Algunos de los mejores conciertos que he visto en mi vida han sido de Manowar… los peores que he visto, también, han venido de la mano de DeMaio y compañía. He podido ver gente con lágrimas en los ojos de emoción o todo el Razzmatazz despedir al grupo a grito de “Hijos de puta”. En ambos casos… se lo ganaron a pulso.

Difícil… muy difícil. Elegir sólo diez temas de Manowar es imposible. Y escojas lo que escojas no vas a contentar a nadie. Manowar son y serán una de las bandas más especiales y grandes del universo heavy metal, pero también son unos tipos capaces de granjearse legiones de haters. Lejos de calmar los ánimos pueden llegar a irritarte hasta puntos estratosféricos, pero luego pueden llegar a tocarte el alma y uno se da cuenta de que son absolutamente grandes. Algunos de los mejores conciertos que he visto en mi vida han sido de Manowar… los peores que he visto, también, han venido de la mano de DeMaio y compañía. He podido ver gente con lágrimas en los ojos de emoción o todo el Razzmatazz despedir al grupo a grito de “Hijos de puta”. En ambos casos… se lo ganaron a pulso.

Por otro lado está el fan tipo de Manowar… Realmente especiales, pero un fenómeno típico (y casi único) que aparece con esta banda. He visto dos fans de Manowar a ostia limpia después de un concierto. ¿El motivo? Uno decía que el show había sonado mal y el otro que bien. Debatieron animosamente con los puños. Hay una tipología de fan de Manowar en la que todo lo que haga el grupo le parece maravilloso. Puede llegar a ser tan irritante o más que el fan tipo de Bruce Springsteen, pero tened por seguro que serán más viscerales.

DeMaio es una especie de Gene Simmons y maneja con mano de hierro la carrera del grupo, siendo odiados por muchísima gente de la industria, incluyendo: bandas, periodistas, promotores, vendedores de tiendas de camisetas en festivales e incluso clubs de fans (que ya es lo último). ¿Alguien se ha preguntado el por qué Manowar no ha tocado NUNCA en Wacken cuando en Alemania son dioses? Pero sigue habiendo gente que tras el fiasco de show que supuso el Rock Fest el pasado año, consideraban que no había estado nada mal. Si uno ha visto Manowar en un concierto en el que lo dan todo y salen a matar, ten por seguro que vas a quedar enamorado por la banda. Pero por otro lado, sabes que caen habitualmente en parrafadas inacabables sobre el metal, en solos de castañuelas, en romper cuerdas de bajo durante 10 minutos, pausas de media hora dejando al público esperando, publirreportajes de su nuevo disco en medio de un concierto o alargar 10 minutos más el final de un tema para hacer posturitas con el volumen al 11. Estas son algunas de sus muchas fechorías… Pero al fin y al cabo nadie más lo hace. Axl Rose puede ser irritante a más no poder, pero todo el mundo espera que se comporte como es Axl Rose.

Hace lustros que ya son banda de estadio y la potencia, entrega y el repertorio matador que atesoran es imbatible. Al alcance de muy pocos. Desgraciadamente asistir a uno de sus conciertos es darle con fuerza a la rueda de la fortuna y esperar que salga el premio gordo o el fiasco. Han grabado algunas de las más bellas baladas del heavy metal, algunos de los himnos más inmortales y han conseguido una estética y unos personajes para adorar (u odiar) siendo leyenda. Quien haya visto un fin de fiesta con “The Crown and the Ring” cantada por Eric Adams y con DeMaio al piano, mientras el cielo se ilumina con un castillo de fuegos, sabe que es un momento a la altura de cuando Halford saca su moto en escena. El gran potencial de la banda en directo es Eric Adams. Nadie canta como él, y los años pasan y no pierde un ápice de su potencial. Él les hace realmente únicos y hace que intentar montar una banda tributo sea imposible (aunque seguro que tampoco lo permitirían…). El caso es que les odies o les ames sabes que te mueres de ganas de que vuelvan por aquí a tocar. Unos para vibrar, otros para reafirmarse en su odio…

“Blood of My Enemies” (Hail to England):

“Into Glory Ride” y “Hail to England” son dos discos en los que hay mucho de los Bathory de la etapa vikinga. El amor por la mitología nórdica en Manowar es tal que les lleva a vestirse con taparrabos de piel para una portada. Para la mayoría mucho mejor el segundo, incluyendo un material exquisito en el que sobresale especialmente esta maravillosa pieza que siguen incluyendo habitualmente en sus directos. El trepidante bajo agudo de DeMaio pasa a ser un santo y seña en Manowar alcanzando la perfección en cuanto a composición y letras en esta maravilla. La guitarra y la originalidad en los solos es fruto de Ros the Boss, y ese final con coros “uhoo” de fondo y a teclado hacen que todavía se nos caiga la lagrimita cuando suena esta pieza.

