No es fácil escuchar “El Hijo Pródigo” sin echar la vista atrás y comenzar a divagar acerca de porqué AVALANCH decidieron mantener intacto su nombre de cara a su nueva andadura. Probablemente les habría llevado muchos menos problemas haber elegido un nuevo nombre para la banda antes que ocuparse de convencer a sus fans uno por uno de que deben madurar y dejarse de dragones y espadas. Pero la jugada sigue siendo arriesgada y continúa manteniendo resultados complejos. Mientras que no se como funciona actualmente el asunto de las ventas de discos, estoy seguro de que está bastante lejos de los tiempos gloriosos de “El Angel Caído”, cuando 30.000 copias fueron despachadas en todo el Estado. En cuanto al directo, AVALANCH han ganado muchos enteros en calidad pero han perdido muchos asistentes a sus shows. Quizá deberían hacerse de rogar un poco más, pues el último show de Barcelona tuvo apenas 300 personas. Lo que si que es cierto es que AVALANCH siguen manteniendo intacto su atractivo musical y lo cultivan disco a disco como se supone que todas las bandas deberían hacer en vez de acomodarse en sus logros y éxitos como suele suceder.
“El Hijo Pródigo” es todo lo que uno espera de AVALANCH, una vez absorbido correctamente el cambio propuesto con “Los Poetas Han Muerto”. Si alguien sigue esperando “Torquemada Part II” que siga esperando, porque dudo que Rionda desempolve de nuevo el talento para tocar metal infantiloide. La banda sigue preocupada por hacer su “Load” y “Reload” particulares, discos que les situen en una nueva posición a nivel musical y que les sirvan para ganar nuevos fans, aunque lo último es más dificil, claro. De momento recemos para que a Rionda no le de por hacer un “St. Anger”. De hecho, el símil con METALLICA no tiene NADA que ver con lo musical, sino que es la mejor similitud que se me ocurre a la hora de ejemplificar el cambiazo que han dado en su carrera desde hace dos años.
Los temas de “El Hijo Pródigo” son, como siempre cabe esperar de esta gente, variados. Hay momentos duros como hace mucho que no se oían en AVALANCH, como es el caso del amado y odiado “Lágrimas Negras”. Ramon Lage cumple de sobras con su cometido, que es imponer de una vez por todas su personalidad en la banda, por si no había quedado claro ya con “Las Ruinas del Edén”. De todas maneras, es curioso que la banda decida comenzar el disco con el arriesgado “Alas de Cristal”, probablemente el tema más gelatinoso y aceitoso que la banda jamás haya compuesto. Si durante los primeros segundos me dicen que es una versión castellanizada de no-se-que-tema de HIM, me lo creo. Sin embargo, lo que más abunda son los medios tiempos más evolutivos, como “Aún Respiro”, el oscilante “Tu Fuego En Mí” o el triste “Mar de Lágrimas”.
Se mire por donde se mire, “El Hijo Pródigo” es uno de los mejores discos de AVALANCH hasta la fecha. Hasta a mí, que no soy muy devoto de la banda, me ha convencido. La producción es genial, y está a la altura de cualquier banda extranjera. Eso sí, la portada ha puesto en pie de guerra a algunos fans que no entienden la simplicidad galopante de los asturianos. Aunque, por suerte, tienen el problema que muchos querrían tener: hagan lo que hagan todo el mundo va a hablar de ello.
Canciones
- Alas de Cristal
- Semilla de Rencor
- Aun Respiro
- La Cara Oculta de la Luna
- Tu fuego en Mi
- Papel Roto
- Mar de Lágrimas
- Un paso Más
- Lagrimas Negras
- El Hijo Pródigo

