No, a los integrantes del staff de The Metal Circus no nos ha dado por grabar un disco. Estos chicos son de Madrid y últimamente están dando bastante de qué hablar. No en vano, recientemente han conseguido alguna que otra gesta que les ha hecho saltar a la palestra más actual dentro del ámbito nacional de este estilo musical, ya que después de haber quedado finalistas en el certamen del Rock Villa de Madrid la situación les ha llevado a telonear a grupos de nada más ni nada menos que de la talla de Metallica (en la última visita de los de San Francisco a Madrid). Por otra parte, no han nacido de la nada, habiendo compartido cartel en el pasado con otras bandas reputadas como los americanos Christian Death o a los holandeses Clan of Xymox (aunque por aquél entonces se llamaban Contradiction y cantaban en inglés) habiendo asimismo sufrido algunos cambios en su sonido.
Siete años después de su nacimiento, el grupo nos presenta su primer disco bajo los auspicios de la cada vez más desinflada Locomotive , álbum de debut que perfectamente podría servir para recoger el testigo dejado por Héroes del Silencio ya hace unos cuantos años. ¿La razón? La música de Circus le debe mucho a las composiciones que los zaragozanos esculpieron tiempo atrás, siendo las similitudes entre la voz de Pablo y la de Enrique Bunbury más que notables. Ellos son conscientes de estas semejanzas, cosa que no les preocupa ni les amedrenta. Al fin y al cabo, no son muchos los grupos que han explotado este filón musical en España, siendo Söber o Blood los únicos referentes destacables que ahora mismo me vienen a la mente.
Los primeros compases de “Otra Voz” marcaran las directrices a seguir durante el resto del disco y harán que las influencias de las que antes os he hablado planeen sobre vuestras cabezas. La verdad es que hay temas que tienen bastante gancho; las melodías sencillas de guitarra, los minimalistas arreglos de teclado y la forma en cómo Pablo alarga las sílabas son aspectos que consiguen que temas como “Dos Mentiras” o “Reflejos” se adivinen bastante pegadizos y accesibles para paladares poco curtidos en esto del rock duro. ¿Comerciales? Al fin y al cabo este es un apelativo que carece de trascendencia cuando hablamos de arte y, por extensión, de música. Si es bueno, es bueno.
Asimismo, las letras, ambiguas, intimistas y en castellano, tratan sobre el odio, la rabia y la desesperación, derrochando por otra parte ciertas dosis de melancolía. En definitiva, nada nuevo bajo el Sol, sin que ello tenga por qué ser para nada malo.
Con el tema “Héroes”, estos madrileños rinden doble tributo. Por una parte, la música de este tema es de David Bowie, mientras que la letra pertenece al grupo afterpunk Parálisis Permanente. Por otra parte, en el último corte del disco, “No Soy Yo”, se constata una trasgresión sonora evidente en referencia a los temas anteriores, siendo éste más emotivo, incluyendo partes suaves con armonías de violines y piano, así como otros arreglos de cuerda. Me ha recordado ligeramente a alguna de las composiciones más tranquilitas del disco “Primer Acto” de Stravaganzza, quizá pasada por un filtro algo más convencional.
Buen disco el que nos presenta este trío, aunque quizá se pueda hacer algo espeso si no eres un amante de la fórmula que promulgan o si buscas algo más de caña y variación en las composiciones. Por otro lado, hay que reconocer que la homogeneidad y la calidad son grandes puntos a su favor. Si te gustan Héroes del Silencio, Söber o incluso The Cure, encontrarás un grupo que muy probablemente supere tus expectativas. Tú eliges.
Canciones
- Otra voz
- Claudia
- Dos Mentiras
- Tu Esclavo
- Mientras me armo de valor
- Interior
- Reflejos
- Circus
- Sonámbulo
- El Espejo
- Héroes
- No soy yo

