Cuando el primer volumen de “Graveyard Classics” se editó en el año 2000, SIX FEET UNDER pudieron descansar una temporada después de haber editado tres discos y un Ep desde que Chris Barnes diera forma a la banda en 1995. Imagino que tras “True Carnage” y “Bringer Of Blood” no era enteramente necesario un nuevo disco de versiones, especialmente cuando ha habido lanzamientos en directo por en medio. No sé muy bien cual es la intencionalidad del disco, si solamente dar un descanso a las neuronas de Gall, Swanson, Barnes y Butler o quizá –siendo inocentes- rendir homenaje a la segunda banda de rock más grande del mundo después de los ROLLING STONES, los australianos AC/DC.
El planteamiento ha sido atrevido y a la vez simple: regrabar al completo el mítico “Back In Black” de la banda de los hermanos Young con el inconfundible estilo y sonido deathmetalero de SIX FEET UNDER. El resultado es, cuanto menos, curioso. Y la curiosidad que suscita es el principal argumento de venta de este “Graveyard Classics 2”, sin duda. Escuchar a Chris Barnes estrujar su laringe para emular a Brian Johnson en su época más aguda sin salirse de su propio estilo, o ver como Steve Swanson adapta algunos de los riffs mas míticos del rock duro a afinaciones muy inferiores es algo, precisamente, curioso. Sin embargo, el resultado es agridulce. En algunos temas Barnes lo tiene especialmente difícil. “Back In Black” puede provocar alguna carcajada bienintencionada del oyente ya que por momentos Chris Barnes se asemeja más al monstruo de las galletas que a un vocalista de Death Metal. Sin embargo, el resto de la banda cumplen con creces el reto propuesto, y es especialmente sorprendente ver a Greg Gall acomodándose en los ritmos monótonos de Phil Rudd con pasmosa facilidad. El trabajo de Steve Swanson es muy destacable, especialmente en la vertiente rítmica, o en los momentos en los que ambas guitarras necesitan sonar a la vez, como “You Shook Me All Night Long”.
Otras canciones, como “Hell’s Bells” o “Rock And Roll Ain’t Noise Pollution” quedan geniales bajo la producción aplastante de Barnes, e incluso el sonido de la banda se adapta mucho mejor a esas composiciones dada su naturaleza algo más lenta. Sin embargo, uno de los temas más logrados del disco sigue siendo “Shoot To Thrill”, que junto a “Have a Drink On Me” ya merece la compra del disco.
Buen esfuerzo, pero ahora toca ponerse las pilas y grabar un digno sucesor de”Bringer Of Blood” que destroce las cervicales a miles de metalheads de todo el globo.
Canciones
- Hell’s Bells
- Shoot To Thrill
- What Do You Do For Money Honey
- Givin’ the Dog A Bone
- Let Me Put My Love Into You
- Back In Black
- You Shook Me All Night Long
- Have a Drink On Me
- Shake A Leg
- Rock And Roll Ain’t Noise Pollution

