definitiva, construir "The Breathing Shadows", no había sido suficiente y por eso el disco había quedado como había quedado (motivo por el cual, Dan en breve publicará muchos temas de esa era de NIGHTINGALE regrabados por la formación actual y con los medios actuales. Estén atentos pues a "Nightfall Overture" que es como se llamará). En resumidas cuentas, un buen puñado de ideas plasmadas con prisas y sin muchas ambiciones.

Para el año siguiente, y ya con "Crimson" en las tiendas, Dan Swano vuelve a embarcarse de nuevo individualmente en NIGHTINGALE sacando al mercado "The Closing Chronicles". Para la ocasión, y estando algo harto ya de producir discos como churros, Dan invita a su hermano Dag (conocido como Tom Nouga) a que colabore en el disco y se encargue de las tareas de producción. Dag, que al principio se mostraba algo cauto ante la idea, acaba enamorado del proyecto y decide unirse a NIGHTINGALE. De hecho, si NIGHTINGALE cambiaron su estilo Goth/Rock por uno mucho más arraigado al rock progresivo y sinfónico de los 70’s fue debido a la influencia en este disco del hermano mayor de Dan, un apasionado de los sonidos de los 70’s y responsable, lógicamente, de que Dan Swano empezase a mostrar interés por bandas a las que nunca les había prestado la menor atención.

En los años venideros, Dan se centraría básicamente en sus labores como productor incluso dejando a EDGE OF SANITY y muchos otros de sus proyectos (él sostiene que le echaron). Transcurridos 4 años, NIGHTINGALE vuelve a la vida, esta vez con Dan y Dag juntos y ve la luz este fantástico "I", motivo principal de esta reseña y disco gracias al cual conocí a esta fenomenal aventura musical de los hermanos Swano. "I" salió en el año 2000 otra vez bajo el sello Black Mark y supuso la tercera parte de una trilogía que se había empezado un lustro atrás con "The Breathing Shadows" y que acabaría recientemente con el quinto trabajo de NIGHTINGALE, "Invisible", editado hace escasos meses. "I" concentra todos los elementos clave en el devenir del sonido de NIGHTINGALE y por primera vez, cuenta con una producción a la altura de las circunstancias. Los temas son pegadizos y poseen un universo de matices que ya se divisaban en su anterior obra de estudio "The Closing Chronicles". Con Dag, a partir de ahora Tom Nouga, a bordo, los elementos progresivos y sinfónicos iban a tomar el 100 % del protagonismo del sonido de NIGHTINGALE. Por fin podemos hablar de NIGHTINGALE como banda, y no como proyecto.

"I" se empieza a gestar a finales de 1998 cuando Dan se encontraba componiendo los temas que conformarían el impresionante y único Ep de ODYSSEY, su proyecto doom/heavy junto a Rick Gustafson y Kenth Philipsson. Para dicha grabación, Dan compone "I Return", sin embargo Kenth, de gustos algo más extremos, convence a Dan para que no coloque esa pieza en el Ep de ODYSSEY, lógicamente resultaba demasiado comercial para las aspiraciones metaleras de ODYSSEY. En ese momento, Dan coge la canción, se la enseña a su hermano Tom Nouga y éste decide a la vez mostrarle algunas composiciones muy antiguas que tenía guardadas desde hace más de 15 años y que ya había interpretado alguna vez con una de sus primeras bandas. De todo ello mezclado, surge el punto de inicio del grueso del material que contiene "I". Desde un punto de vista lírico, "I" cierra una trilogía empezada con "The Breathing Shadows" y continuada con "The Closing Chronicles", sin embargo cronológicamente, los hechos que se narran en "I" se sitúan al inicio de todo, por lo que si observáis el interior del Cd de "I", veréis que primero figuran las letras de los temas de "I", luego las de "The Breathing Shadows" y finalmente, las de "The Closing Chronicles". ¿De qué trata la historia? Yo no lo tengo muy claro, de hecho hasta el propio Dan reconoce no tenerlo tampoco. El creador del concepto que se esconde tras "I" fue el señor Clive Nolan de la banda de rock progresivo ARENA (que también participaría en la saga "Crimson" de EDGE OF SANITY). La contribución de Clive Nolan en "I" no solo se centra en las letras sino que se extiende a lo musical. Clive grabó por su cuenta en sus estudios varios interludios instrumentales de los cuales, Dan se quedó con "Breathing", la pieza que cierra el disco y que posee algunos arreglos del tema "Nightfall Overture" de su primer disco.

"I" se abre con "Scarred for Life", un tema redondo, comercial, efectivo y pegadizo, repleto de fantásticas melodías dobladas de voz, un riff principal fácilmente reconocible y una cantidad de teclados que ocupan casi todo el espacio sonoro a lo largo de los 4 minutos que dura el tema. Seguramente este sea el mejor tema de todo el trabajo (y el más accesible) junto a la melancólica "I Return". "Still in the Dark" posee la misma estructura que "Scarred for Life", siendo quizá un tema algo más movidito, con un riff Swano 100% aunque eso sí, con menos teclados. Con ambos temas, NIGHTINGALE apuestan por abrir el disco de forma directa y concisa, dejando los experimentos musicales para más adelante.

