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The Metal Circus
Review

Alice In Chains – Facelift

Alice In Chains – Facelift 9
Banda
Alice In Chains
Disco
Facelift
Año
1993
Sello
Columbia

Y ahora viene cuando algunos se mosquean y ponen el grito en el cielo porque estamos reseñando como clásico un trabajo de los "payasos grunges de mierda" de ALICE IN CHAINS. Pues sí señores, así son las cosas y como bien indica el nombre de nuestra web, aquí se tratan asuntos metálicos de toda índole. Como siempre, habrá quién ponga en entredicho la afinidad existente entre ALICE IN CHAINS y el metal, algo que, desde un punto de vista estrictamente musical, está fuera de toda duda. Pero como ha sucedido siempre, y siempre sucederá, los hay muy cortitos de mente que influenciados por la cerrazón del fanatismo metálico más infantil y decadente, se creen en derecho de decir qué es metal y qué no lo es. ALICE IN CHAINS vendieron imagen y discos, ¡Y muchos discos por cierto!, algo que, en unas coordenadas ligeramente distintas, hacen grupos como IRON MAIDEN o MANOWAR sin que nadie ponga el grito en el cielo ni se escandalice por ello. Cualquier grupo que haya trascendido del anonimato y del underground, posee una campaña de marketing detrás importante y cada uno de sus pasos dentro de la escena es meticulosamente estudiado por una serie de personajes que poco o nada tienen que ver con el heavy metal. MANOWAR venden una imagen, un concepto y un estilo musical muy concreto; Por suerte, la fórmula funciona y por eso siguen en la brecha de forma tan supuestamente "auténtica". Ahora, cabría preguntarse que habría sido de Joey Dimaio y Cia si en 1994, sus ventas hubiesen caído estrepitosamente como las de la inmensa mayoría de grupos mínimamente relevantes dentro del contexto hard/heavy internacional. No tengo nada en contra de MANOWAR, ni mucho menos, de hecho me considero un gran fan de sus 5 primeros trabajos, pero si he puesto a esta banda concreta como ejemplo básicamente es porque fueron sus fans y similares los que mayor cantidad de mierda vertieron sobre los grupos alternativos culpando a estos de la "muerte" del heavy metal. Y es que mucha gente atribuye al Grunge la culpa de haber acabado con el heavy metal a principios de los 90’s, algo completamente erróneo e injusto.

El heavy metal falleció porque él mismo cavó su propia tumba. Los fans se aburrieron de las estrellitas de rock que cada vez estaban más preocupados por su aspecto y su apariencia que por la música en sí, las grupos maduraron y las multinacionales lanzaron más bandas de las que la escena podía absorber. Con una década que acababa de empezar, la gente, en su mayoría, ya no se identificaba con lo que estas bandas de los 80’s les ofrecían, la gente quería algo nuevo y ahí entró el metal alternativo como podría haber entrado cualquier otro tipo de ramificación metálica. Habrá quién piense que muchas de aquellas bandas que se apodaron como Grunge poco tenían que ver con el metal, efectivamente, en muchos casos, no eran más que grupitos de pop con un poco más de distorsión, pelos largos y actitud desenfada y planeadamente "radical". Sin embargo, no debería meterse en el mismo saco de mediocridad a gente como SOUNDGARDEN o ALICE IN CHAINS, grupos descaradamente metálicos que por circunstancias temporales, y sobretodo, geográficas, fueron encasillados dentro del grunge.

Sí es cierto que la música de ambos grupos poseía una serie de elementos nuevos y podríamos decir alternativos, pero las bases sobre las que se construían sus temas eran plenamente metálicas, algo que hasta un sordo se daría cuenta. Pero claro, siempre estarán los que opinan sin haber escuchado nada, aquellos que regocijándose en su ignorancia proclaman a los 4 vientos que cierta banda es metálica o no lo es, ¡Como si eso importara!, ¿Acaso MOTORHEAD o AC/DC son bandas metálicas? Les aseguro que Lemmy y Angus Young liarían un buen pollo si alguien les colgase la etiqueta de metal. Lo que realmente sucede es que mucha gente cataloga y criminaliza a una banda habiendo escuchado apenas el single de turno o lo que es peor, sencillamente por no ir contracorriente y seguir la opinión generalizada que tienen los heavies de bandas como ALICE IN CHAINS o SOUNDGARDEN. ¿Cuantos de los que niegan la importancia de ambas bandas se han parado a escuchar "Facelift" o "Badmotorfinger"?, ¿Cuantos de ellos sabían que por ALICE IN CHAINS han pasado gente Jim Sheppard de NEVERMORE o Mike Inez de OZZY OSBOURNE? En fin, yo no intento convencer a nadie de nada, pero sí me gustaría que todo aquel que se considere fan del metal en general deje sus prejuicios de lado y le pegue una ojeada al catálogo de esta gente porque realmente vale la pena, todas sus obras, desde "Facelift" hasta "Alice in Chains".

