Muere el hombre y nace la leyenda. Un mito siempre lo ha sido. Ian Fraser Kilmister, conocido por todos como Lemmy, ha fallecido pocos días después de cumplir los 70 años. Y ahora toca luchar contra nuestra conciencia y nuestros sentimientos: No podemos ponernos tristes. Porque no honraríamos a su persona y porque no es el deseo que él hubiera querido y tampoco el que han emitido sus compañeros de Motörhead.

“¡Somos Motörhead y tocamos rock and roll!” – Lemmy Kilmister

Muere el hombre y nace la leyenda. Un mito siempre lo ha sido. Ian Fraser Kilmister, conocido por todos como Lemmy, ha fallecido pocos días después de cumplir los 70 años. Y ahora toca luchar contra nuestra conciencia y nuestros sentimientos: No podemos ponernos tristes. Porque no honraríamos a su persona y porque no es el deseo que él hubiera querido y tampoco el que ha emitido sus compañeros de Motörhead: “Poned música de Motorhead a todo trapo, poned Hawkwind a todo trapo, poned a Lemmy a todo trapo. Bebed a su salud. Compartid historias. Celebrad la vida de este gran hombre que tanto celebró el mismo”. Qué duda cabe que la vida de la inmensa mayoría de los que estáis leyendo esto, ha tenido como banda sonora algunos temas de Motörhead. Auténticos y genuinos. Alejados de cualquier moda. Porque Motörhead no es simplemente un grupo de música. Es una filosofía. El reflejo de una forma de vida en boca de un pobre vocalista, pero un enorme bajista y sobre todo, letrista. Siempre se ha dicho que al ser la voz cantante, estas dos facetas quedaban un tanto en el ostracismo. Esas poderosas líneas de bajo (“Motörhead suena como la Segunda Guerra Mundial”), y esas afiladas letras, ganaran peso con el paso del tiempo. No nos cabe ninguna duda.

Muchos reportajes se podrían hacer sobre Lemmy y su banda. Anécdotas tiene para escribir miles de páginas, o frases para hacer cientos de libros de citas y proverbios a cada cual más célebre e inteligente. Toda una vida dedicada al rock n roll da para eso y muchísimo más. Pero Lemmy Kilmister será inmortal a través de sus canciones, y si hay que brindar con una copa de bourbon con hielo y una gran sonrisa en la boca, tiene que sonar uno de sus temas. Por cojones. Porque  “Un grupo bueno no es el que te hace mover un rato el pie, sino el que desata tu imaginación”. Así que en los próximos días, os proponemos que dediquemos como mínimo diez brindis al son de estas canciones. O las que ustedes prefieran. Le devolveremos la sonrisa que Lemmy nos ofrecerá desde el cielo o el infierno. Ha sido y será tan grande, que estará donde le salga de las pelotas.

Motörhead

Ya sabemos que la historia de Motörhead como grupo comenzó en Hawkwind.  “Motorhead” es una canción del mismo nombre originaria de Hawkwind. Lemmy Kilmister la compuso como la que sería su última canción de Hawkwind, y la grabó con la banda en marzo de 1975. Después, este corte fue publicado como cara B del single “Kings of Speed”.  En junio de eses mismo año, Lemmy dejó Hawkwind para formar su nueva banda: Motörhead. Dos años más tarde, el tema fue grabado y publicado ya firmado por por Motörhead como vinilo de 7 pulgadas en junio de 1977.

Overkill

Tema título de su segundo trabajo, y sin duda, uno de los más queridos de sus seguidores. Publicado en 1979, entro en las listas británicas y es raro no encontrarlo en las típicas listas de los mejores discos de rock de la historia. Una de las piezas claves de la santísima trinidad de la banda de Lemmy. Elegimos esta canción al igual que podríamos elegir “Capricorn”, “No Class” o “Damage Case”, por citas algunas.

