El multiinstrumentista americano Raphael Greaves fue uno más de los tantos hombres que ensuciaron la escena del metal extremo a nivel mundial, la cual por suerte está cada vez menos vinculada a los clichés arcaicos y repugnantes basados solamente en actos violentos y sangrientos.

En febrero de 2016 salió a la luz en diversos medios estadounidenses la noticia de que un músico y camionero de profesión proveniente de Ohio había cometido un asesinato en su casa ubicada en Sandusky (Ohio). Lo que inicialmente partió de una sospecha, se convirtió en una realidad: Raphael “Ray” Greaves, apodado Grave Desecrator, había asesinado a Angela Tierney, su pareja por aquel entonces.

Satanicon

Xaphan (Joe Aufricht) a la izquierda y Grave Desecreator (Raphael “Ray” Greaves) a la derecha tocando con Satanicon en directo en el año 2015.

Greaves, exbajista de las bandas de black metal Satanicon y Blood Coven que también tuvo algún proyecto en solitario (las típicas “one-man band” propias del metal extremo), era satanista teísta practicante y realizaba con asiduidad rituales y cultos acompañado en ocasiones de Angela, compañera con la que pronto se fue a vivir a una casa que ellos mismos bautizaron como un “santuario de la oscuridad”.

Según notificó el periódico local Sandusky Register el 28 de febrero de 2016, un hombre de 36 años había matado a su novia la madrugada de ese domingo después de una fuerte discusión doméstica que terminó por saldarse con la vida de Angela Tierney, de tan solo 31 años. Tras este episodio, el músico, que tenía problemas serios con el alcohol, se suicidó de un disparo.

Angela Tierney Raphael Greaves

Angela Tierney y Raphael Greaves en una foto extraída de su cuenta de Facebook.

Aunque Tierney se comunicó con el 911 (número de teléfono de emergencias) para que la policía la rescatase, solamente pudo intercambiar unas cuantas palabras con los cuerpos de seguridad. En la llamada grabada, todavía disponible en Internet, se puede escuchar a la joven desesperada en medio de la disputa contando que estaba harta de su pareja y que no había hecho nada para que la situación llegase a tal punto.

Con la voz temblorosa y nervios evidentes, la chica afirmaba que Raphael la había golpeado y empujado violentamente contra una pared y que estaba borracho (algo que parecía ser muy común en él). Tras notar que la llamada se cortaba después de unos gritos, los agentes se desplazaron hasta Fallen Timber Drive para intentar evitar sin éxito el trágico final.

El agente Scott Dahlgren y el subjefe de policía Phil Frost declararon para medios como Fox 8 que cuando los oficiales entraron en la casa ya se toparon con los cadáveres tanto de Angela, en una habitación, como de Raphael, que portaba un arma de fuego, a escasos metros del lugar del crimen.

A pesar de que la pareja subía de forma recurrente imágenes a redes sociales (su cuenta de Facebook y la de su exnovia siguen públicas) rodeada de símbolos satanistas y/o armas y se declaraba seguidora de la magia negra, Satán y también del personaje ficticio Necromicon ideado por H. P. Lovecraft, el motivo del asesinato poco o nada tuvo que ver con todo esto. El alcoholismo unido a la inestabilidad de Raphael fueron el claro detonante.

Este asesinato cometido hace ya más de un lustro que también deja huérfano a un menor es otro apestoso episodio más de índole machista que día a día se cobra innumerables vidas en casi cualquier lugar del planeta. Estas historias, que no son ni mucho menos exclusivas en el rock o metal, deben de ser contadas y recordadas sin blanquear ni suavizar detalles, aunque siempre respetando la dignidad de la persona fallecida y la de familia y amigos más cercanos.

Jaime Tomé