Menace
Nasty, que tienen conexión directa con los neurotransmisores que segregan la hormona de la agresividad, le plantan cara a la crisis de COVID-19 con más “música jodida para un mundo jodido”.
Nasty, que tienen conexión directa con los neurotransmisores que segregan la hormona de la agresividad, le plantan cara a la crisis de COVID-19 con más “música jodida para un mundo jodido”.
Pasados tres años del ‘Realigion’, los belgas vuelven dando buena dosis de hardcore belga con ‘Menace’. El covid-19, la falta de festivales y la caída en general de la industria musical no ha frenado a Nasty a lanzar nuevos proyectos.