Es curioso; Pocos días antes de recibir mi copia promocional de “Black Brick Road” me encontraba escuchando por enésima vez aquel gran “A crimson Cosmos” y diciéndome a mí mismo, “¿Qué habrá sido de estos 3 suecos? Hace mucho tiempo que no sé de ellos”. Lo cierto es que buscando entre mi base de datos mental he conseguido recordar que LAKE OF TEARS llegaron a disolverse hace unos cuantos años pero cual ha sido mi sorpresa tras comprobar que en el 2002 salió un disco llamado “The Neonai” de cuya existencia no tenía ni el más remoto conocimiento. Tras indagar un poquito he dado con la clave; Daniel Brennare, que así se llama el comandante de la nave, decidió sacar dicho en solitario pero por algún extraño motivo acabó por llamar de nuevo a sus compinches de toda la vida, Mikael Larsson y Johan Oudhuis, para editar “The Neonai” bajo el nombre de LAKE OF TEARS con su sello de siempre Black Mark cerrando así un episodio con la discográfica sueca y recayendo en los brazos de Noise Records.
Desconozco por completo el contenido de sus últimas obras de estudio “Forever Autumn” y el mencionado “The Neonai”, así que se me plantea difícil la labor de reseñar la evolución de este grupo. Si bien en este nuevo “Black brick road” todavía queda algo del sonido que un servidor recuerda de los primeros tiempos de la banda, son muchas las nuevas influencias que hacen de LAKE OF TEARS una banda completamente diferente a como yo los recordaba.
En sus inicios, LAKE OF TEARS publicaron un par de Lp’s de gothic/death bastante interesantes como fueron “Greater Art” y “Headstones”, tras los cuales, empezaron a apuntarse al carro de la experimentación y al igual que sus compinches de sello CEMETARY o TIAMAT, acabarían por rendir culto absoluto a PINK FLOYD a ritmo de gótico blandengue y popero.
“Black Brick Road” posee todavía algunos elementos metal de su pasado, pero se enmarca mayoritariamente dentro de la corriente del rock gótico actual cuyos máximos exponentes serían TIAMAT o los últimos SENTENCED.
Las nuevas composiciones de LAKE OF TEARS están cargadas de pasajes atmosféricos, extraños sintetizadores y un gusto exagerado por el estribillo melódico y comercial obligatorio en este tipo de productos. La voz de Daniel Brennare cada vez se parece más a una extraña mezcla entre la de Pasi Koskinen de AMORPHIS y la de Ville Laihiala de SENTENCED, dejando de lado cualquier recuerdo a la guturalidad del pasado y añadiendo en algunos temas voces femeninas como ya hiciesen en el pasado.
LAKE OF TEARS nunca fueron excesivamente conocidos fuera de Suecia o Alemania, y por mucho que su sonido se haya vuelto más comercial, no creo que las cosas vayan a cambiar a estas alturas.
Si te gustan los úlitmos trabajos de TYPE O’NEGATIVE, SENTENCED, CEMETARY o TIAMAT, hazte rápidamente con este “Black Brick Road”. Si por el contrario los detestas y prefieres sus primeras épocas, busca alguno de los primeros trabajos de LAKE OF TEARS, te traerán muy gratos recuerdos.
Canciones
- The Greymen
- Making Evenings
- Black Brick Road
- Dystopia
- The Organ
- A Trip With The Moon
- Sister Sinister
- Rainy Day Away
- Crazyman

