Varios años después confiesa el que fuera guitarrista de Stratovarius que su show extramusical durante el festival granadino estuvo preparado de antemano.

Muchos seguidores de Stratovarius recordaran el bochornoso espectáculo que ofreció Timo Tolkki durante la actuación de la banda finlandesa en el extinto Piorno Rock. El festival que se celebraba en Granada en pleno invierno tomó por nombre en la edición  de 2004 Atarfe Vega Rock, pero el recuerdo del gran cartel formado por bandas como Kamelot, Lacuna Coil, Evegrey, Epica, Tankard, Uriah Heep, MSG, Amon Amarth, Destruction, Sepultura, Finntroll o Vanden Plas entre otros, quedó eclipsado por un aparente demente Tolki que tenía sus días contados en Stratovarius.

Todo fue por publicidad

Además de recibir una meada del teclista Jens Johansson, balbucear frases incoherentes por el micro y mostrar una actitud deleznable, muchos recordaran las que cierta web finlandesa publicó de Timo Tolkki después de la actuación de Stratovarius en el festival granadino en 2004. Aunque las sospechas de que el apuñalamiento, la paliza o lo que fuera que recibiera el guitarrista finlandés siempre han sido poco creíbles, lustros después ha confirmado en una entrevista para Raz Music que todo fue un montaje.

“Escribí un guión, como si fuera un guión de Hollywood”, confiesa el artista finlandés. “Se lo mandé a la banda y lo aceptaron. Jens fue el único que se negó. Imprimí una camiseta negra con letras blancas que decía por delante ‘Jesús viene’ y por detrás ‘Jesús se va’. […] Todo el show estaba planeado. Estaba en el escenario tomando una botella de vodka que en realidad era agua”. Sigue contando que cuando entró al escenario bebiendo varias personas del público le tiraron hielos y monedas entre otros objetos. “Esto era en esencia lo que yo quería. Publicidad”, confiesa Tolkki. Las repercusiones de dichos actos dieron la vuelta al mundo gracias a su difusión a través de una web finlandesa.

Después del concierto se comenzaron a difundir unas imágenes de Tolkki ensangrentado y otras con claros signos de haber recibido algunos puñetazos en su rostro. Todo era falso. “Nadie me apuñaló ni me golpeó. Fue un artista de maquillaje de Helsinki. Me hizo un ojo negro con maquillaje. […] Todo fue un ardid publicitario. Ni sigo el Kabbalah ni soy religioso. Solo lo hice para entretener a la gente”.

También habló durante esta misma entrevista sobre una reunión de Stratovarius, pero su credibilidad no queda respaldada por ninguna otra fuente.