“Thor (the Powerhead)” (Sign of the Hammer):

Este tema es una de las piezas más originales, logradas y especiales de toda la discografía de los de Auburn. El riff es todo un clásico del heavy metal, y ya plenamente consolidados en 1984 lograban la que quizá era su mejor obra hasta el momento (juntamente con la anterior). Gran trabajo de Scott Columbus a la batería, otra vez el bajo agudo de DeMaio y otra demostración más de que Eric Adams es una de las grandes voces de la escena. Rompe el ritmo el solo de guitarra de Ross dándole un acelerón inesperado al tema. A destacar también ese final descarnado, sucio y metalero muy de concierto. Sigue apareciendo la pieza de vez en cuando en directo para alegría del fan, y los ampulosos Therion realizaron una versión en su día realmente espectacular.

“Carry On” (Fighting the World):

Uno de sus himnos más inmortales y recordados. Va con la fórmula de entrada a balada para luego tirar de heavy metal, aunque esta vez siendo el resultado netamente comercial y pegadizo. Eric Adams está soberbio y el combo de Nueva York compositivamente hablando están en su cima. Todo el “Fighting the World” es para enmarcar, dando un salto importante respecto a su anterior obra “Sign of the Hammer”. Empiezan aquí su reinado. “Carry On” posee un estribillo antológico aunque no suele prodigarse mucho en directo. Siempre ha sido y será uno de sus temas más queridos por sus fans y cuando sonó en Barcelona en la gira de “Louder tan Hell” nos dejamos el alma. Se puede escuchar en el directo “Hell on Wheels”, descolocándonos a todos pues no tocaron la entrada de balada.

“Black Wind Fire and Steel” (Fighting the World):

Juntamente con “Hail and Kill” esta es para muchos la gran canción de Manowar. Otro de esos cortes que con sola una escucha ya te tocan dentro y sabes que estás ante una obra maestra. DeMaio abre con su bajo piccolo y entra Adams para rematar con el estribillo de buenas a primeras. Un tema que define perfectamente lo que es el heavy metal, incluyendo la letra. Adrenalina pura, puño en alto y estribillo para dejarte los pulmones. Dan ganas de arrancar cabezas al ritmo de la gran batería del malogrado Scott Columbus. Últimamente suelen usar este tema para terminar los conciertos… y no es para menos. Tras el gran solo de Ross the Boss, Eric se deja la garganta rasgándola hasta el infinito. Lo mejor de todo es que en directo sigue siendo capaz de hacerlo sin problemas.

“Wheels of Fire” (Kings of Metal):

“Wheels of Fire” es la forma perfecta de abrir un disco y de demostrar todo lo que es Manowar a la vez que ratifican su amor incondicional por las motocicletas. Han llegado a ir de gira por Alemania en Harley, de ciudad a ciudad. Sí, en postureo e ideas locas nadie les gana. Potencia y velocidad se dan la mano para demostrar que Manowar tocan siempre al 11 y que su mezcla de watios, músculos y poses son imbatibles. Eric vuelve con la enésima demostración de que es uno de los cantantes más especiales de todo el circuito y el grupo toca otra vez su cénit. El problema es que Ross the Boss deja el grupo y la cosa se va a notar y mucho. Manowar espaciarán sus discos y nunca volverán a firmar discos tan perfectos, aunque siguen siendo Manowar y en cada obra va a haber momentos exquisitos.

“Hail and Kill” (Kings of Metal):

¿La mejor canción de Manowar? Para muchos absoluta y rotundamente SÍ. Riff dramático e intenso para desembocar suavemente en un punteado en el que Eric Adams borda una de las entradas más famosas de nuestra música. Incluye una frase polémica y supuestamente sexista comparando su espada mojada en sangre con una chica perdiendo su virginidad. Adrenalina pura con un Adams desgañitándose, lanzando risas maléficas y apoyado por un coro tan funcional como efectivo. Pura épica de espada y brujería que hoy en día si alguien hiciera sonaría trillado y antiguo, pero en su día fue toda una revolución. Uno de esos temas que te tocan dentro, hacen que aceleres el coche o que te levantes con ganas de invadir Polonia. En uno de mis primeros Wackens sonó en la discoteca a horas intempestivas desatando la locura d un ejército de zombies y borrachos. Hasta el punto de que la seguridad se organizó para calmar los ánimos. Parecía que se armaba una batalla… pero la siguiente fue un tema de Europe y los zombies volvieron a las zanjas de donde habían salido.

“The Power of Thy Sword” (The Trimph of Steel):

Genial obra de orfebrería y una de las grandes gemas de la discográfica del grupo. No suele tocarse en directo nunca, más que nada porque es imposible. Hay un coro polifónico enorme y un interludio lento, a volumen muy bajo, en el que Eric casi nos susurra. Impresionante inicio con esas espadas entrechocando para arremeter con un grandioso riff de guitarra repuntado con otro teclado con voces humanas. Velocidad, adrenalina y un estribillo grandioso en el que sobresale la calidad en composición. Son más de siete minutos en un disco en el que las canciones sueltas sobresalen por calidad. Otro tema es el tostón homérico de la batalla de Troya con casi media hora que se hace muy larga. No estaba Ross the Boss ya, pero hay “The Spirit of the Cherokee”, “Metal Warriors” o el baladón “Master of the Wind”.