Bomber

Siempre, y dada la discografía de la banda, el tema que le da título al disco es uno de los zambombazos que nos tienen preparados. En esta ocasión servía de colofón para otro álbum que siempre aparece entre los favoritos de sus seguidores. Se compuso y se publicó en 1979, el mismo año que “Overkill”. Sí; cuando las bandas eran muy productivas y no existías las descargas ilegales, los MP3, los iPod ni nada de eso. Su letra bélica es uno de los ejemplos del mensaje de Kilmister y cía.

Ace Of Spaces

Y la racha productiva de los británicos seguía. Otro tema título que se convirtió en un bombazo, y que perdurará hasta el infinito. La habremos escuchado hasta la saciedad, se desconoce el número de veces que se ha versioneado, pero esa línea de bajo marca un ritmo a todo trapo que es imposible sacarla de nuestra cabeza. Sólo con oír el título de la canción, de forma automática, nos sale de la garganta su estribillo. Con la voz ronca que siempre ha caracterizado a Lemmy, por supuesto.

Iron Fist

Aunque Lemmy haya confesado que este disco estaba muy por debajo de lo anteriormente publicado, nadie olvida la canción que le da título a este quinto disco de estudio, y que abre de forma estruendosa, ni que fue el último que grabó junto a “Fast” Eddie Clarke y Phil “Philthy Animal” Taylor (que precisamente, también ha fallecido en los últimos meses de este año que se nos va).

Killed by Death

Otro clásico inmortal. Hasta video juego actuales la siguen eligiendo como banda sonora. Tema 100 % Motörhead y con una letra muy directa. Una de las joyas que en 1984 aparecía en este compilado que incluía rarezas (y temas nuevos también) “No Remorse”. Para escuchar a todo trapo. Y dejémonos de tonterías.

R.A.M.O.N.E.S

En 1991, Motörhead publicaron “1916”, y si muchos recuerdan este trabajo, además de  “The One to Sing the Blues”,  es por la canción tributo a sus contemporáneos: “R.A.M.O.N.E.S.”. “Fue el máximo honor, como si John Lennon compusiera una canción para ti”, contaba el propio Joey Ramone. Hay que mencionar que Lemmy la tocó junto con Los Ramones en el último concierto que estos hicieron en 1996. Leyenda sobre leyenda.

Born to Raise Hell

Esta es una de esas canciones que ha ido ganando valor con el paso del tiempo. Como muchos sabéis, fue compuesta por Lemmy y los germanos Skew Siskin, y luego fue grabada como single que se publicó en noviembre de 1994, junto a Ice-T y Whitfield Crane a la voz. Combinación rara donde las haya.  Aparecia en los créditos de la película “Airheads” (¡la mítica “Cabezas Huecas”!), en la que Lemmy tiene también una breve aparición. Y es que “Bastards” es también un disco muy grande.

Don’t Let Daddy Kiss Me

En “Bastards”, al igual que en muchos trabajos de su discografía, hay muchísimos temas categóricos, y es donde podemos comprobar que la robustez de Motörhead no tenía visos de caer. Otro enorme tema muy querido por sus seguidores. Y una de las favoritas del propio Lemmy Kilmister. El trato letrístico que le da a un tema tan duro como el abuso sexual a menores, es soberbio. Le ofreció la posibilidad de colaborar a Lita Ford y Joan Jett, entre otros, pero finalmente la terminó de grabar él mismo.

Rock Out

No es que toda la carrera de Motörhead quede marcada sólo por su material clásico. En sus últimos trabajos (“Inferno” por decir un ejemplo, es otra joya) también nos han sorprendido con temas a la altura de su legado. Casi por sorteo elegimos este corte de “Motörizer”, pero al igual que toda esta lista, es complementaria a decenas de canciones que podríamos haber metido en esta lista. Una lista demasiado resumida para una leyenda.

 

Satur Romero (satur@themetalcircus.com)