"The Game" nos presenta el lado más intimista de NIGHTINGALE, apartándose de los riffs más efectivos y accesibles para centrarse en un tema más pausado, cargado de emotividad expresada a través de la cálida voz de Dan Swano y un par de solos muy bien construidos. Con un par de riffs básicamente, NIGHTINGALE demuestran que la calidad y la simplicidad estructural no han de ir reñidas. "Game Over" se fundamenta en una serie de riffs de clara herencia BLACK SABBATH que le dan un aire stoner muy logrado. En conjunción con las clásicos arreglos melódicos de los hermanos Swano, este tema adquiere un toque curioso y muy peculiar, una extraña mezcla que hace todavía más inclasificable el estilo de NIGHTINGALE.

"Remorse and Regret" se abre con unos teclados puramente 70’s que se convierten en el argumento principal de la canción tomando todo el protagonismo y estando siempre en primer plano. El tema empieza relajado y alcanza el clímax en el estribillo, seguramente uno de los mejores de todo este "I", donde la intensidad y la emotividad de la voz de Dan logran alcanzar cotas importantes. Una vez más el punteado de guitarra de Tom Nouga te traerá a la mente a los grandes Ritchie Blackmore, Tonni Iommi, Bernie Marsden y cia. "Alonely" nos muestra el lado más baladístico de NIGHTINGALE. El tema se abre con un buen ejercicio de guitarra acústica y voz que dura un par de minutos antes de que el tema "explote" y saque a relucir de nuevo la maestría compositiva de estos 2 hermanos. Una vez más, las melodías de voz de Dan juegan un papel fundamental y dejan clara la importancia que éstas tienen en la música de NIGHTINGALE y lo elaboradas que están. Los teclados 70’s que acolchan al resto de la música una vez más poseen ese aire nostálgico tan propio de los sintetizadores propios del prog/soft-rock del que tanto han bebido Tom y Dan. Tanto "Alonely" como "Game Over", fueron escritas por Tom Nouga a principios de los 80’s, algo que parece lógico vistas sus estructuras.

"I Return" es sin duda la mejor pieza de todo este trabajo (y seguramente una de las mejores que haya compuesto Dan Swano nunca). ¿A nadie se le ha ocurrido contratarle para realizar Hits comerciales y perfectos para las radio fórmulas? Olvida que este tipo compuso en su día discos como "The Spectral Sorrows" o "Unorthodox" y disfruta de de estos 4 minutos de magia musical. "I Return" posee todos los elementos básicos del sonido NIGHTINGALE; Desde los riffs de guitarra setenteros con los solos cargados de wah-wah, las partes acústicas, los sintentizadores añejos y como no, las pulidísimas y descaradamente pegadizas melodías de voz que solo este hombre sabe crear.

"Drowning in Sadness" resulta uno de los temas más flojos de todo el disco. Posee todas las componentes citadas hasta ahora, pero nunca me enganchó como el resto de canciones de "I". "Dead or Alive" es otra de esas piezas que Tom Nouga tenía guardada desde hace la tira de años y junto con la anterior "Drowning in Sadness" conforma la parte más floja de todo el disco. Ambas piezas podrían haber sido extraídas de "I" y seguramente estaríamos frente a un disco de 10 sobre 10. Como su nombre describe, "The Journey’s End" nos indica el final de este primer episodio. Cargada de melancolía expresada a través de unos pasajes acústicos y la omnipresente calidez vocal de Dan, esta pieza sirve de perfecto preámbulo al final definitivo de "I". A modo de Outro, "I" se cierra con un tema instrumental fantástico cargado de atmósferas acuáticas compuestas por el teclista de ARENA y gran colega del señor Swano, Clive Nolan.

A pesar de ser el tercer trabajo de NIGHTINGALE, creo que si quieres conocer a este grupo, éste debería ser el primero de ellos en caer en tus manos. Aquí no vas a encontrar blastbeats, voces guturales ni distorsiones saturadas, para eso recurre a EDGE OF SANITY, INFESTDEAD, RIBSPREADER, PAN-THY-MONIUM o BLOODBATH. Si te apasiona lo que oirás en "I", prueba con su otro proyecto en solitario llamado MOONTOWER que vendría a ser algo similar a NIGHTINGALE pero con voces death metal y poco más de oscuridad. Tanto unos proyectos como otros posen el toque personal y distintivo de Dan Swano, un músico polifacético, abierto de mente y con un repertorio de ideas inacabable. En definitiva, un genio de nuestros tiempos.

Canciones

  1. Scarred For Life
  2. Still In the Dark
  3. The Game
  4. Game Over
  5. Remorse And Regret
  6. Alonely
  7. I Return
  8. Drowning In Sadness
  9. Dead Or Alive
  10. The Journey's End
  11. Breathing