Cualquiera que ronde los 25 recordará el auge que tuvieron este tipo de bandas durante la primera mitad de los años 90’s. No hacía falta tener la Mtv para verles todo el día en antena, aquí en España se podía pinchar la radio o poner la tele a cualquier hora y seguramente estaría sonando alguna banda de metal alternativo. Incluso aparecían en los suplementos de los periódicos, revistas y demás medios escritos. En definitiva, copaban todos los medios que dedicaban espacio a las corrientes musicales del momento.

La situación del Metal Alternativo por aquella época, a ojos del público heavy metal, vendría a ser similar a la del Nu-metal actual; Para ser un buen Heavy has de odiarlo a muerte (y luego resulta que los heavies somos un colectivo solidario y tolerante… Está claro que solo con lo que nos interesa porque se ha demostrado que el respeto a otras músicas, en muchos casos, es nulo).

En el caso que nos ocupa, la trayectoria de ALICE IN CHAINS fue fulgurante. En apenas 5 años sacaron 3 discos todos ellos multiplatino gracias en parte al apoyo promocional de varios Ep’s y sobretodo singles, algunos de los cuales memorables como "Would", "Man in the Box", "Them Bones", "Grind" o "Down in a Hole". El sonido que practicaban ALICE IN CHAINS en su primer trabajo "Facelift" vendría a ser una mezcla de la herencia de BLACK SABBATH, la psicodelia de LED ZEPPELIN, algo del hard rock de la época y pequeños destellos del rock alternativo de los años 80’s, todo ello mezclado de una forma sublime dando como resultado un estilo inclasificable; el estilo ALICE IN CHAINS. Sus temas eran oscuros, depresivos, tristes, agónicos, digamos que podías sentir en términos musicales el calvario por el que estaba pasando el señor Layne Stanley, heroinómano confeso desde los primeros días del grupo, cuya adicción que 12 años después le causaría la muerte fue perfectamente descrita en muchos de los temas de este "Facelift" (y sobretodo en el siguiente "Dirt"). A diferencia de muchas otras bandas de la época que hacían expresa apología del uso de drogas, Layne Stanley se limitó a narrar sus fatales experiencias con la heroína, suponemos, más para alertar a futuros drogodependientes que para mostrar el lado "bueno" de las mismas. Por desgracia, la llegada de los discos de oro, las sesiones de fotos, los contratos, los giras interminables y los cheques multimillonarios no le hicieron ningún favor a Layne Stanley, todo lo contrario, tal y como recuerdo haberle leído en una entrevista de la época, fuera donde fuera y estuviera con quién estuviera, siempre tenía alrededor a 34 camellos dispuestos a ofrecerle droga, algo muy tentador y difícil de mantener a ralla. Al igual que sucediese con otros "heroes" de su misma generación, estos fueron tomados como ejemplo por mucha gente con sus fatales consecuencias.

ALICE IN CHAINS se formaron a mitades de los años 80’s teniendo en sus orígenes diversos nombres como Sleze, Alice N Chains o Diamond Lie. En un principio, el grupo estaba compuesto por Jerry Cantrell, Sean Kinney y Mike Starr hasta que dieron con Layne Stanley al poco tiempo quién por entonces militaba en una banda de Glam Metal. Con dicha formación grabarían un par de demotapes hasta que a finales de los 80’s, ficharían por Columbia Records para sacar su primer y mítico Ep, "We Die Young", cuyo tema homónimo es ya todo un himno generacional. Al poco tiempo, lanzan su primer Lp "Facelift" y la locura se dispara; Se filman vídeos para los temas "Man in the Box" y "Sea of Sorrow", la banda empieza a girar con artistas de gran renombre y llega su primera nominación para los Grammys, que por cierto no sería la última; ALICE IN CHAINS fueron 5 veces nominados para dichos premios y curiosamente, en las 5 ocasiones perderían. A partir de entonces, llegan los discos de platino (se calcula que ALICE IN CHAINS han vendido cerca de 20 millones de copias de todos sus Lp’s y Ep’s), las giras con gente como OZZY OSBOURNE, METALLICA, KISS, MEGADETH, SLAYER o VAN HALEN, la participación en bandas sonoras de famosas películas de los 90’s como "Clerks", "Singles" o "Last action heroe"… En fin, que en sus 5 años de existencia lanzando productos al mercado, estuvieron siempre en la cima hasta que disputas internas y sobretodo, drogas, acabarían con su reinado. De hecho, ALICE IN CHAINS nunca llegaron a separarse oficialmente hasta que en el año 2002 la muerte de Layne Stanley por sobredosis acabase con todas las esperanzas de un nuevo disco de estudio del grupo.

