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judas priest

Los 10 peores videoclips de la historia

Internet va lleno de rankings sobre los mejores vídeos musicales de la historia, pero, ¿qué ocurre con el extremo opuesto? A día de hoy, los videoclips son una de las herramientas de promoción más directas y efectivas que existen. No cabe duda de que es el formato audiovisual por excelencia, el más consumido por la juventud, a nivel mundial. Siguiendo en la línea del reportaje que escribimos hace un tiempo, sobre las peores portadas de la historia, vamos ahora a centrarnos en un tema igual de interesante: los videoclips más cutres que existen.

Parches, mallas y tachas en el 2017: el auge del nuevo heavy metal en España

Desde principios de la década, un amplio movimiento de bandas a nivel mundial ha conformado lo que se llama la New Wave of Traditional Heavy Metal. Cansados de todos esos hijos bastardos derivativos del heavy metal clásico que han invadido la escena en los últimos veinticinco años (desde el metal más extremo hasta el metalcore pasando por cualquier cosa con guitarras distorsionadas que tiene a bien llamarse ‘heavy metal’) estos grupos optan por la versión más pura y cercana a los orígenes del género en los años 80. Ha llegado el punto en que el heavy metal clásico se ha convertido en un subgénero más del ‘metal’ que el mismo ayudó a crear. La involución como camino hacia la evolución, vaya.

Turbo 30

Los fans de la música rock tenemos una tendencia enfermiza a encumbrar el pasado, posiblemente ante la perspectiva de un presente algo carente en lo que a buenas composiciones y originalidad se refiere. Eso es lo que se desprende de muchos comentarios que leo en estos días sobre «Turbo», el disco que en 1986 dividió a los fans de Judas Priest, inseguros sobre como asumir que el sonido de una banda más heavy que el viento se había entremezclado con sintetizadores, triggers y otras moderneces que eran impropias de un grupo como ellos. Ahora se habla de «Turbo» como si fuese el segundo advenimiento de Jesucristo, pero en la época fue visto como un ultraje a la bandera. Lo que pasa es que, si lo comparamos con «Nostradamus» o «Redeemer of Souls», evidentemente suena a gloria. Lo que decíamos de la perspectiva y la memoria selectiva.

Dentro del fenómeno de las bandas tributo

Una sala cualquiera de España. Son las ocho de la tarde de un sábado y una cola de más de 400 personas -el aforo del local- da la vuelta a la esquina hasta llegar a la puerta. En el cartel no está ninguna nueva sensación de la música. Están una serie de músicos a los que nadie sabría nombrar y que se intercambian entre distintas formaciones para rendir tributos a tres grupos: AC/DC, Metallica y Guns N’ Roses. En la publicidad del evento se usa el logotipo de las bandas originales y debajo, en tipografía pequeña, el nombre del grupo tributo ad-hoc creado para este tour de tributos en concreto.

Judas Priest: Feliz año 1986

Las reediciones de Judas Priest se han convertido en una tradición. Cada dos años, en los periodos entre giras, la banda británica reedita alguno de sus míticos trabajos de los 80, aumentados con temas extra o pistas en directo. “British Steel”, “Screaming for Vengeance” y “Defenders of the Faith” ya han pasado por el filtro revival de Sony y el resultado no debe ser malo.