Hace ya quince años desde la formación original de Seventh Avenue. Hoy en día, después de que metiesen mano Victor Smolki y Sacha Paeth, queda muy poco de el sonido más clásico de los inicios de la banda. Ahora el doble bombo rige casi al unísono la temática del nuevo álbum. La velocidad es una constante casi agobiante y los estribillos alegres tiñen cualquier ápice de maldad o dureza que pudiera tener la idea original del compacto. La guitarra es lo más destacable del conjunto y no falla en la mayoría de los temas lástima que solo se limite a ejecutar bien las notas y no a tratar de hacer algo nuevo. La voz, va completamente a gustos, a quien le gusten los alaridos agudos y las voces rasgadas, está de suerte, quien prefiera las voces limpias y con algo más de cuerpo tendrá que seguir probando.
Así pues, Herbie Langhans vuelve para demostrar que Seventh Avenue tiene algo que decir después de su renacer de la mano de Massacre Records y Victor Smolski que comenzó con su anterior trabajo “Between The Worlds” i prosigue con éste. Y digo prosigue porque “Eternals” sigue casi al detalle la estela del anterior trabajo, lástima que los pequeños despuntes de calidad e innovación que se nos ofrecieron entonces a cuenta gotas sean ahora prácticamente inexistentes. Detalles como el riff a acústica de “Levy Your Soul From Hate” o el tono alegre pero curioso de “Angels Eyes” de “Between The Worlds” son aquellos que se echan en falta en un disco correctamente ejecutado pero sin ninguna clase de novedad.
A lo que íbamos, con el nuevo trabajo se ha pretendido dar más caña y velocidad al power metal practicado por la banda, se ha dejado casi por completo el medio tiempo para ametrallar a doble-bombo, las voces limpias han quedado en el fondo del baúl por completo y ahora tiran más de los rasgados y de alaridos. Aún así siguen manteniendo los estribillos más happy o los duros riffs de guitarra del primer disco. A pesar de todo el disco tiene sus detalles, tras varias escuchas se pueden apreciar temas como “Eternals” donde vemos un riff de guitarra bastante pegadizo, un bridge muy sugerente o los diálogos a diferentes voces que tan de moda se han puesto y que también podemos ver, algo mejor logrados, en “Judas at the Opera” de Egduy pero que siempre remiten al genial “Bohemian Rhapsody” de Queen.
También ameniza la escucha algunas partes del octavo tema “Infinite King” como la introducción o el riff final en diálogo con la batería pero todo queda en un reflejo de intención. “Voices” será el único momento de calma. Se trata de la balada del disco, happy por supuesto, pero que presenta el gran punto del disco: los coros. Las dos voces son uno de los grandes puntos a favor de la banda que las ejecuta con plasmante calidad. Lástima que cueste de apreciar en los temas más cañeros y los momentos suaves escaseen tanto en el compacto.
Canciones
- Battle For Destiny
- Eternals
- Future Tale
- Raging Fire
- Juggler Of Words
- Remission
- Infinite King
- Storm III
- Hunger For Life
- Heaven Can’t Wait
- Voices
- Domination Of Sin

