Si en Madrid ofrecieron el concierto de su vida, no podemos decir lo mismo de Epica en Barcelona
No cabe duda de que EPICA tienen el éxito bien merecido. Sin ir más lejos, nuestro compañero Luís Brato les dejó por las nubes a su paso por Madrid. En Barcelona, en cambio, algo falló. Los holandeses me han hecho disfrutar muchísimo en el pasado, de ahí que quizás haya sido tan crítico esta vez. De todos modos, me quedo con la puesta en escena, siempre aderezada por ese showman, de nombre Coen Janssen, que puede ejercer de maestro de ceremonias en cualquier momento, y con la interesante propuesta que Anneke Van Giersbergen se ha sacado de la manga.










