Después de la trágica muerte del vocalista Bon Scott, poco se apostaba por el futuro de AC/DC, pero a los pocos meses publicaron 'Back In Black' con Brian Johnson como su nuevo vocalista. El 25 de julio de 1980 se puso a la venta uno de los mejores discos del hard rock de la historia.

Tras la muerte de Bon Scott en febrero de ese año, AC/DC consideraron brevemente disolver la banda. La figura de Scott, sus letras llenas de poesía y fina ironía así como su dinámica escénica con el guitarrista Angus Young se había vuelto elementos demasiado identitarios para la banda. Aunque la muerte de Scott fue un shock, nadie puede decir que el vocalista no hubiese vivido la vida al límite en sus 33 años de edad. Pero la banda debía seguir y pronto los hermanos Young ficharon al vocalista Brian Johnson, ex-miembro de Geordie y alguien a quien Scott había hecho mención en alguna ocasión como uno de sus vocalistas favoritos.

Pese al encendido debate que existe sobre si Scott tuvo parte de la responsabilidad sobre las letras de ‘Back In Black’, lo cierto es que la banda estaba en Londres trabajando en el disco en febrero de 1980 cuando Scott falleció tras una noche de fiesta en el Music Machine de Londres. Aparentemente, Scott ya había estado trabajando en las letras de algunas de las canciones, aunque no recibe el correspondiente crédito en dicho disco, siempre asignado a los hermanos Young y al nuevo vocalista.

Grabado entre abril y mayo de 1980 en los Compass Point Studios de Nassau, el disco supone la resurrección de AC/DC tras la mayor tragedia que puede acaecer en una banda: la pérdida de un carismático frontman y vocalista. Con Mutt Lange como productor nuevamente tras el fulgurante éxito de “Highway to Hell”, la banda dio forma a un disco que llegó al número uno de las listas británicas y al cuatro de las americanas, llegando a vender más de cincuenta millones de copias en todo el mundo.

Canciones como “Hell’s Bells”, la propia “Back In Black”, “Shoot To Thrill” y el hit single “You Shook Me All Night Long” son fijas en los directos de la banda cuarenta años después de la edición del disco, demostrando la capacidad de ‘Back In Black’ para trascender generaciones. Su portada, totalmente negra, supuso una señal de respeto y duelo por la muerte de Scott pero también por la carrera discográfica de unos AC/DC que nunca más han logrado hacer un disco de una altura similar.

Sergi Ramos