- Fecha
- 14 de febrero de 2004
Ver a HIM a dia de hoy no es una experiencia del todo grata. Si Valo dejara aun lado su minibar personal y su mania de fumar como un carretero, todo sería diferente. Si sus histéricas fans dejaran de observar su figura y se dieran cuenta de que el hombre canta de manera horrible, Valo rectificaría y probablemente HIM ganarían en calidad musical. Pero 2500 personas le volvieron a dar la razón a los fineses, igual que se la dieron hace 2 años, cuando la banda salió a escena en un estado lamentable para firmar un concierto totalmente soporífero. Y no es que no me guste la banda: me parece un grupo genial con muy buenos temas. Pero alguien debería enderezar su carrera, o al menos, al líder de la banda, el cual comienza a presentar problemas para mantener la vertical.
HIM son los ROLLING STONES del goth-metal. Han alcanzado un status incontestable como banda, y Valo viene a ser como el Mick Jagger del goth. Eso sí: Mick Jagger tiene una colección de temas imprescindibles y es un auténtico profesional sobre el escenario. HIM tienen apenas cuatro discos y un cantante el cual a duras penas canta, pues en Barcelona nos ofreció un bonito festival de berridos. ¿Qué tiene la gripe? Bueno, y Rick Allen de DEF LEPPARD no tiene un brazo. Y toca.
La pasividad de las bandas actualmente me enferma. De todas formas, Valo quedó en evidencia ante la intachable actitud del resto de la banda al final del concierto. Tras un error del batería, Valo hizo amago de irse del escenario con un escueto “Thank You” pero el resto de la banda le convenció para que acabaran el tema, el último del repertorio. Y poco mas de 80 minutos en escena que la verdad, son muy pocos.
Poco después de las 22:30, la intro “Suspiria” puso al colectivo de chicas de primeras filas a gritar como locas, mientras el resto de la sala daba la bienvenida al grupo. El momento en el que salió Valo fue la hecatombe. “Hola, somos HIM, de Finlandia” dice el vocalista al mas puro estilo de Coco, de Barrio Sesamo. La reacción es atómica.
“Buried Alive By Love” dió inicio al set, y durante la primera mitad del mismo, Valo lo hizo considerablemente bien. Los tonos mas altos se le resistieron un poco en “Wicked Game”, la versión de Chris Isaak, pero mas o menos pudo ir cantando con mas o menos suerte. “Beyond Redemption”, “Right Here In My Arms”, “Heartache Every Moment” y “Your Sweet 666” sonaron muy decentes, pero el tabaco, el alcohol y el gripazo que Valo sufría comenzaron a hacer mella a partir de “Sweet Pandemonium” y un temprano “Join Me In Death”. A partir de ahí, el concierto fue igual de soporífero que el de hace dos años de no ser por la banda, que –consciente de las carencias del vocalista- puso toda la carne en el asador y se dejó la piel, especialmente Gas, el orondo batería de los fineses.
“It’s All Tears”, “In Joy And Sorry”, “Soltary Man”, “The Sacrament”, “Pretending”, “Poison Girl” y “Funeral Of Hearts” llenaron la última media hora de concierto. Poco después de la banda volvió para hacer “Soul On Fire” como bis, con el incidente antes relatado. De todas maneras, HIM han muerto. Al menos de momento. Al menos hasta que se pongan las pilas, Valo elimine los delirios de grandeza y se dedique a currar sobre el escenario en vez de sentarse a encenderse un cigarro y beber algo mientras el resto de la banda toca. Muy bien, es muy gótico, muy solitario, y muy triste…pero por favor: profesionalidad.
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Fotos: Sergi Ramos












