Además de abrir con uno de los clásicos más conseguidos de su carrera, 'Spectres' es un ejercicio de búsqueda de personalidad. El quinto trabajo de estudio de Blue Öyster Cult, publicado en octubre de 1977, es uno de los más reconocidos de su longeva trayectoria.

El ascenso de Blue Öyster Cult fue rápido y en sentido ascendente desde su debut homónimo en 1972, seguido de los maravillosos ‘Tyranny And Mutation’ en 1973 y ‘Secret Treaties’ al siguiente año. Después del éxito comercial de ‘Agents Of Fortune’ en 1976 con el single “(Don’t Fear) The Reaper” por bandera, los neoyorquinos se encontraban en un momento idílico para dar el gran salto, pero comandados por el guitarrista Donald ‘Buck Dharma’ Roeser, el vocalista Eric Bloom -únicos componentes en la actualidad de la formación original- y el teclista Allen Lanier, la búsqueda de su identidad musical era su mayor inquietud. Su mezcla de rock clásico con psicodelia no parecía ser suficiente y en ‘Spectres’ abrían el abanico sonoro de forma más ambiciosa.

Obsesionados con la ciencia ficción, no era extraño que abrieran con una canción llamada “Godzilla” que se convertía en carne de cañón para ser single, aunque finalmente no tuvo dicho papel.  Con temas como “R.U. Ready To Rock”, “Searchin’ For Celine” y “Golden Age Of Leather” seguían ofreciendo rock directo, sin concesiones, pero la peculiaridad de ‘Spectres’ fue su viraje estilístico a terrenos menos explorados.

“Goin ‘Through The Motions” viene a ser un tema de power-pop con todas las de la ley, al igual que “Fireworks”. Era un desequilibrio para unos, y una sorpresa para otros. Pero Blue Öyster Cult no se olvidaba de su lado oscuro e inquietante, y en este álbum venía de la mano de “Celestial The Queen”, “Nosferatu” y “I Love The Night”; uno de los mejores cortes de todo este trabajo y de su carrera.

Esa faceta sombría y tétrica es la favorita de sus fieles y se transformó en uno de sus sellos de identidad a pesar de los vaivenes de sus composiciones. Este disco superó el millón de copias con suma facilidad, pero se quedó a la sombra de su anterior ‘Agents Of Fortune’ aunque fuera más completo. Dieron rienda suelta a su imaginación musical y se convirtió en una de las piezas claves de su discográfica.

Blue Öyster Cult resistió a la presión para fabricar singles por parte de la discográfica del momento y el tiempo les dio la razón. Al año siguiente publicaron ‘Some Enchanted Evening’, el disco en directo con mejores ventas de su historia y que se convirtió en un clásico del género. Por todo ello se considera ‘Spectres’ una fuente inagotable de influencias para innumerables grupos, que abarca casi todos los subgéneros existentes del rock y el metal.

Satur Romero