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Review

Stratovarius – ELEMENTS PART1

Stratovarius – ELEMENTS PART1 8.25
Banda
Stratovarius
Disco
ELEMENTS PART1
Año
2003
Sello
Nuclear Blast / Mastertrax

El paso adelante de STRATOVARIUS con su nuevo disco, “Elements part 1”, es arriesgado pero denota valentía. La banda ha optado por evolucionar un poco dentro de su estilo mas o menos típico, dando lugar a un disco de corte mucho mas progresivo, y con una menor cabida al tema facilón de 4 minutos en pro de composiciones largas, trabajadas y con mucho jugo.

Aun así, se han asegurado de comenzar el disco y de lanzar un single con un tema fácilmente reconocible como es “Eagleheart”. Mientras que el tema no aporta nada nuevo, lo cierto es que ayuda a que el fan recién llegado de la banda no se pegue de morros contra una férrea barrera sinfónica que le haga huir hacía unos ORATORY o alguna otra copia de los clásicos STRATOVARIUS.

Sin embargo, en “Soul of a vagabond” comienza la locura de Jens Johänsson. Partes sinfónicas a toneladas, teclados omnipresentes y orquestaciones de magnitudes bíblicas. Un tema denso, pesado pero con unas excelentes melodías vocales y probablemente, el trabajo de guitarra mas heavy que nunca haya hecho Timo Tolkki.

“Find your own voice” nos trae a un Timo Kotipelto cantando demasiado alto, en tonos en los que es imposible distinguir cuales son las palabras que salen de su boca. Es previsible que si intenta esto en directo estalle en mil pedazos. El siguiente tema, “Fantasia”, es otro de los mas netamente progresivos, y que a buen seguro provocará que alguien comience a fruncir el ceño ante la evolución de los fineses. Nada mejor que esto, una banda que ha sabido salir hacía adelante en el complicado mundillo del Heavy Metal actual, donde aproximadamente diez mil millones de trillones de bandas luchan por destacar en algo.

“Learning to fly” es otro de los más melódicos, intercalados en una estructura “uno-progresivo-el-siguiente-tipico-de-STRATOVARIUS”, para que el disco no se le atragante a nadie. “Papillon” nos muestra a un Kotipelto en plenas facultades, pero una batería de Jorg Michael excesivamente presente y en algunos momentos sospechosa de ser muy retocada por ordenador. Como mínimo el bombo lleva un trigger del tamaño de un campo de futbol, lo cual resta mucha naturalidad al sonido final del instrumento.

“Stratofortress” suena a cualquier cosa que hayan hecho STRATOVARIUS, mientras que “Elements” se revela como la piedra angular del disco: un corte denso, con partes tranquilas y otras no tanto, Timo Kotipelto cantando en tonos mas audibles y expresando un principio de feeling no demasiado acusado. El tema en sí, pese a imaginarlo mucho mas progresivo, es sorprendente ya que sin ser simple, es bastante digerible.

Para cerrar, la banda ofrece una relajada composición de aire melancólico y acústico titulada “A drop in the ocean” que a buen seguro provocará encendidas de mecheros multitudinarias en su próxima gira.

STRATOVARIUS se la han jugado relativamente con su nuevo disco, que a buen seguro venderá chorrocientasmil copias. Pero se evidencía que la banda se esfuerza por evolucionar. Ahora falta que los fans de su estilo mas netamente power-pasteloso no se sientan defraudados por esta avalancha de sinfonismo, orquestación y el aumento de la papada de Tolkki.