Master of the Wind (The Triumph of Steel):

Son y serán unos de los reyes de la balada. Puedes poner cualquier baladita de Manowar a cualquiera que no haya escuchado el heavy metal en su vida y quedará impresionado por la sensibilidad, musicalidad y épica que emanan de las piezas de Manowar. Posiblemente con “Master of the Wind” rompieron el molde, aunque “Courage” y “Heart of Steel” tampoco se quedan lejos. La progresión de power ballad es de manual y los arreglos están hechos con mimo y sumo gusto. Pasan de la desnudez en acústica y percusión básica a la orquestación dándole esa sensación ascendente con clímax cada vez que Adams ataca el estribillo. En la gira del directo “Hell on Wheels” la tocaron en unplugged y fue uno de esos momentos que se te quedan grabados a fuego. El otro, cuando pidieron perdón por el desastroso y bochornoso concierto del año anterior.

“The Gods Made Heavy Metal” (Louder tan Hell):

Cuando salió este disco la sensación de decepción fue notable. Poco a poco y escucha tras escucha la cosa fue ganando enteros y nos trajo una gira con el mencionado nefasto concierto en Barcelona. Pero cuando los temas del disco sonaban, lo hacían bien y emocionaban de verdad. Hay varios temas que quedarán en el recuerdo pero sin duda es “The Gods Made Heavy Metal” la joya del álbum. Espectacular canción, más rockera y melódica al estilo “Blow Your Speakers”. Buscando un single fácil dan en el clavo manteniendo el estilo y con una letra bastante lograda y original dentro del sota-caballo-rey temático que gasta el grupo. Manowar se muestran politeístas e inspirados con otro himno capaz de emocionarnos y representarnos mejor que en su anterior “Metal Warriors”. Curiosamente termina con el típico cierre que gasta el grupo en directo. Estaba claro que “The Gods Made Heavy Metal” iba a tener un lugar de honor en esa gira.

“Warriors of the World United” (Warriors of the World):

Este tema ha sido tan sobreexpuesto que ha llegado al top 5 de temas cansinos, al nivel de “Fear of the Dark” de Iron Maiden o del “Painkiller” de Judas Priest. Es un temazo, un himno antológico, pero son muchos los que coincidirán que si la comparamos con cualquiera de las que están en esta lista, “Warriors of the World” palidece. Es otra vez la fórmula de siempre pero es un single infalible, puramente Manowar y con todos los ingredientes que les han hecho grandes. Entrada de bombo-caja para tirar de lo simple pero efectivo. No hay grandes detalles técnicos ni tampoco hace falta. Es de esos temas que tocan la fibra, que invitan a agarrarse la muñeca y hacer el símbolo de Manowar. Teclado con coros humanos y con esa cadencia que entra en el cuerpo y hace balancearte a su son. Estribillo para dejarse el pulmón y un interludio baladesco en el que se nos cuenta qué hay que hacer si caemos en batalla. Canción para hermanar a las hordas de fans de todo el mundo. Quizá el disco no sea el mejor (ni mucho menos), pero puede que estemos ante su mejor single. A destacar también el atrevimiento de tocar “Nessum Dorma” de Puccini. La llegaron a tocar en directo (¡!!!) y cuando los die-hard fans de Manowar se emborrachaban la solían cantar a coro en cualquier esquina… ¡Qué bonitos recuerdos!

Bonus Track: “Sleipnir” (Gods of War):

¿A quién se le puede ocurrir escribir todo el texto del booklet del CD en runas? Sólo a Manowar, evidentemente. Preciosa edición de cuero y metal de “Gods of War” con la fantasmada de turno. El disco ha ido ganando con el tiempo pero ya no tienen el nivel de antaño. A pesar de todo hay un precioso rayo de esperanza en “Sleipnir”, todo un clásico con todos los ingredientes de Manowar elevados a la máxima potencia. No hay nada nuevo pero ese estribillo mágico, épico, hímnico apoyado por el sempieterno teclado con coros y la batería a piñón fijo nos devuelven a su magia. Otra vez atacan los mitos nórdicos centrándose en el caballo de ocho patas de Odín. Luego vendría “The Lord of Steel” con un festival de la combinatoria entre la temática clásica y los títulos que rozan la parodia. Titular un tema como “Manowarrior” parece obra de Nanowar, no de Manowar.

Epílogo:

Odiados y amados por legiones, está claro que sin Manowar el heavy metal no sería lo mismo. Abarcan todos los tópicos y los defienden a ultranza. Puede que sus discos nuevos sean intrascendentes y por ello se dedican a regrabar los antiguos, pero tanto da. Son una banda que tiene que estar allí, para emocionarnos y deseperarnos. Para hacerte tocar el cielo con “Kingdom Come” y luego bajarte la líbido dándole al “play” y poniendo un publirreportaje con exmiembros del grupo incluyendo a Wagner, Christopher Lee o Orson Wells… Con un par. Pero si disfrutas el heavy metal, a pesar de todo… les amas.

Jordi Tàrrega