"Facelift" se abre con el himno "We die young", un tema con un riff de guitarra ultra pesado y un estribillo pegadizo. ALICE IN CHAINS, a diferencia de la inmensa mayoría de bandas supuestamente alternativas de la época, poseían una calidad como músicos sobradamente contrastada, prueba de ello la encontramos en los punteados de Jerry Cantrell, como por ejemplo el de "We die Young", fantástico.

"Man in the Box" es otro de esos temas pegadizos, un single descarado. A pesar de no ser tan directo como el anterior "We die young", posee un aire psicodélico bastante interesante que desemboca en un estribillo que seguramente casi todos vosotros habréis escuchado alguna vez en vuestras vidas. Como no, Layne Stanley, demuestra lo buen cantante que podía llegar a ser si se lo proponía con unos agudos cargados de una emotividad importante.

Cerrando el tramo inicial de "Facelift" se encuentra "Sea of Sorrow", otro de los singles de este disco. Más en este tema que en ningún otro, podrás comprobar la similitud entre las cuerdas vocales de Layne Stanley y John Bush (ANTHRAX / ARMORED SAINT), lo que hizo que la música de ALICE IN CHAINS con la de ambas bandas, sobretodo a principios de los 90’s, tuviese alguna que otra similitud.

"Bleed the Freak" es un medio tiempo bastante oscuro y relajado que explota con la llegada del estribillo. Este tema posee todas las peculiaridades de un single, sin embargo nadie supo o quiso verle el potencial que el mismo contenía. Los punteados de guitarra de "Bleed the Freak" nos devuelven al mejor y más clásico Jerry Cantrell cuyo bagaje metálico queda patente de una forma bastante notoria en esta emotiva pieza.

"I can’t remember" siempre me ha recordado bastante a los QUEENSRYCHE más oscuros de la época "Operation Mindcrime", algo completamente lógico partiendo de la base de que ambos grupos eran de la misma ciudad, Seattle, y que el guitarrista Chris De Garmo conocía a la gente de ALICE IN CHAINS.

"Love, Hate, Love" es una desgarradora pieza que desprende una melancolía abrumadora tanto por la letra como por la música. Escuchando la voz de Layne Stanley uno se pregunta cómo pudo aguantar este tipo tanto tiempo sin pegarse un tiro en la cabeza. La agonía que desprenden sus cuerdas vocales durante parte del tema suponen de lo mejorcito de todo este trabajo junto a los 2 primeros "We die young" y "Man in the box".

"It ain’t like that" nos devuelve a los ALICE IN CHAINS más pesados y metálicos con un riff que podría haber surgido de la mente del mismísimo Zakk Wylde. Es en este tema donde queda patente otra de las grandes particularidades de este grupo; La forma que tenían de doblar las voces, única y original, alejándose de los standards que siempre se han utilizado a la hora de armonizar las voces.

"Sunshine", como su nombre bien indica, es un rayo de sol dentro de semejante mar de oscuridad musical. "Sunshine" podría haber pertenecido tranquilamente a cualquier disco de hard rock altamente comercial de principios de los 90’s sin que nadie se hubiese percatado del "cambiazo".

"Put you Down", "I know somethin (bout you)" y "Confusion" siguen en unas coordenadas similares a "Sunshine", mostrándonos a unos ALICE IN CHAINS musicalmente más "alegres" y directos, pegadizos y rockeros, sin perder nunca ese toque distintivo que solo ellos sabían añadir a sus creaciones. Quizá este bloque de temas me parezcan los más flojos del disco haciendo que "Facelift" baje un poco el listón en su tramo final.

La obra se cierra con "Real Thing", una letra autobiográfica donde Layne Stanley narra sin pelos en la lengua sus problemas con la droga. Musicalmente, el tema supera con creces los 3 últimos con una serie de riffs bastante potentes y unas melodías vocales bastante pegadizas en el estribillo.

En resumidas cuentas, no deseo convencer a nadie de que "Facelift" es el disco más metálico de la historia, básicamente, porque no es así. ALICE IN CHAINS no eran una banda de metal, sino que sus composiciones contenían en alto porcentaje los ingredientes necesarios que una banda de características metálicas ha de tener. Así pues, si te consideras de miras abiertas y nunca tuviste la oportunidad de conocer a estos genios, prueba con este "Facelift", su otro gran Lp "Dirt" o cualquiera de sus 2 Ep’s "Jar of Flies" y "Sap" y deja de lado todos los prejuicios que siempre existieron desde el bando más heavymetalesco hacia esta gran y desaparecida banda de los 90’s.

Canciones

  1. We Die Young
  2. Man In The Box
  3. Sea Of Sorrow
  4. Bleed The Freak
  5. I Can't Remember
  6. Love, Hate, Love
  7. It Ain't Like That
  8. Sunshine
  9. Put You Down
  10. Confusion
  11. I Know someting About You
  12. Real Thing