Mucho se ha hablado del power metal, aunque la saturación parece ser que cada vez va a menos, no es como hace cinco años, eso es seguro. Tuvimos power metal hasta en la sopa, de ahí que al oír, o leer, este nombre, se nos ponga la piel de gallina y tomemos automáticamente una aptitud despectiva: vemos la portada de este disco, leemos el nombre del grupo, arrugamos las cejas, suspiramos profundamente…. No les culpo, yo soy el primero. Lo que está claro, que también ha sido un estilo con el que hemos disfrutado, se disfruta, y nadie dice que no se volverá a poner en auge llevado de la mano de bandas con grandes ideas de renovación. Siempre nos podemos encontrar con alguna que otra sorpresa si separamos el grano de la paja, incluso en la actualidad, cuando parece que el estilo se encuentra en horas bajas.
Pero no. LANFEAR, desgraciadamente, no es el caso. Y tampoco puedo afirmar que practiquen el puro y repetitivo power metal; son grandes las dosis que introducen en su discurso musical, pero no se quedan ahí, ya que el heavy metal clásico también tiene gran peso. En resumen es esto lo que ofrecen, no voy a decir que su música tiene tintes de metal progresivo por tres cambios de ritmos mal contados que halla en el disco, aunque su evolución se vislumbra por estos caminos.
Que nadie se lleve engaños: “Another Golden Rage” no es un mal disco. Estos alemanes se encuentran enmarcados en un estilo que has oído mil veces hasta por la banda que ensaya en tu pueblo, pero lo que hacen no lo hacen mal. El sucesor de “The Art Effect” es un disco dinámico, y no se hace para nada aburrido. Las características más explotadas del género, dígase doble bombo a piñón fijo, riffs tan monocordes como monótonos y demás clichés, no son abusivos, y están más que dosificados. Tampoco son muy dados LANFEAR a recargar sus canciones con teclados y/o ornamentaciones de orquestas, sin ningún sentido e innecesarios. Cuatro colchones de teclados por aquí, dos adornos de cuerdas por allá (sobre todo en el corte cierre y de más duración “Outliving The Ages”), un saxo para acompañar a la balada “Eternally”, y poco más. Muy inteligentes por su parte.
Todos los cortes de “Another Golden Rage” son dignos de su aparición, no hay relleno aparente y los buenos solos de guitarras por parte de Markus Ullrich se encuentran en cada uno de ellos. Por otra parte, el punto de mira de toda formación del género, la voz, es más que aceptable; aunque pueda parecer Tobias Althammer estridente en muchas ocasiones, esto es lo que rige el estilo y las altas octavas siempre las ejecuta de una forma más que solvente.“The Unrestrained” o “Transmigration” son dos buenos ejemplos de los que más se prodiga en este trabajo, los medios tiempos. LANFEAR consiguen mostrar su dominio e inspiración en estos tempos, y logran que cuajen en cualquier oyente con bastante facilidad, además de múltiples cambios de ritmos, aplicables a todo el redondo, que hace la escucha, como decía al principio, muy llevadera.
La palabra evolución en esta banda alemana es contraproducente, y no creo que el día de mañana consigan revolucionar el panorama metálico europeo con un estilo que, por su naturaleza, no se presta a desmarcarse de unos parámetros ya establecidos. Aún así, este disco no contamina la esencia del género, pero necesitan LANFEAR una característica personal, algún adjetivo único que se les pueda atribuir y que los defina como banda, para separarse de los múltiples nombres que rondan por la cabeza durante el transcurso de estos once temas.
Canciones
- Another Golden Rage
- The Unrestrained
- Dispraised
- Transmigration
- Eclipse
- Shades Of Black
- The Voice Within
- In Silence
- Eternally
- What….For
- Outliving The Ages

