Los ex miembros de Ghost apelaron la sentencia del pasado mes de octubre en la que se desestimó sus acusaciones contra Tobías Forge, líder de la banda sueca.

Se rechaza esta nueva apelación

El tribunal de apelación ha rechazado el argumento de los ex miembros de Ghost de que el juez que ordenó no procesar su demanda contra el líder de la banda, Tobias Forge, tenía un conflicto de intereses en la supervisión del caso. Como recordaréis, los demandantes solicitaban que se repitiera el juicio ya que tanto el juez como el propio Forge eran miembros de la Orden de los Francmasones de Suecia.

Este tribunal publicaba que en Suecia existe una libertad de asociación constitucional, lo que significa que todos los ciudadanos, incluso los jueces, tienen derecho a pertenecer a diferentes organizaciones. “El mero hecho de que un juez y una parte en un caso que preside el juez son miembros de la Orden de los Francmasones suecos, no significa que el juez esté operando bajo un conflicto de intereses”, dijo la presidenta de la corte, Charlotte Brokelind.

Sin embargo, la corte de apelaciones escribió en la decisión que el juez debería haber informado a las partes involucradas de su pertenencia a esta organización tan pronto como se enteró de que Forge también podría ser uno de sus miembros. Dicho esto, “el hecho de no hacerlo no es suficiente para justificar una descalificación”, explicaba el tribunal.

El juicio que desveló la identidad de Papa Emeritus

Los inicios de este juicio se remontan hasta finales de 2017, cuando cuatro ex componentes de Ghost, que actuaron de forma anónima en la banda como Nameless Ghouls, demandaron a su líder Tobias Forge. En la demanda original se explicaba que el líder de la formación sueca controlaba de forma unilateral los asuntos empresariales sin que el resto de componentes pudiera participar. Los cuatro músicos declararon además, que existía un acuerdo de asociación entre ellos, pero Tobias Forge se hacía cargo tareas de gestión.

El juicio se celebró en el Tribunal de Distrito de Linköping y duró seis días. La resolución se dio a conocer el 17 de octubre del año pasado y se desestimaba el caso. Además se les ordenó a estos cuatro ex miembros de Ghost que le pagaran los honorarios legales a Forge, que se estimaba en unos 146.000 dólares.