- Fecha
- 28 de julio de 2006
ÁNGELES DEL INFIERNO
La primera jornada del festival encaraba ya su recta final, los tres últimos grupos del día, entre los cuales se encontraban los míticos Ángeles del Infierno.
Es cierto que Ángeles ya vinieron recientemente al Viña Rock, y que no es la primera vez que aparecen en nuestro país en los últimos cinco o seis años. No obstante, se trata de una banda tan poco común en nuestros escenarios que es casi como traer a cualquier banda internacional de renombre. Es más, creo que atrajo más público ANGELES DEL INFIERNO durante la jornada del viernes que no THE GATHERING o NEVERMORE. Al menos, eso es lo que uno podía juzgar durante su actuación a tenor de la reacción de la gente, que parecía más volcada en cantar “Prisionero” que no el “Kiss Of Judas” de STRATOVARIUS.
Con la pista frente al escenario más llena que en ningún momento del resto del día, los ángeles salieron a escena como si fueran una especie de “hijos pródigos”, que vuelven a la que un día fuera su casa para conquistar a los nuevos habitantes. Con Juan Gallardo como cabeza más visible y el bueno de Robert animando al público de manera notable, la banda recorrió sus discos más clásicos de los 80 con poco espacio para su último “Todos somos Angeles”, del cual solo sonó el tema que daba título. Por el contrario, “Moriré” o el mítico “Maldito Sea Tu Nombre” fueron protagonistas claros de su actuación en el The Metalway Festival.
En cuanto al sonido…justito. La voz de Juan estaba totalmente escondida tras las guitarras, bajo y batería, lo cual hizo pensar a más de uno que el tipo ya no tiene toda la voz que debería. Nada más lejos de la realidad, pues cuando el sonido estaba de su parte, Gallardo brillaba bastante más de lo que muchos esperaban.
Viendo estos conciertos, a uno le da por pensar que habría sido de BARÓN ROJO si se hubieran ido a Estados Unidos hace años y volvieran por nuestro país sólo de vez en cuando…
Sergi Ramos
KREATOR
Quincuagésimo tercera visita de los alemanes KREATOR a nuestro país desde que comenzó el milenio. En otras palabras era “el momento de izar la bandera del odio”, como proclamaría Mille Petrozza durante el concierto. Y con los miles de personas que se habían reunido para ver a ÁNGELES DEL INFIERNO todavía ansiosas de ser aplastadas por los germanos, dio comienzo el show de unos fieros KREATOR que repetían por segundo año consecutivo en el Metalway Festival de Gernika.
Como viene siendo habitual (al menos, las últimas tres ocasiones en las que tocaron en nuestro país) los alemanes comenzaron el show con “Enemy Of God” e “Imposible Brutality”, el doble ataque frontal con el que suelen comenzar sus shows desde hace un par de años. A partir de ahí, la ristra de tópicos arrancó con los más-que-sobados comentarios de Petrozza entre canción y canción. Rápidamente se puso a soltar aquello de “quiero ver el moshpit más violento” y al poco tiempo anunció que se nos venía encima “Extreme Agression”. Nada nuevo bajo el sol, sinceramente, aunque KREATOR fueron una de las bandas más seguidas del viernes, y eso significa que a la gente le importa bien poco lo que toquen a estas alturas. Con que suelten una buena ración de “Violent Revolutions”, “Pleasure to Kill” y “Tormentors”, la gente está más que feliz (y con razon!).
Casualmente, KREATOR disfrutaron de uno de los mejores sonidos del día. Nisiquiera los supuestos “cabezas” de cartel del día, STRATOVARIUS, tuvieron mejor sonido. Es bastante paradójico que, por norma, las bandas con un sonido más bruto tengan un mejor sonido. Es un detalle que he observado en multitud de conciertos extremos y que dice bastante acerca de las demandas de una banda de metal extremo en cuanto a su técnico de sonido se refiere.
En resumen, si hubieran venido presentando un nuevo disco la cosa habria sido incluso mejor, pero creo que nadie se puede quejar por ver demasiado a KREATOR en nuestro país.
Sergi Ramos
STRATOVARIUS
Imagino que los miembros de STRATOVARIUS deben estar algo frustrados hoy en dia. Lo que era una banda con un futuro enorme, especialmente en lugares como nuestro país donde llegó un momento en el que estuvieron a punto de pasar a recintos de 4.000 personas de aforo, ha acabado devaluandose por los problemas psicológicos de su líder y guitarrista, Timo Tolkki. La carrera era brillante y como ya todos sabéis, la banda firmó un contrato por tres millones de euros con la compañía Sanctuary, casa de muchos grandes artistas de rock duro. Tras ello, los brotes psicóticos de Timo Tolkki provocaron un auténtico caos y confusión en internet, con los fans de la banda alucinando y viendo como el futuro de su banda favorita se iba al garete. Jari Kainulainen, bajista de la banda, se marchó de la misma y fue sustituido por Lauri Porra justo cuando la formación volvía a salir del tunel en el que se había metido. Incluso por un breve lapso de tiempo, Timo Kotipelto estuvo fuera de la banda, así como Jörg Michael. Todo fue un gran circo y ahora, pese a que fue inevitable, la banda al completo paga las consecuencias. Los STRATOVARIUS de proporciones casi épicas ya no estan entre nosotros. Y sus conciertos ahora ya no son mágicos como antaño. Son más bien aburridos.
En Gernika, STRATOVARIUS demostraron que, o bien están cansados de girar, o es que la química entre la banda ya no existe. Salieron a por todas y quemaron la mecha muy rapido, con un triplete inicial que incluyó “Hunting High And Low”, “Black Diamond” y “The Kiss Of Judas”. Parecían querer convencer a la gente a costa de cargarse todos los clásicos del repertorio de una tacada y, si bien es cierto que convencieron a muchos, los fans más casuales no terminaron de disfrutar del concierto.
No sonó nada, absolutamente nada, de su nuevo disco. Eso demuestra la escasa confianza que la banda muestra en la última obra de estudio, que muchos avanzaban que sería un ultra-clásico y que ha terminado convirtiendose en…otro disco más. Como “Elements Part II”, por ejemplo. De todas maneras, hubo algún que otro buen momento, como “Eagleheart”, que levantó a todos los presentes para cantar, “A Million Light years Ago” y el final “Paradise”, que fue otro momento muy bueno en comparación con el resto del show.
Obviamente no fue un show penoso como el de aquel Atarfe Vega Rock del 2004, pero sin duda no fue de los mejores de la banda. Es más, probablemente perdieron la credibilidad para muchos. Frios y previsibles.
Sergi Ramos
Galería 10 fotos
Fotos: Sergi Ramos / Penumbra











