7.5 - Banda
- Lost Horizon
- Disco
- A FLAME TO THE GROUND BENEATH
- Año
- 2003
- Sello
- Music For Nations / Mastertrax
LOST HORIZON son, sorprendentemente, una de las pocas bandas aun capaces de sorprender dentro de toda la nueva oleada de Heavy Metal europeo. Los suecos han conseguido hacerse un hueco por sí mismos en la escena, y discos como este genial “A Flame to the Ground Beneath” son la razón.
Mientras que en su predecesor, “Awakening the world”, las estructuras de los temas eran realmente aceleradas, en éste nuevo disco todo se ha vuelto bastante mas pegadizo. Matizando: no son DANGER DANGER en este nuevo disco, pero ciertamente han conseguido temas mucho mas originales que los de su primer disco. Puedes recordar las melodías y las estructuras vocales sin problemas porque se prestan a ello.
Una intro titulada “Transdimensional revelation” abre el disco como mandan los cánones del Metal Europeo actual: 2 minutos de sonidos misteriosos sacados de algún teclado Casiotone. Por suerte, justo cuando ya entras en un estado de somnolencia considerable, los primeros acordes de “Pure” explotan ante tí. Es uno de los mejores temas del disco, con un suave colchón de teclados como fondo, y un Daniel Heiman en plenas facultades vocales. Posee un rango bastante amplio, y sus agudos son muy buenos, al contrario que la mayoría de cantantes de power metal, a los que parece que estén troceando en un matadero (me vienen a la memoria SACRED STEEL, que grandes eran…-modo sarcástico apagado-)..
“Lost in the depths of me” y “Cry of a restless soul” son dos de los grandes temas del disco, en los que la intensidad y fuerza de la banda quedan meritoriamente impresos en los mismos. Concretamente, “Cry of a restless soul” sería un perfecto single, pues es uno de los temas mas accesibles de este “A flame to the ground beneath”.
Una posible crítica es el hecho de tener tres intros/preludios/outros , el ya comentado “Transdmensional revelation” , “The song of earth” (que precede a “Cry of a…”) y el final “Deliverance”. En un disco de nueve pistas, tres son inferiores a 3 minutos y medio, lo cual nos deja simplemente seis temas aprovechables. Cierto es que la cosa se compensa por el hecho de que temas como “Cry of a …” duran 9 minutos, o “Highlander (The One)” casi 12 minutos. El resto, excepto las intros, no bajan de los 4-5 minutos…pero solo 6 temas es algo muy pobre para una banda relativamente nueva.
Una pieza maestra es “Highlander (The One)”, realmente extensa, muy inspirada y con un gran trabajo vocal de Daniel. La pega del disco en general es que los colchones de teclados cobran mas protagonismo en lo que se refiere estrictamente a volumen que no las guitarras de Wojtek Lisicki. Eso junto a la escasez de temas hace que el disco resulte un poco vacío, aunque lo realmente aprovechable del disco merece mucho la pena.
Siguen siendo una banda a la que tener en cuenta, pero deben ponerse las pilas y componer muchos mas temas para cada disco.
