«Let the madness finish»
Ozzy Osbourne dice adiós a las giras antes de lo que le habría gustado. ¿Creímos por un momento que era realmente inmortal y le hicimos un flaco favor?
Ozzy Osbourne dice adiós a las giras antes de lo que le habría gustado. ¿Creímos por un momento que era realmente inmortal y le hicimos un flaco favor?
La polémica que parece no diluirse con el tema de Pantera da que pensar acerca del resto de grandes grupos de la escena y de cómo están formados.
Una nueva gira con fechas en España donde su nuevo disco y una esperada nueva mirada al pasado de la banda (la enésima) conformarán el repertorio. ¿Se han abandonado Maiden al culto a su propio legado?
No van a ser los felices ’20 que se nos prometían. Los tremendos fracasos de giras como las de Ghost, Arch Enemy, Amon Amarth o Uriah Heep nos muestran un panorama poco halagüeño para el directo.
Mucho se habla en esta época de que el metal agoniza, que el metal se muere y se empiezan a leer escritos analizando el porqué. Todos ellos concluyen en que en alguna parte (comprando entradas de conciertos, comprando CDs, comprando, comprando, comprando…) están los fallos.
Vienen nubarrones y no se puede decir que no hayamos vivido esto antes. El sistema festivalero comienza a mostrar síntomas de recalentamiento y exceso de oportunismo que obligan a preguntarnos cómo hemos vuelto a llegar hasta aquí.
Desde tiempos inmemoriales, se han usado las acreditaciones de prensa como un arma arrojadiza. Un elemento de presión con el que controlar a los medios de comunicación.
Viene coleando todavía la noticia de si la cacareada reunión de Pantera es algo éticamente viable o reprobable. Como sabrán, los miembros supervivientes de Pantera, Phil Anselmo y Rex Brown, han oficializado su intención de salir de gira sin los difuntos hermanos Abott, sino con dos pesos pesados como son Charlie Benante a la batería (Anthrax) y Zakk Wylde a la guitarra.
Nuevas músicas, nuevos lenguajes, nuevos modelos… el mundo está cambiando, constantemente. Y el concierto de la artista multidisciplinar catalana Rosalía fue una buena oportunidad para constatarlo y plantear contrastes con otras realidades.
He podido ver a Metallica tres veces en las últimas dos semanas, y a pesar de la similitud de sus shows, lo de anoche en Mad Cool fue, en parte, triste para un grupo del calado de los norteamericanos.