The Black Crowes reúnen en Barcelona a la generación Discos Revolver
Hay conciertos que tienen más peso emocional que otros. Estoy habituado a ver conciertos de bandas que acuden a nuestro país una vez tras otra a hacer el mismo show (véanse los casos recientes de Amon Amarth, Arch Enemy, etc) para luego volver a pasearse por festivales y vuelta a empezar. Conciertos donde, realmente, nada demasiado especial flota en el aire. Por mucho que los grupos sean profesionales, toquen bien y a sus fans les encante el concierto y consigan una púa y se compren una camiseta.











