¡Joder como pasa el tiempo! Parece que fue ayer cuando el señor Cavalera decidía abandonar SEPULTURA y encarrilar su carrera musical con SOULFLY, banda, por supuesto, creada y liderada por él mismo. ¿Qué cómo ha sido el camino? Bueno; ha habido un poco de todo. Con “Soulfly” cumplieron las expectativas incluso para los más escépticos que, con toda la razón del mundo, no veían con buenos ojos a Max fuera de la banda metálica más popular de la tierra de la samba. Por el contrario, “Primitive” fue incomprendido, ya que la sensación que transmitía, era que nuestro hombre estaba más sumergido en cuadrar agendas para conseguir las colaboraciones de Tom Araya, Corey Talor y demás, antes que prestar su cerebro a la hora de componer buenos temas. Con “III”, aún siendo un disco notable, parecía que SOULFLY seguían formando parte del panorama metálico por pura inercia, y no fue hasta “The Prophecy”, cuando la existencia de estos brasileños sobre la faz de la tierra era más que justificada por lo que les quedaba y les queda aún por decir.
Y bien, con un estado anímico por los suelos por los fallecimientos de Dimebag Darrell y de su nieto justo al día siguiente, Max Cavalera saca a la luz este “Dark Ages”, a mi parecer, el disco más crudo y oscuro, más rabioso y a la vez con más variedad, que han publicado desde que esta formación debutara.
Los melómanos del sonido thrash clásico de SEPULTURA están de enhorabuena, ya que cortes como la inicial “Babylon”, Carved Inside”, “Arise Again” (¿mensaje subliminal querido Max?) o “Fuel The Hate” harán que se te remueva toda la masa encefálica al compás de riffs endiablados marca de la casa. Sonido Cavalera 100 %, que en combinación con soberbios solos a lo largo y ancho de todas las pistas (buen trabajo el realizado por Marc Rizzo) hacen que en este trabajo impere la agresividad que muchos empezábamos a echar de menos. Y es que, los revestimientos y adornos étnicos y los ritmos tribales enriquecen, y de alguna forma identifican, las composiciones de SOULFLY, nadie lo pone en duda, pero la saturación en casi todas sus publicaciones era más que palpable. No crean por ello que estos elementos se han eliminado, “Riotstarter” o “Innerspirit” sirven de ejemplo al contenerlos, pero la dosificación ha sido, esta vez, más inteligente. No nos podemos olvidar de “Molotov”, donde los guiños (al igual que en la directa “(The) March”) al hardcore de NAILBOMB son más que claros, y donde la anécdota la pone la colaboración del bocazas de Billy Milano (S.O.D., M.O.D.), ya que la grabación de su participación vocal se hizo a través de teléfono móvil por la imposibilidad de éste de visitar el estudio de grabación.
“Soulfly V”, corte instrumental de casi diez minutos, cargado de atmósferas propias de la new age, con la participación de guitarras acústicas y clásicas, etc, etc (vamos, una paranoia bien conseguida) cierra un disco intenso, con detalles a descubrir en cada escucha y completo. Muy completo. Tanto que le perdonaremos que le dedique este disco, en inglés y en portugués, al mismísimo señor que se supone que vive en los cielos.
Pero que quede claro; “Dark Ages” aumenta de forma aplastante la credibilidad de SOULFLY como grupo de cara al futuro, y, sinceramente Derrick Green no me cae nada mal, pero sigo aclamando una reunión de los SEPULTURA de toda la vida incluso antes de oír el nuevo trabajo de Igor, Andreas y compañía. Otras reunificaciones con total ausencia del sentido del pudor, se han visto.
Canciones
- The Dark Ages
- Babylon
- I and I
- Carved Inside
- Arise Again
- Molotov
- Frontlines
- Innerspirit
- Corrosion Creeps
- Riotstarter
- Bleak
- (The) March
- Fuel The Hate
- Staystrong
- Soulfly V

