Weapons Of Tomorrow
Decían de Larry Bird que ni corría, ni saltaba, ni tiraba bien, pero no le hacía falta nada de eso. Al thrash le sucede algo similar, ni muere, ni por tanto resucita, puede que ni evolucione, pero es que no precisa de todo ello. Warbringer demuestran la vigencia de este estilo en pleno 2020, con un trabajo que revela todo lo alabable y criticable.











